Aunque el consumo se recupera, los consumidores ya no son los mismos. El último estudio Cetelem del Consumo en Europa – elaborado con casi 11.000 participantes – muestra que la intención de consumir más ha vuelto a niveles anteriores a 2008. En Eslovaquia (72%), Bulgaria (69%), Polonia (66%) y Rumanía (62%) es donde más confianza se percibe. España se sitúa en un 47%, con un aumento de 6 puntos respecto a los datos de 2016.

Sin embargo, la recuperación  tiene muchas sombras y las palabras más utilizadas para describir el ánimo de los europeos son desconfianza e inquietud, con un 35% y 34% de menciones respectivamente. Esperanza (28%) y desánimo (27%) siguen en la lista y en España prevalece la resignación (23%) por encima de la media, que es de un 13%.

Un consumidor más dubitativo

Estos datos concuerdan con unos consumidores cada vez más prudentes, como demuestra el hecho de que, a pesar de la recuperación y la confianza, sólo el 31% de los europeos compran con más frecuencia.

Además, la prudencia destaca en el 90% de los encuestados comparan precios antes de comprar, así como en el hecho de que el 85% de los europeos asegure que cada vez toma más tiempo para pensar antes de comprar.

Al final es la duda la que domina cuando se trata de pasar a la acción. El 79% de los europeos manifiesta tener dudas antes de comprar. Los consumidores ibéricos junto a los eslovacos destacan en este sentido (89% para Portugal y 88% para España y Eslovaquia), mientras que los daneses se muestran como los menos indecisos.