Vida Sana

Llevar unos hábitos saludables reduce a la mitad el riesgo de sufrir cáncer gástrico

El Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición pone sobre la mesa la relación entre nutrición, hábitos saludables y tumores.

El riesgo de cáncer de mama se reduce un 27% con unos hábitos saludables, según la SEEN.

Llevar unos hábitos saludables reduce el riesgo de cáncer, según la SEEN. EP

Cada día somos más conscientes de cómo unos buenos hábitos pueden reducir el riesgo de padecer distintas enfermedades. La dieta mediterránea, el control del peso, evitar el alcohol y el tabaco y practicar ejercicio físico son los principales elementos que combinados ayudan a mantenernos con salud.

Para dar más peso a estas afirmaciones, los especialistas reunidos en el 59 Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), que se celebra estos días, han puesto cifras a la relación entre los hábitos y el cáncer. El concreto, el más influenciado es el cáncer gástrico, ya que las posibilidades de sufrirlo se reducen un 51% si se cumplen las costumbres descritas arriba.

El cáncer de mama se puede prevenir en un 27% con hábitos saludables

No solo el cáncer gástrico, el colorrectal también se puede prevenir en un 37% si se siguen estos hábitos y el de mama se reduce en un 27%. Son datos que ha presentado el doctor Carlos Albert González, investigador emérito de la Unidad de Nutrición y Cáncer del Instituto Catalán de Oncología.

Respecto a la dieta, factor clave, los endocrinos alertan de que un excesivo consumo de carne roja influye en el desarrollo de cáncer colorrectal, de páncreas, esófago y pulmón, como también lo son las carnes procesadas. Una dieta rica en cereales integrales y fibra reduce el riesgo de cáncer de mama, mientras que el consumo excesivo de alcohol y la obesidad lo aumentan.

González ha querido destacar que la dieta es uno de los factores, aunque no el único: “Cuidando la dieta no eliminas la posibilidad de sufrir cáncer, pero sí que la reduces”. Por eso, el endocrino ha querido destacar el papel de las verduras y frutas en la dieta. “En el caso de las hortalizas, está demostrado que disminuyen los tumores colorrectales, los de faringe-laringe, el de hígado y el de pulmón. Las frutas son beneficiosas para la prevención de los casos de colorrectal, faringe laringe y mama. Y recientemente se ha conocido que las fibras y cereales integrales reducen el riesgo de los casos de mama”.

Los especialistas también han querido poner el foco en este congreso sobre un tipo de cáncer de tiroides, el carcinoma papilar, ya que a su juicio está sobrediagnosticado. Se trata de un cáncer que, en un 98% de los casos, es poco activo, apenas agresivo, no va a presentar complicaciones y no va a producir metástasis. Por eso, los profesionales advierten que su sobrediagnóstico puede repercutir de manera negativa en el paciente, no por la agresividad del tumor, sino por la ansiedad e incertidumbre que puede acarrear el propio término y las connotaciones de esta enfermedad.

Los endocrinos advierten que el carcinoma papilar está sobrediagnosticado

Otros tipos de tumores de tiroides sí revisten gravedad, como has explicado Juan Carlos Galofré, coordinador de área de Tiroides de la SEEN, “en el caso de los papilares el pronóstico es muy bueno, en cambio, en los anaplásicos el paciente suele fallecer en los meses siguientes al diagnóstico”.

Para prevenir el sobrediagnóstico en el caso de carcinomas papilares, Galofré recomienda “no realizar biopsias en nódulos tiroideos más pequeños de un centímetro y, en el caso de su  identificación, llevar un seguimiento para ver su evolución y si crece estaría indicada la biopsia”. Y es que esta sobrediagnosis está engrosando las cifras de incidencia del cáncer de tiroides en nuestro país, que en los últimos tiempos se ha incrementado en torno a 14 mujeres y 6 hombres por cada 100.000 habitantes al año.

El tratamiento en este tipo de cáncer no suele conllevar quimioterapia. El procedimiento más habitual es la extracción de la glándula tiroidea y, posteriormente el tratamiento con yodo radioactivo. “Si la operación es exitosa, la comorbilidad  es prácticamente nula. En algunas ocasiones pueden tocarse los nervios de las cuerdas vocales, pero es muy extraño en manos de un cirujano con experiencia”, concluye Galofré.

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