Marta Bau aceptó el trabajo en la cadena de clínicas iDental ante las expectativas que le brindaba la compañía de formarse en cirugía, su asignatura pendiente tras una década de experiencia como odontóloga. “Me prometieron que iba a aprender mucho y que cada tres meses me subirían de sueldo y de rango”, recuerda por teléfono.

Fue hace justo un año, en septiembre de 2016, cuando Bau se incorporó a la plantilla de la única clínica que la polémica compañía tiene en Barcelona: “Yo, con 34 años, era de las veteranas, la mayoría de los dentistas tenía entre 23 y 25 años y ningún jefe de equipo superaba los 30”.

Pronto comenzó a darse cuenta, afirma, de que la juventud de los profesionales era solo uno de los ingredientes que contribuían al “caos” de esta cadena. A iDental no solo le acechan las reclamaciones de clientes, sino también de empleados y ex empleados a los que deben dinero y que denuncian supuestas prácticas que estarían poniendo en peligro la salud de los pacientes: “Se obligaba a las auxiliares a romper los ciclos de esterilización del material porque no había instrumental suficiente”, afirma Bau.

“Habría que alertar a los pacientes de esta clínica para que se hagan pruebas que descarten infecciones”, advierte la DUE

Una situación que desde la Asociación de Dentistas Unidos de España (DUE) califican de “gravísima”. “Habría que alertar a los pacientes de esta clínica sobre estos problemas de higiene para que se hagan pruebas que descarten la posibilidad. Más aún por las infecciones cruzadas que se pueden generar (VIH, hepatitis C, herpes, hongos…) teniendo en cuenta que el tipo de la población que tratan tiene un alto índice de estas patologías”, afirman. Y es que hay que recordar que estas clínicas, autodenominadas como “asistencia dental social”, atienden mayoritariamente a pacientes sin recursos a los que subvencionan parte del tratamiento.

“Los dentistas utilizábamos un vasito con lejía para limpiar el instrumental, porque no sabíamos si estaba bien desinfectado”, denuncia Bau, que añade que “los problemas de desinfección eran inevitables con un auxiliar por cada seis odontólogos”.

“Los dentistas utilizábamos un vasito con lejía para limpiar el instrumental”, recuerda Bau

Bau dejó de trabajar en iDental en mayo, aunque desde semanas antes se encontraba de baja por ansiedad, debida a los retrasos en el pago de su nómina y a las presiones que sufría, según denuncia, para prescribir implantes por encima de cualquier otro tratamiento: “No nos pagaban en fecha desde el mes de octubre y recibía presiones para realizar implantes aunque no fuese el tratamiento más recomendable, a lo que yo empecé a negarme”, asegura.

En las condiciones que llevaron a pedir la baja en iDental a Marta Bau influyó también, afirma, el clima de “inseguridad” que viven los trabajadores: “En la clínica de Barcelona teníamos que llamar a los mossos al menos una vez a la semana. Los pacientes se ponían nerviosos y los insultos y gritos estaban a la orden del día”. Aunque estaban “acostumbradas”, recuerda Bau, confiesa que en algunas ocasiones sintió verdadero miedo: “En una ocasión en que un paciente empezó a gritar a una compañera y acudí a tratar de tranquilizarle, el tipo me miró y me dijo: ‘He estado en la cárcel tres veces y no me importa entrar una cuarta, o me arreglas la prótesis o bajo a por la katana que tengo en el coche’”.

“O me arreglas la prótesis o bajo a por la katana que tengo en el coche”, amenazó un paciente a Bau

Bau firmó una baja voluntaria de iDental tras acumular varias semanas de baja por ansiedad, pero aún reclama ahora a iDental el pago de la nómina de mayo y el finiquito. Lo está haciendo a través de la plataforma Reclamador, que está asesorando también a otras tres empleadas que denuncian el retraso en los pagos. “Tenemos ya cuatro ex empleados demandando a la compañía y es probable que en septiembre se unan otros 15 de Barcelona”, afirma Cristóbal Fernández, director de Comunicación de esta compañía de servicios legales online.

Un ex trabajador del departamento de Recursos Humanos de iDental que prefiere no dar su nombre y que dejó la compañía en marzo de 2017 tras un año y medio, critica también presuntos excesos comandados por la dirección. “Al principio había muchos ingresos, se organizaban fiestas de lujo con barra libre en hoteles de cinco estrellas, se pagaban desplazamientos en primera clase y alojamientos a todo tren. Después dejaron de entrar nuevos pacientes y se redujeron los gastos de forma drástica, pero el problema ya estaba ahí. Nunca supieron administrar y para la gestión ponían a alguien sin poder de decisión, una marioneta que hacía lo que decía la dirección”, asegura este ex trabajador.

Los trabajadores de Sevilla y Valencia, tres meses sin nómina

A las deudas que las compañías tiene con ex trabajadores se suman  las que está acumulando con los trabajadores que mantiene en nómina y que arrastran en algunas de las clínicas tres meses. “En provincias como Sevilla y Valencia la compañía lleva sin pagar desde junio y estamos planteando una huelga si no hay un compromiso de pago en firme de la empresa para los próximos días”, afirma Luis Álvarez, responsable del área de negociación colectiva de la Federación de Sanidad y Servicios Sociales de Comisiones Obreras (CCOO).

Álvarez se reunió ayer mismo con el director de Recursos Humanos de iDental, David Navarro, para tratar de avanzar en el conflicto generado por los retrasos a los trabajadores: “La empresa nos ha reconocido que tiene un problema de liquidez, pero asegura que está pendiente de cerrar la ampliación de capital con un fondo de capital riesgo que le permitirá ponerse al corriente de todos los pagos a los trabajadores entre el 8 y el 13 de septiembre”.

Este periódico ya informó de la negociación para la entrada en el grupo de un fondo de capital riesgo, que sin embargo fue desmentida por la compañía que ahora reconoce la operación agobiada por la falta de liquidez y ante la inminente movilización de los trabajadores en muchas de sus clínicas.

El sindicato CCOO ha pedido a la empresa un compromiso en firme y escrito de que los pagos pendientes se realizarán íntegramente entre el 8 y el 13 de septiembre como condición para frenar la convocatoria de huelgas. Este periódico ha tratado reiteradamente durante varios días de obtener la versión de la empresa, que ha rechazado contestar.