Ocho de cada 10 padres confiesa no haber alertado a sus hijos de los peligros de la Red

Los padres no consiguen seguir el ritmo de sus hijos en Internet

Vida Sana

No me dejes solo con el móvil

Los padres españoles no consiguen seguir el ritmo de sus hijos en internet. Aunque una de sus principales preocupaciones es que sus hijos vean material inapropiado en la Red, ocho de cada 10 confiesa que nunca le ha explicado a sus hijos los riesgos de la web, según la Encuesta sobre hábitos de uso y seguridad de internet de menores y jóvenes de España, del Ministerio del Interior.

Un porcentaje demasiado alto de padres que, sin embargo, aseguran estar preocupados por que sus hijos vean contenido inadecuado, hagan un uso abusivo de internet y sean víctimas de ciberacoso, según Jorge Flores, director de Pantallas Amigas: «Están preocupados pero no ocupados. La falta de tiempo, el desconocimiento y la pereza les llevan a decir ‘ya pasará’ y mirar hacia otro lado».

La falta de tiempo, el desconocimiento y la pereza hace a los padres decir ‘ya pasará’ y mirar hacia otro lado»

Pero mirar hacia otro lado cada vez es más difícil, cuando la mitad de los niños de 11 años tiene móvil, el 75% de los de 12 y, a partir de los 15 años, el 94%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). «Los padres son responsables de un acceso cada vez más temprano a los dispositivos conectados, sobre todo porque casi nunca va acompañado de la suficiente supervisión», denuncia Flores.

Sin internet, se sienten «realmente mal»

Un uso sin supervisión que además es «extremo», según los últimos datos del análisis de la OCDE sobre el informe Pisa. Según los mismos, el 22% de los alumnos españoles declaró usar internet fuera de clase durante más de seis horas un día cualquiera de la semana y el uso alcanza, de media, más de dos horas y media entre semana y de tres horas y media los fines de semana. Además, y lo que es peor, siete de cada 10 declaran «sentirse realmente mal» si no tienen conexión a internet.

«De Tuenti a Instagram, de Instagram a Snapchat que ya parece estar demodè, los padres no dan abasto con la rapidez de los cambios en internet y eso les lleva a tirar la toalla», dice el experto de Pantallas Amigas. «Sin embargo, también hay una falta de hábitos de autoformación que deberían mejorar. Igual que buscan información sobre su próximo destino de vacaciones o para comprar algo, deberían aprender sobre algo que es tan importante para la vida de sus hijos», añade el experto, que insiste a los padres que «Instagram ni es tan difícil ni pasa nada por usarlo».

Instagram ni es tan difícil ni pasa nada por usarlo» anima un experto.

Una de las herramientas de las que deberían aprender, ya que no siempre las tienen instaladas, son los controles parentales.»Permiten en cierta medida controlar y decidir qué pueden utilizar y qué pueden consumir nuestros hijos mediante las distintas pantallas, ya sean las de los móviles, las tabletas o los ordenadores», explica Judith Clares, profesora de los Estudios de Ciencias de la información y de la Comunicación de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).

Por otro lado, están los sistemas de filtrado de las propias plataformas, como Youtube Kids, dirigida a niños y niñas de hasta cinco años, a través de la cual estos no pueden llegar a ningún contenido que no sea apropiado. «Es una gran ayuda porque solo muestra contenidos que hayan sido verificados», destaca Flores. Sin embargo, Clares lo pone en cuestión: «Lo que tú puedes considerar adecuado para tu hijo, otro lo puede considerar ofensivo. Plataformas como YouTube deberían crear un sistema que permita decidir qué vídeos o qué canales son adecuados y crear listas de reproducción específicas».

Evitar problemas para el crecimiento emocional

«Los padres tienen la responsabilidad de hacer que nuestros hijos puedan llevar a cabo de la forma más segura posible el crecimiento emocional», afirma Mireia Cabero, profesora de Psicología de la UOC. Es decir, que tengan las vivencias emocionales que aproximadamente les corresponde según su momento de desarrollo vital. «Hay determinada información que los niños no deben recibir antes de tiempo porque en su cerebro no existen cajones donde colocarla para poderla entender» afirma.

«Estamos intentando estar al lado de los niños pero sin darles la mano, y en el camino pasan muchos coches», alerta Flores, que plantea cuatro consejos para que los padres lo tengan en cuenta.

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