Hoy cumple 82 años uno de los artistas que cimentó al Reino Unido como una de las potencias mundiales en la música. Estamos hablando de alguien que ha vendido 250 millones de discos, y que fue una de las más grandes estrellas del mundo durante la década de los 60. Es el tercer artista más vendido en aquel país, detrás de los Beatles y Elvis Presley. En España, sin embargo, hay que recordar que este Richard no lleva una ese al final. Su recorrido de 130 discos “singles” y 18 números uno le ha llevado a ser el único artista en el mundo de la música que ha tenido éxitos en todas las décadas de su vida.

Harry Rodger Webb, que así se llama en realidad Cliff Richard, nació en la India británica en 1940. Su educación victoriana en las colonias inglesas le llevó a evitar, a pesar de ser uno de los más destacados miembros de las bandas de moda en los 60, flirteos con las drogas y los excesos. Es uno de los pocos artistas cuya carrera y vida no está salpicada de ningún tipo de controversia. Mantiene una imagen extremadamente limpia y está muy orgulloso de ello. En una entrevista dijo una vez: “Siempre he sostenido que soy el cantante de rock ‘n’ roll más radical que ha visto Gran Bretaña. Yo era el único que no escupía, decía tacos o dormía por ahí. Yo no me drogué. No me emborraché. No me entregué al sexo sin alma”.

Eso no significa que sea alguien cándido. Fue una de las 30.000 personas reunidas en Trafalgar Square en Londres para protestar contra la película sueca de educación sexual Karlekens Sprak, ya en el año 2000. Y avivó sin tapujos la polémica contra su histórica derrota en Eurovisión. En 1968 y jugando en casa, perdió por solamente un punto el festival que ganó Massiel con su La, la, la.

La polémica, avivada en 2008 por algunos medios internacionales, habla de compra de votos por parte del régimen de Franco, y Cliff, que concursaba con Congratulations, siempre quiso que, por fin, le feliciten por ser el verdadero ganador.

Ha declarado: «durante mucho tiempo he vivido con ese número dos encima y sería estupendo si alguien del concurso, oficialmente, llega y me dice: Cliff tu ganaste esa maldita cosa después de todo». Era justo el año cumbre en su carrera, tras haber creado bandas como The Shadows (antes los The Drifters ingleses). Aquello fue un revés para él, pero nada comparado con lo que un fan suyo declarado llamado John Lennon hizo sin querer por bloquear su carrera junto a otros tres jovenzuelos. La llegada del fenómeno The Beatles colapsó las tiendas de discos y nuestro ídolo impoluto y elegante pasó a ser inspirador solamente para los amantes más tradicionales de la música.

Lo que más daño hizo a su carrera en aquel tiempo de revolución cultural, fue haber seguido patrones conservadores y declarar públicamente su conversión al cristianismo en 1966

Parece que entre los “fab four” y Massiel, cada vez le costaba más a Richard seguir siendo el ídolo que arrancó los 60 liderando las listas. Pero según los expertos en marketing musical de la época, lo que más daño hizo a su carrera en aquel tiempo de revolución cultural, fue haber seguido patrones conservadores y declarar públicamente su conversión al cristianismo en 1966. Ya no solamente por la reacción del público, sino porque Cliff intentó dejar para siempre los escenarios, para convertirse en profesor. Afortunadamente para la música, se quedó en conato de abandono. No llevaba demasiado bien que le vieran una “tentación para las jovencitas” por el simple hecho de cantar sobre un escenario. Esos valores conservadores le hicieron convertirse en la voz de cada Navidad en el Reino Unido, entre otros muchos cargos no del todo involuntarios.

Cliff fue la primera estrella de rock en ser nombrado caballero, siendo honrado con el título de Sir el 25 de octubre de 1995. Luego ya vinieron los demás, pero él lo consiguió el primero por sus enormes esfuerzos solidarios.

A finales de los años 80, Stock Aitken & Waterman, los productores de moda que dieron vida a los éxitos de estrellas como Kylie Minogue o Bananarama, quisieron devolver la fama y la gloria al inglés. Y lo consiguieron gracias a su éxito de 1989 “I Just Don’t Have the Heart”

Aunque ha estado vinculado sentimentalmente con la bailarina Jackie Irving y la ex estrella del tenis Sue Barker, publicó en su autobiografía, “My Life, My Way” que es homosexual, tras décadas escondiéndolo. Aunque se le trató de relacionar en 2014 con un asunto de abuso de menores, más tarde los que le mencionaron tuvieron que pedir disculpas públicas por no haber ninguna implicación del cantante en aquellos hechos.

Sigue su longeva vida junto a un ex sacerdote católico y mánager esta voz relacionada inequívocamente con lo más tradicional del acervo cultural inglés.

Para celebrar su octogésimo cumpleaños, llevó su grácil cuerpo delgado a una iglesia para cantar sus últimos éxitos, que los tiene. Genio y figura.