Alrededor de un 20% de los hombres entre 25 y 70 años sufre disfunción eréctil, una cifra que aumenta al 50% entre los 60 y los 70 años.  Sin embargo pocos de ellos consultan a un especialista, apenas el 20% y muchos de ellos sólo si les empujan sus parejas, según los datos de la farmacéutica Casen Recordati.

¿Cuándo se considera que hay disfunción eréctil? Cuando la dificultad para tener o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria se mantiene en el tiempo al menos durante tres meses.

Hay disfunción eréctil cuando la dificultad para tener o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria se mantiene tres meses

Aunque se trata de un problema que no pone en riesgo ni acorta la vida de quien la sufre, «es muy importante en cuanto a su calidad de vida y afecta de manera importantísima a la vida en pareja”, asegura Fernando González-Chamorro, Jefe Clínico del Servicio de Urología y Cirugía Robótica del Hospital San Rafael de Madrid. “La mayoría de los hombres acuden empujados por sus parejas, aunque casi siempre vienen solos y deberían venir más acompañados, es importantísimo que ante problemas de disfunción eréctil los hombres vengan acompañados”.

“La disfunción afecta a la relación de pareja de modo trascendental, a su autoestima, a su percepción de la propia imagen, a su cuidado personal, el hombre que no es capaz de mantener relaciones sexuales se siente en la cuesta abajo”, añade González-Chamorro, que insiste en la importancia de que los hombres consulten este tema en pareja.

El paciente que sufre disfunción eréctil tiene más probabilidad de sufrir un infarto o un ictus en los siguientes cuatro años

Teniendo en cuenta que a partir de los 60 años la disfunción llega a afectar a la mitad de los hombres, el médico del Hospital San Rafael lamenta que no haya más consultas sobre este tema: «Con el paso de los años muchos hombres equivocadamente lo asumen como natural, no lo ven como una enfermedad”.

Además, la disfunción eréctil es una señal de alerta para el riesgo cardiovascular. «Sabemos que es uno de los primeros síntomas que aparecen en la enfermedad cardiovascular seria, estadísticamente el paciente que sufre disfunción eréctil tiene una probabilidad alta de tener un episodio cardiovascular grave; un infarto o un ictus en los siguientes cuatro años”, en un estudio del Journal of the American Heart Association la probabilidad de sufrirlo es por lo menos 1,6 veces la de los hombres que no sufren problemas de erección.

Cualquier grado de disfunción eréctil tiene solución», dice el experto

Por eso, tras evaluar los factores de riesgo: dislipemia, hipertensión, diabetes, entre otros, el paciente debe cambiar sus hábitos de vida, mejorar el estado de su corazón, y abordar su problema sexual. Para el experto, “cualquier grado de disfunción eréctil tiene solución, es una patología que en ocasiones puede que no se cure pero sí se soluciona” y la pareja juega un papel determinante en la detección y posterior tratamiento.

“En el primer escalón terapéutico están el tratamiento tópico -la crema-, el tratamiento oral y las ondas de choque; en el siguiente encontramos las inyecciones y los sistemas de vacío; el tratamiento sustitutivo con testosterona; tratamiento psicológico, menos del 5%, y por último, si se ha fracasado con las medidas anteriores, la cirugía o la prótesis de pene que es un tratamiento muy efectivo y que los pacientes lo puntúan como muy satisfactorio”.