Los europeos tomamos, de media, dos bebidas alcohólicas al día. Por encima del resto del mundo, el viejo continente lidera el consumo de alcohol y también la incidencia de enfermedades y muertes prematuras relacionadas con él.

A las investigaciones que relacionan el consumo de alcohol con más de 60 afecciones y entre ellas varios tipos de cáncer, se suma ahora el informe de la Unión Europea de Gastroenterología (UEG), que relaciona esos dos vasos de alcohol con un 21% más de riesgo de contraer un cáncer colorrectal o de esófago.

Algo por debajo de la media europea, España se sitúa con 1,6 bebidas al día, justo la mitad que Lituania, el país más bebedor de la UE con 3,2 bebidas al día. Belgas, británicos, polacos y alemanes también beben más que los españoles, donde sin embargo también han crecido los “atracones” de alcohol entre los jóvenes.

*Los datos del gráfico corresponden las estadísticas de la UE de 2016, los del vídeo son de la Organización Mundial de la Salud, cuyos últimos datos corresponden a 2010.

El informe revela también que los “grandes consumidores” (más de cuatro bebidas al día) tienen también un mayor riesgo de cáncer gástrico, de hígado y páncreas. Tumores que, junto al colorrectal y al de esófago, causan tres millones de muertes anuales y contribuyen a más de un tercio de las muertes por cáncer del mundo.

El riesgo avanza, además, conforme aumenta el consumo. Según otro estudio publicado en Americal Journal of Clinical Nutrition, un consumo diario de 60 gramos de alcohol (el triple de la media europea) duplica riesgo de sufrir un cáncer gástrico.

“En las sociedades desarrolladas, el alcohol es el segudno factor de riesgo para el cáncer por detrás del tabaco y es responsable de un 12% de los tumores y hasta un 5-6% de las muertes”, asegura  Aitana Calvo, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica, que incide en que no hay una cantidad de alcohol que se pueda considerar como una ingesta segura.

“Lo importante es que hasta un tercio de los cánceres son por causas evitables, que se pueden combatir con un estilo de vida saludable, ejercicio, dieta equilibrada y evitando el alcohol y el tabaco”, asegura Calvo, oncóloga también en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Más concienciación y nuevas normas

La UEG, que reúne a las principales asociaciones de la UE en materia digestiva, subraya en este informe el problema de alcohol que vive la región, donde, según sus datos, más del 20% de la población mayor de 15 años bebe mucho al menos un día a la semana. Un problema que se agrava, además, porque nueve de cada 10 personas no son conscientes de la relación entre alcohol y cáncer.

Nueve de cada 10 personas no asocian alcohol y cáncer

A este desconocimiento se añade el que los mensajes sobre los riesgos del alcohol para la salud no son claros ni están homogeneizados en los distintos países, según la UEG. Markus Peck, experto en salud digestiva de la entidad, asegura que “la integración sociocultural del alcohol en la UE es uno de los principales desafíos a la hora de abordar el abuso en el consumo”. El experto aboga por políticas e precios mínimos y restricción del acceso, así como “la investigación y el ‘big data’ como herramientas para afinar las políticas a implementar”.

La entidad aboga también por presionar a la industria del alcohol para desarrollar un etiquetado más claro así como una regulación más estricta sobre la venta. La UEG pone de ejemplo a Francia, donde este tipo de políticas han conseguido contribuir a disminuir el consumo de alcohol y con él la incidencia de tumores digestivos.