El camino hacia la igualdad de género es «cuesta arriba». Así lo ha definido la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su último informe sobre brecha de género en el que analiza las diferencias de género en sus 34 países miembros en el terreno de la educación, empleo, emprendimiento y representación pública.

Las desigualdades, sobre las que «se ha mejorado muy poco» desde el último informe en 2012, tienen un coste de oportunidad que la OCDE ha querido destacar en este informe: la reducción de la brecha de género la fuerza de trabajo de un 25% para 2025 (lo acordado por los líderes del G20) podría añadir un 1% de crecimiento al PIB en la OCDE durante el período 2013-2025 y ese aumento llegaría al 2,5% si brecha se redujera a la mitad para 2025.

Los países han avanzado «muy poco» desde 2012, critica la OCDE

El informe, cuyos datos pueden consultarse en el gráfico interactivo de abajo, analiza las cuestiones identificadas en la encuesta de 2012: la violencia contra las mujeres, «la persistente» disparidad salarial entre géneros y la distribución desigual del trabajo no remunerado. El documento constata que muchos países «están ahora dando prioridad a estas cuestiones» en sus políticas, y muchos de ellos están presionando para lograr que más mujeres participen en el liderazgo de los sectores público y privado.

Sin embargo, aunque se han realizado algunos progresos, la OCDE subraya que «persisten las diferencias entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida social y económica entre países, y el tamaño de esas brechas ha cambiado poco en los últimos años».

 

Entre los progresos que destaca la OCDE destaca el refuerzo que a través de leyes o reglamentos se está haciendo contra el acoso laboral a través de leyes y reglamentos más estrictos. También subraya las medidas puestas en marcha para alentar a las niñas a cursar carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería o la fabricación, y a los niños en materias vinculadas a la salud y a la educación y que se están poniendo en marcha en países como Australia, Alemania, Italia, Japón, México o Reino Unido.

Las mujeres trabajan más a tiempo parcial, sufren más discriminación y ganan menos en toda la OCDE

El informe pone de relieve también que pese a los avances de los últimos años en materia laboral, en «todos los países de la OCDE las mujeres siguen teniendo menos probabilidades que los hombres de dedicarse al trabajo remunerado».  «Cuando las mujeres trabajan, son más propensas a hacerlo a tiempo parcial, tienen menos probabilidades de escalar a puestos directivos, sufren más casos de discriminación y ganan menos que los hombres». Así, las mujeres ganan de media casi un 15% menos que sus compañeros masculinos, una tasa que apenas ha cambiado desde 2010, según la OCDE.

El informe también refleja que las mujeres tienden a ser menos emprendedoras y sus negocios a ganar menos dinero que los de los hombres. Además, la brecha de género tiende a incrementarse con la edad, lo que refleja el rol crucial que tiene la maternidad y sus efectos negativos tanto en el empleo como el los salarios y el desarrollo profesional. Se puede ver también la falta de representación que tienen las mujeres en la vida pública, tanto a nivel político como en puestos empresariales de responsabilidad.

Algunos datos sobre España

En términos de fuerza laboral, España tiene una tasa de empleo 10,8 puntos menor en el caso de las mujeres. Una cifra que aumenta hasta el 11,5% si hablamos de diferencia salarial y que se sitúa en un 30,5% en cuanto a representación femenina en mandos intermedios. Unas cifras que no concuerdan con el porcentaje de mujeres graduadas, que en España es del 60,1%, aunque baja drásticamente al 35,4% si hablamos de egresadas en carreras STEM (ciencias, matemáticas y otras).

En cuanto a emprendimiento, las mujeres lanzan un 8% menos de negocios y ganan un 26,8% cuando recurren al autoempleo. Las mujeres son menos también en el Parlamento (un 39,1%) y un 29,1% en los puestos de gerencia en el Gobierno.