Son más conocidos sus beneficios para prevenir las enfermedades cardiovasculares, pero la aspirina es también una gran aliada contra el cáncer. Si bien no es la primera vez que se relaciona su toma diaria con la reducción del riesgo de algún tipo de cáncer como el colorrectal, ahora un estudio de gran espectro pone sobre la mesa su gran capacidad para impedir el desarrollo de distintos tipos de cáncer, hasta en un 47%.

Los tumores digestivos representan el 25% de los casos y el 30% de las muertes en Europa

Este nuevo estudio, que se presenta hoy en el Congreso de la Unión Europea de Gastroenterología (UEG), destaca el poder de la conocida – y barata – pastilla blanca para reducir especialmente el riesgo de padecer un tumor digestivo, especialmente de hígado y esófago, donde con una aspirina diaria reduce prácticamente a la mitad (en un 47%) las posibilidades de padecerlo.

Estos datos son especialmente significativos porque, como destaca la UEG, los tumores digestivos representan un cuarto de todos los casos de cáncer en Europa y los de colon, estómago y pancreas están en el top de los cinco tumores con mayor mortalidad. Los digestivos representan, a pesar de ser el 25% de los casos, el 30% de las muertes por la enfermedad.

 

 

Otros tumores, sin embargo, no se vieron influenciados por el uso de aspirina. Es el caso del mieloma múltiple, aunque se redujo en un 10%, y también de otros cuyas diferencias entre ambos grupos no fueron significativas, como el de pecho (-4%), vejiga (-3%) o riñón (de este se aumentó la incidencia entre quienes no tomaban aspirina en un 4%).

La entidad de este nuevo estudio, realizado con las bases de datos de todos los hospitales públicos de Hong Kong, se basa en los datos de más de 600.000 pacientes a los que se siguió en un período de hasta 14 años. De los que tomaron aspirina, lo hicieron durante 7,7 años de media.

En los tumores de pecho, vejiga y riñó no hubo cambios significativos

Del total de pacientes, algo más de 200.000 eran consumidores de aspirina y los algo más de 400.000 restantes, no. La edad media era de 67 años en ambos casos y fueron diagnosticados de cáncer un 15,9% y el más común fue el de pulmón. «Aunque el estudio demuestra que la ingesta diaria de aspirina previene distintos tipos de cáncer, lo importante es los significativo de los datos de tumores del tracto digestivo», ha destacado Kelvin KF Tsoi, epidemiólogo y profesor de Salud Pública en la Universidad de Hong Kong.

Aunque la aspirina se ha relacionado también con un mayor riesgo de hemorragias, lo cierto es que su poder sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares también está demostrado. Otro estudio reciente publicado en Journal of Circulation de la Asociación Americana del Corazón relacionaba también el abandono de la aspirina tras haber sufrido un infarto con un mayor riesgo de padecer un segundo infarto. El estudio reflejaba que entre el 10 y el 20% de quienes han sufrido un infarto abandona la toma diaria de aspirina en los tres años siguientes al episodio. Según el estudio, que recogió los datos de 600.000 personas, la incidencia de un segundo infarto fue un 37% menor entre quienes no habían dejado la aspirina.