España se posiciona como el tercer país con mayor esperanza de vida del mundo tras Japón (83,98) y Suiza (83,18), con una vida estimada de 82,9 años, 80,3 en el caso de los hombres y 85,6 años las mujeres. En la última década, los hombres han aumentado su expectativa vital en 2,7 años, mientras que ellas lo han hecho en 1,6 años.

Aunque se sobrepasen los 80 años, el estudio global de carga de enfermedades, el mayor del mundo que cuantifica y analiza la pérdida de salud con 2.500 colaboradores en 130 países y que acaba de ser publicado en la prestigiosa revista The Lancet, establece también los años de vida saludable, en los que España sigue ocupando el segundo lugar, con 71,2 años para los hombres y 74 para las mujeres.

Esperanza de vida saludable en el mundo en 2016, el rojo indica menor esperanza y el azul oscuro la mayor.

El alzheimer, la mayor amenaza

A estos años de vida les amenazan enfermedades que han ido cambiando con los tiempos. En 2016 cinco enfermedades son las principales causas de muerte prematura en España: la cardiopatía isquémica, el alzheimer, el cáncer de pulmón, el accidente cerebrovascular y el EPOC o enfermedad pulmonar obstructiva crónica. «El mayor aumento lo estamos viendo en el alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas tipo parkinson. Es una tendencia que veíamos venir pero que se ha confirmado este año», asegura Joan B. Soriano, profesor asociado de Medicina del Instituto de Investigación Hospital Universitario de la Princesa y uno de los investigadores que han participado en el estudio, que ha sido liderado por el IHME (Institute of Health Metrics and Evaluation) de la Universidad de Washington.

El crecimiento del riesgo de padecer alzheimer, que se ha elevado del 0,9 al 47,3 por 100.000 casos en los hombres y del 1,5 al 101,3 por cada 100.000 personas en el caso de las mujeres en los últimos 36 años va innegablemente ligado al aumento de la esperanza de vida, que ha sido de más de 10 años. Sin embargo, la incidencia ha ido aumentando en todos los grupos de edad.

 

Riesgo de alzheimer en España en los últimos años.

Existen también otras enfermedades que, pese a no constituir un riesgo directo de muerte, son las que restan más años de vida saludable. En 2016, estas afecciones fueron los dolores cervicales y de espalda, las migrañas y los trastornos sensoriales (especialmente la pérdida de audición). Tras ellos, la anemia ferropénica y las depresiones mayores.

Por otro lado, las enfermedades que «han desaparecido del mapa» como causas de morbilidad y mortalidad son, según recuerda Soriano, «sobre todo las enfermedades infecciosas». «El aumento socioeconómico y del nivel de estudios ha contribuido ha disminuir enfermedades infecciosas como la tuberculosis y las neumonías, así como a controlar el VIH», ha subrayado el investigador.

El tabaquismo sigue siendo el primer factor de riesgo de enfermedad

Aunque ha ido bajando su incidencia en los últimos años, en España sigue fumando el 23% de la población. Una cifra que los médicos consideran demasiado elevada, teniendo en cuenta que el tabaco es en España el primer factor de riesgo para enfermedades  y que en todo el mundo se le asocian 7,1 millones de muertes anuales. «En otros países ya no lo es, pero en España sí y eso debería hacer que los médicos de cualquier especialidad traten el tema siempre en la consulta y ofrezcan a quienes aún fuman las herramientas y ayuda disponible para dejarlo», incide Soriano.

En paralelo al tabaco, tres problemas son a nivel mundial las principales barreras para la salud: la obesidad, los conflictos y las enfermedades mentales, según destaca el informe. La tasa de enfermedad relacionada con el exceso de peso es de las que más aumentan y el índice de masa corporal es la cuarta mayor amenaza a la vida sana tras la presión alta, el tabaquismo y el azúcar en la sangre.

El peligroso incremento de las enfermedades mentales

Los trastornos mentales y el suicidio afectan de forma creciente a todo el mundo, especialmente en los países desarrollados. El doctor Soriano destaca que esta incidencia de enfermedades mentales – tanto ansiedad, como depresión menor y mayor – está aumentando en Estados Unidos y Europa, ligada en muchos casos al consumo de sustancias psicoactivas. «Es un trastorno de la vida moderna, la destrucción de la familia tradicional y el aislamiento comunicativo de la tecnología están generando comportamientos extremos, que afectan a la salud mental y al número de suicidios», asegura el investigador que ha participado en el GBD.

Tasa de enfermedades mentales en el mundo en 2016.

No obstante, otro de los datos que destaca en el estudio es que el suicidio ha aumentado hasta ser la primera causa de muerte entre jóvenes y adultos de 15 a 40 años. «Las causas de muerte que más ha aumentado en los jóvenes es el suicido, estamos ante una causa prevenible y hay que monitorizarlo», ha advertido Soriano.

Las muertes debidas a conflictos y terrorismo se han duplicado en la última década. Los conflictos de Siria, Yemen, Sudán del Sur y Libia constituyen importantes amenazas para la salud pública, tanto en lo que respecta a las víctimas como por sus consecuencias consecuencias físicas y mentales a largo plazo.

Mueren la mitad de niños menores de cinco años que en 1990

Un hito de la salud mundial en 2016 es que, por primera vez en la historia, han muerto menos de cinco millones de niños menores de 5 años. En 1990 murieron más del doble, 11 millones. Una buena noticia que los los investigadores atribuyen a las mejoras en el aumento de los niveles educativos de las madres, el aumento de los ingresos per cápita, la disminución de los niveles de fertilidad, el aumento de los programas de vacunación, la distribución masiva de mosquiteros tratados con insecticida, el agua potable y el saneamiento, y una amplia gama de otros programas de salud financiados por la financiación del desarrollo para la salud.

En España, esta cifra también ha disminuido un 3% en la última década: «Ya nos encontrábamos entre los países del mundo (y de los países desarrollados) con menor tasa de mortalidad infantil. Pero además hemos seguido disminuyéndola en los últimos años», ha destacado el investigador.