«España es la capital europea de la prostitución», así empieza la obra que se reestrena en las Naves del Español y se podrá disfrutar hasta el próximo 11 de abril. Tras su gira y gran éxito, Carmen Machi, Nathalie Poza y Carolina Yuste se suben nuevamente a los escenarios para gritar los testimonios y datos sobre esta realidad, ya que «ninguna mujer nace para ser prostituta». En una entrevista con El Independiente, la actriz Nathalie Poza detalla cómo Prostitución responde a testimonios reales de prostitutas «tras años de trabajo».

Son discursos opuestos, la función es descubrir a la mujer que hay detrás de una puta»

Nathalie poza, ACTRIZ

«Hemos hecho talleres, estado con ellas en los polígonos, con scorts, hemos ido a clubs», detalla Poza. En este sentido, explica que se ha confeccionado una obra teatral basada en varios géneros teatrales. Mezclando la revista, el musical o aspectos más cercanos al teatro documental. «Los testimonios que se tratan son discursos opuestos, sin proselitismo sobre el tema. La función es sobre todo descubrir a la mujer que hay detrás de una puta», expone.

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    Laura Ortega

Nathalie Poza apela a que sea «el espectador» quien se ponga en el lugar de las mujeres prostitutas. «Con las decisiones que han tenido que tomar, es una obra de arte que pretende que salgamos modificados. Es una pieza teatral de entretenimiento y belleza», afirma la recientemente galardonada con el Goya a la mejor actriz de reparto por La boda de Rosa. El texto, dirigido por Albert Boronat y Andrés Lima, estipula dos horas de interpelaciones crudas y sinceras de quienes trabajan en calles y clubes.

«El mundo a través de sus tacones»

En una entrevista con El Independiente, su director Andrés Lima se muestra «muy contento» con el reestreno de la obra en Madrid tras toda una gira por España. «Ha sido todo un éxito, nos han dado una respuesta estupenda y muy buena», relata. Esta obra nace un año previo a su estreno, todo tras una serie de talleres que trabajaban in situ con mujeres víctimas de trata. «Empezamos a investigar y fue interesante ver el mundo a través de los tacones de las prostitutas, empezamos a entrevistarlas sobre todo lo que que las rodea», incide Lima.

Nos llamó la atención la cantidad de mujeres que están ahí por la trata de personas. Impresiona cómo en España exista en pleno siglo XXI el esclavismo»

ANDRÉS LIMA, DRAMATURGO

En este trabajo de campo y denuncia, en el que contaron la ayuda de la productora el conocido programa de reportajes de investigación de Cuatro ‘Callejeros’, se pretende «cuestionar el mundo que rodea» a la prostitución. «Cómo en el sistema capitalista hace de la prostitución un alquiler de tu cuerpo como bien de consumo», denuncia el dramaturgo, quién también subraya que tanto como el discurso abolicionista como el de la regularización están presentes en la función.

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    El dramaturgo Andrés Lima

Por otra parte, las tres actrices protagonistas acudieron a realizar las entrevistas a muchas de las mujeres prostitutas. Un «contacto directo» para que entendiesen y comprendiesen el mundo en el que se mueven. «A partir de ahí se fue contrastando y acotando lo que queríamos servir al público, conjugando el documental y el espectáculo para que metiera al espectador de lleno», declara Lima.

Un abanico de historias a denunciar

En relación con la problemática que se aborda en la obra, Lima asegura que la sociedad española es «muy consciente de este secreto a voces». «Todo el mundo lo ve en las calles, es un tema muy transversal. Muchas de ellas lo hacen por obligación», concreta Andrés Lima a través de una charla telefónica. «Nos llamó la atención la cantidad de mujeres que están ahí por la trata de personas. Impresiona cómo en España, en pleno siglo XXI, exista el esclavismo. Es uno de los temas más importantes de la función».

«Ir de putas» guarda mucha distancia con las sensaciones que experimentan las trabajadoras del sexo mercenario. Para ello, esta función acerca al espectador una pasarela, un contenedor al estilo del entorno del Polígono Marconi en Madrid, un peep show o un prostíbulo. El consumo de prostitución en España «solo es superado por Costa Rica y Tailandia»; hay 100.000 mujeres ejerciéndola, «el triple que dentistas», y de ellas el 90% son extranjeras; están censados 1400 locales de alterne y el gasto medio anual de sus clientes es de 1500 euros, «más que en frutas y verduras».

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    Laura Ortega

Esos son algunos de los datos que lanza Poza a las butacas. Junto con sus compañeras, asumen más de diez papeles distintos. Uno de ellos es ‘Ana María’, una de las prostitutas con las que se entrevistaron durante un año para preparar la obra. Luego, Carolina Yuste es ‘Lucía’, una estudiante de Derecho Laboral a la que un amigo le propone hacer cine porno para ganar más dinero y que empieza a prostituirse cuando descubre que «no es para tanto». «Mi trabajo es hacer que la gente se corra», dice.

Luego, el travesti ‘Isabela’, a quien Carmen Machi da vida, sostiene a la vez que los hombres «encuentran en la calle lo que no tienen en la casa» y que «a nadie le gusta la vida de puta; duele». Sentadas en cubos de pintura mientras atienden clientes al teléfono o esperan que lleguen en coche, Poza, Machi y Yuste hablan de la violación, «la que fabrica las mujeres putas» en «una guerra civil» contra ellas: «lo peor no es cobrar por follar, sino lo fácil que es atentar contra una puta».