Tomar una aspirina diaria para proteger el corazón de infartos o trombos sanguíneos es una práctica habitual. De hecho, entre un 40 y un 60% de los mayores de 75 años lo hacen en Europa y EEUU, según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Oxford, que sin embargo alerta de los riesgos de tomar el ácido acetilsalicílico, especialmente conforme avanza la edad.

El estudio, que ha sido publicado en la revista especializada The Lancet, ha estado liderado por el profesor Peter Rothwell. Rothwell ha asegurado que en el Reino Unido las aspirinas provocan 20.000 hemorragias anualmente, de las que al menos 3.000 resultan mortales. “Sabemos que la aspirina protege un 20% de los ataques al corazón recurrentes, pero también hay 3.000 muertes atribuibles a los anticoagulantes como la aspirina”, ha declarado el profesor en The Telegraph, a la vez que ha alertado del grave incremento del riesgo más allá de los 75 años.

En Reino Unido “hay 3.000 muertes atribuibles a los anticoagulantes como la aspirina”

Este estudio coincide con otro recién publicado en el Journal Clinical Cardiology que afirma que la aspirina diaria sólo es efectiva contra los infartos en personas que ya hayan tenido un accidente cardiovascular previo. Unas conclusiones que ya habían sido lanzadas por la americana Food and Drugs Administration en 2014.

Los autores del estudio dado a conocer en The Lancet indican que las aspirinas deben administrarse junto a un medicamento contra la acidez estomacal. Rothwell ha afirmado que esta investigación “ayuda a entender mejor el alcance del riesgo y la severidad de las consecuencias de las hemorragias. Aunque a corto plazo se ha demostrado un beneficio, ahora debemos hacer balance de los pros y contras del uso a largo plazo de la gente de más de 75 años si la aspirina no se prescribe junto a un antiácido. Aunque tampoco es bueno detener el tratamiento de forma repentina, así que lo recomendable es consultar al médico”.

El riesgo de hemorragia mortal en pacientes que toman aspirina se incrementa hasta un 5%

El estudio de Oxford hizo un seguimiento a 3.166 pacientes con anticoagulantes prescritos tras haber sufrido infartos. La mitad de los pacientes tenían más de 75 años al comienzo del estudio. Tras 10 años, 314 de los pacientes habían tenido que ser ingresados por hemorragias y se demostró que el riesgo se incrementaba con la edad. Para los pacientes de entre 65 y 74 años la tasa anual de ingresos fue del 1,5%, mientras que entre los 75 y los 84 años fue del 3,5% y del 5% en los mayores de 85.

Igualmente, el riesgo de hemorragias fatales o muy graves también se incrementó. Fue de menos del 0,5% para los menores de 65, del 1,5% para los pacientes de entre 75 y 84 años y del 2,5% para los pacientes a partir de 85 años.

Si se toma la aspirina junto a un antiácido, el riesgo de hemorragia se reduce hasta un 90%

El estudio concluye que, aunque el riesgo de accidentes cardiovasculares también se incrementa con la edad, para los pacientes de más de 75 años los riesgos de hemorragias gastrointestinales estaban directamente relacionados con la toma de aspirinas si no estaban prescritas junto a antiácidos.

Si el paciente al que se ha prescrito la aspirina diaria toma también un medicamento contra la acidez, el riesgo de hemorragia gastrointestinal se reduce entre un 70 y un 90%. Los autores afirman que aunque la coprescripción no está estandarizada, un tercio de los participantes del estudio las estaban tomando. Avisan también de que aunque los antiácidos también tienen riesgos a largo plazo, los beneficios a edades avanzadas compensan los perjuicios. Los autores alertan de que al tratarse de un estudio de observación no se puede demostrar que  el riesgo en su totalidad esté causado por la aspirina.