Cinco trabajadores de la multinacional Honeywell en Barcelona han presentado la primera demanda del Estado que reclama que se reconozcan los trastornos de ansiedad y depresión como enfermedad profesional, según la organización de abogados Col·lectiu Ronda.

Los empleados de la compañía alegan que su actividad profesional les causó episodios de ansiedad y depresión, generados por la perspectiva de pasar el resto de su vida sometidos a revisiones médicas para detectar patologías fruto de su exposición al amianto.

Los demandantes achacan la ansiedad a la perspectiva de tener que controlar médicamente su exposición al amianto de por vida

Los trabajadores solicitan en la demanda una reparación de los daños y perjuicios que han causado la ansiedad derivada a la exposición al citado mineral, que no se hubiera producido «si la empresa demandada hubiera cumplido sus obligaciones en relación a la prevención y seguridad en el trabajo», exponen.

La demanda, apoyada por la Asociación de Víctimas Afectadas por el Amianto de Catalunya, cuenta con el precedente de un fallo del Tribunal Superior de Justicia de París, que en junio de 2016 pedía indemnizar a 80 empleados de la antigua Honeywell por lesiones de ansiedad por la exposición al amianto que sufrieron los trabajadores.

El amianto, prohibido en 2002

Los citados empleados trabajaron diariamente con compañeros que sufrieron secuelas físicas por su contacto con el amianto, un producto que la multinacional utilizó para la fabricación de las pastillas de freno hasta 2002, cuando entró en vigor la prohibición de usar y comercializar este mineral.

La multinacional empleó amianto para la fabricación de sus pastillas de freno hasta 2002

El colectivo de abogados que ha impulsado la demanda, ha remarcado que la citada empresa acumula en lo que va de año 17 sentencias, incluyendo resoluciones del Tribunal Supremo que hacen responsable a la compañía de defunciones y enfermedades de ex trabajadores provocadas por la exposición al amianto sin medidas de seguridad.