Vida Sana

Nos vacunamos poco de la gripe (y es un grave error)

España se queda lejos de las tasas de vacunación que recomienda la OMS en parte por falsas creencias como que la vacuna transmite el virus o que los enfermos no se pueden proteger.

logo
Nos vacunamos poco de la gripe (y es un grave error)
Cualquiera puede solicitar la vacuna de manera gratuita.l

Nos vacunamos poco de la gripe y es un grave error.

Resumen:

Comienza el frío y, como cada año, los virus de la gripe comienzan a circular entre la población. Diferentes cada año, se propagan rápido, con una incidencia que se calcula en torno al medio millón de personas (diagnosticadas) en los meses de frío. La fórmula más eficaz para controlar los incómodos efectos de la gripe, que van desde la fiebre al dolor muscular, pasando por la congestión, la tiritona y el malestar general, es la vacuna. Sin embargo, en España la tasa de vacunación se queda lejos de la que recomienda la OMS, que es de al menos el 80% de los colectivos indicados (mayores de 65 años, enfermos crónicos, embarazadas y colectivos clave como los sanitarios). En concreto, sólo la mitad de los mayores de 65 años (55,5%) se vacunó contra gripe durante la temporada pasada en España, un 0,6% menos que el año anterior, según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Para los mayores, además, la vacuna resulta en una reducción general del riesgo de hospitalización en un 36%, según los datos de un estudio coordinado por el Centro de Investiación Biomédica de Epidemiología y Salud Pública del Instituto de Salud Carlos III de Madrid. El presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), José Miguel Cisneros, cree que "se banalizan" las consecuencias de la gripe, "que en los enfermos crónicos requieren en muchos casos hospitalización, pero que también en un porcentaje de personas sanas deriva en neumonía con la que pueden terminar en la UCI".  

Comienza el frío y, como cada año, los virus de la gripe comienzan a circular entre la población. Diferentes cada año, se propagan rápido, con una incidencia que se calcula en torno al medio millón de personas (diagnosticadas) en España en los meses de frío. A nivel mundial, las estimaciones hablan de entre tres y cinco millones de casos y hasta 500.000 muertes.

La fórmula más eficaz para controlar los incómodos efectos de la gripe, que van desde la fiebre al dolor muscular, pasando por la congestión, la tiritona y el malestar general, es la vacuna. Sin embargo, en España la tasa de vacunación se queda lejos de la que recomienda la OMS, que es de al menos el 80% de los colectivos indicados (mayores de 65 años, enfermos crónicos, embarazadas y colectivos clave como los sanitarios). En concreto, sólo la mitad de los mayores de 65 años (55,5%) se vacunó contra gripe durante la temporada pasada en España, un 0,6% menos que el año anterior, según datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Para los mayores, además, la vacuna resulta en una reducción general del riesgo de hospitalización en un 36%, según los datos de un estudio coordinado por el Centro de Investiación Biomédica de Epidemiología y Salud Pública del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.

El presidente de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), José Miguel Cisneros, cree que «se banalizan» las consecuencias de la gripe, «que en los enfermos crónicos requieren en muchos casos hospitalización, pero que también en un porcentaje de personas sanas deriva en neumonía con la que pueden terminar en la UCI».

Protección al 80%

Al tratarse de virus que van cambiando, la vacuna no protege al 100% pero el riesgo se reduce, según Cisneros, en un 80%: «Además de reducir drásticamente las posibilidades de padecerla, también minimiza sus efectos en caso de que se contraiga». Por ello, el Sistema Mundial OMS de Vigilancia y Respuesta a la Gripe hace un seguimiento y actualiza el contenido de la vacuna antigripal dos veces al año.

El contenido de la vacuna antigripal se actualiza dos veces al año

Además, la vacuna tiene un carácter social donde, a juicio del experto en enfermedades infecciosas, no se tiene en cuenta. «Si se consigue alcanzar la tasa de vacunación recomendada por la OMS se puede llegar al ‘efecto rebaño’, es decir, que si se inmuniza un elevado porcentaje de la población se pueda llegar a bloquear el contagio», explica el presidente de SEIMC.

Uno de los motivos por los que ciertas personas evitan protegerse es porque creen que la vacuna transmite el virus, algo que no sucede en este caso. «En algunos casos, la vacuna lleva una dosis del virus, pero la vacuna de la gripe consiste en proteínas sintéticas y es completamente inocua», explica Cisneros.

La vacuna, disponible y gratuita

Aunque en España las campañas de vacunación se circunscriben a los colectivos citados (mayores de 65 años, enfermos crónicos, embarazadas y colectivos clave como los sanitarios), la vacuna está disponible para todo aquel que lo solicite en los centros de salud. La OMS, de hecho, extiende también las recomendaciones de vacunación a los bebés y niños de seis meses a cinco años.

Cualquiera puede vacunarse de la gripe gratis en su centro de salud

«Cualquiera puede vacunarse, no hay más que solicitarlo gratuitamente en el centro de salud, algo que es más recomendable aún en colectivos clave, como los bomberos, los maestros o gente que viva con una persona enferma, por ejemplo, de cáncer», dice Cisneros, que desmitifica otra de las falsas creencias sobre la vacuna de la gripe. «Los enfermos de cáncer creen que no pueden vacunarse de la gripe porque tienen las defensas bajas, cuando la realidad es justo lo contrario, deben vacunarse para no padecer, pues las consecuencias para ellos pueden ser más dañinas al estar débil su sistema inmune», añade el representante de SEIMC.

En el caso de padecerla, es importante saber que el período de incubación dura alrededor de 48 horas y que hay que tomar medidas para tratar de evitar los contagios. La forma más común de la transmisión del virus es a través del aire, ya que cuando una persona infectada estornuda o tose dispersa en el aire las gotículas infecciosas que llegan a las personas que las inspiran. También pueden dispersarse a través de las manos (que se hayan puesto por delante al toser), por eso la OMS recomienda lavarse las manos regularmente y cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o estornudar.