Si al hacer la cola en el supermercado te das cuenta de que tienes al lado un consumidor LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales), no pierdas de vista su cesta de la compra. Probablemente se parecerá mucho a la tuya… dentro de dos años. Este colectivo se perfila, dentro del gran consumo, como “early adopters”, que van creando tendencias de consumo que luego adoptan los heterosexuales.

Esta es una de las principales conclusiones del primer informe “Consumo con orgullo” que ha elaborado la consultora Nielsen sobre los hábitos de consumo del colectivo LGTBI. “Van uno o dos años por delante en todo lo que tiene que ver con el gran consumo”, ha asegurado el director general de Nielsen para España y Portugal, Gustavo Núñez.

Pero, ¿qué compran? Por ejemplo, un 40% más de productos gourmet. El colectivo LGTB no tiene inconveniente en pagar un poco más por este tipo de productos, una tendencia que acompaña que eligen hasta un 20% menos de productos de marca blanca.

Los LGTBI van creando tendencias de consumo que luego adoptan los heterosexuales

Además de productos gourmet, también hay un 16% más de novedades que en las cestas de la compra ‘heteros’. También hay más bebidas energéticas, isotónicas – van más al gimnasio – y más bebidas de alta graduación. Los productos bio, sin lactosa, enriquecidos o las leches vegetales se encuentran más frecuentemente en las compras de los LGTBI, según el estudio. Algo curioso ocurre con sus compras de preservativos, mientras los jóvenes LGTBI (hasta 39 años), compran un 85% menos de preservativos, los mayores de 40 compran el doble que los heterosexuales.

Esa avanzadilla que a la hora de ver nuevas tendencias representan los LGTBI se ve también en que compran un 11% más online. En general, pasan una hora más que los heterosexuales en internet (cinco horas diarias frente a cuatro), una diferencia que se agranda en el caso de las lesbianas, que pasan cinco horas y 45 minutos cada día en la red.

Los gays van más al gimnasio por estética, las lesbianas para liberar el estrés

Algunos de los comportamientos de los LGTBI responden a patrones que quizás podrían resultar predecibles y que el estudio confirma. Por ejemplo, que acuden más al gimnasio – unas cuatro veces por semana. Sorprenden aquí los motivos, ya que entre los gays destaca el acudir por estética (+41% que los heterosexuales), en el caso de las lesbianas lo que más les motiva es reducir el estrés (+47%).

Jóvenes más ‘culturetas’ y mayores más marchosos

En comparación con los jóvenes heterosexuales, el colectivo LGTBI tiene un presupuesto para el ocio un 25% mayor. En el caso de los jóvenes, destaca su interés por la cultura. Leen un 15% más y son más aficionados al teatro (van un 41% más). También son fans de los vídeojuegos, que consumen un 36% más.

A los mayores de 40 los verás con más frecuencia de marcha nocturna (salen un 41% más que los heterosexuales de su misma edad) y en festivales de música, a los que acuden un 61% más. Al ocio se suma su pasión por el autocuidado, que materializan en casi un  50% más de visitas a spas o sesiones de belleza.

Los LGTBI mayores de 40 van un 61% más de festivales que los heterosexuales de su misma edad

Analizando los resultados del estudio, que apuntan a que su desembolso en compras y ocio es mayor que el de los heterosexuales, los autores del estudio apuntan a varios factores relacionados. “No tienen necesariamente un mayor poder adquisitivo”, apunta Patricia Daimiel, directora del área de innovación de Nielsen para Europa, “sino que eligen este tipo de gastos frente a otros”. En ese sentido, por ejemplo, el colectivo LGTBI ahorran menos para imprevistos, comparten tres veces más vivienda con amigos o eligen medios de comunicación menos constosos como la moto (el doble) o el carsharing como blablacar, en un 40% más.