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Los niños vascos y catalanes, por debajo de la media española en comprensión lectora

España ocupa el puesto 28 de los 50 países analizados en PIRLS 2016, la evaluación sobre comprensión lectora que realiza cada cinco años la Asociación Internacional para la Evaluación del rendimiento Educativo y que lidera Rusia

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Los niños vascos y catalanes, por debajo de la media española en comprensión lectora
Los niños españoles comprenden peor lo que leen que la media de la UE y la OCDE.

Los niños españoles comprenden peor lo que leen que la media de la UE y la OCDE. EP

Resumen:

La comprensión lectora de los alumnos españoles de cuarto de primaria ha mejorado en los últimos años, pero aún está por debajo de la media de la Unión Europea y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El informe sobre comprensión lectora PIRLS, que realiza la Asociación Internacional para la Evaluación del rendimiento Educativo, analiza cada cinco años a los niños de 50 países y España participa en el mismo desde 2006.

De los 50 Estados analizados, España ocupa el puesto 28 junto a Portugal (ambas con 528 puntos). Sin embargo, mientras que España ha mejorado 15 puntos desde el último análisis de 2011 (es el país que más ha mejorado tras Australia), los niños portugueses llegan a esta posición tras haber empeorado 14 puntos.

En este análisis de 2016, siete comunidades autónomas -Madrid, Asturias, La Rioja, Castilla y León, Andalucía, Cataluña y País Vasco- han ampliado el número de alumnos para obtener resultados representativos.

Los datos han dejado en evidencia que País Vasco (517) y Cataluña (522) son las regiones cuyos alumnos comprenden peor lo que leen.

En el extremo contrario están los madrileños (549), asturianos (548) y riojanos y castellano leoneses (546), que entienden mejor lo que leen que la media española, y también la de la UE y la OCDE.

La comprensión lectora de los alumnos españoles de cuarto de primaria ha mejorado en los últimos años, pero aún está por debajo de la media de la Unión Europea y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El informe sobre comprensión lectora PIRLS, que realiza la Asociación Internacional para la Evaluación del rendimiento Educativo, analiza cada cinco años a los niños de 50 países y España participa en el mismo desde 2006.

De los 50 Estados analizados, España ocupa el puesto 28 junto a Portugal (ambas con 528 puntos). Sin embargo, mientras que España ha mejorado 15 puntos desde el último análisis de 2011 (es el país que más ha mejorado tras Australia), los niños portugueses llegan a esta posición tras haber empeorado 14 puntos.

En este análisis de 2016, siete comunidades autónomas – Madrid, Asturias, La Rioja, Castilla y León, Andalucía, Cataluña y País Vasco – han ampliado el número de alumnos para obtener resultados representativos. Datos que han dejado en evidencia que País Vasco (517) y Cataluña (522) son las regiones cuyos alumnos comprenden peor lo que leen.

En el extremo contrario están los madrileños (549), asturianos (548) y riojanos y castellano leoneses (546), que entienden mejor lo que leen que la media española – y también la de la UE y la OCDE.

Los niños que mejor leen son los rusos y los que peor, los sudafricanos

Los niños que mejor comprenden lo que leen son los rusos (581 puntos), seguidos de los de Singapur (576), Hong Kong (569) e Irlanda (566). En los últimos lugares de la tabla aparecen Sudáfrica (320), Marruecos (328), Kuwait (393) y Omán (418).

El informe destaca que desde su primera edición en 2001 el número de buenos lectores ha aumentado. Que 11 de los países han mejorado en el largo plazo y sólo dos han empeorado. En los últimos cinco años, sin embargo, 18 han mejorado mientras 10 han empeorado. Italia, Rusia, Hungría, Eslovenia y Noruega son los únicos cinco países que han conseguido mejorar sus resultados tanto en el corto como el largo plazo.

El informe también destaca que en los últimos cinco años España ha conseguido reducir a la mitad la proporción de alumnos rezagados – un 3%  de alumnos con comprensión muy baja- por debajo de la media de la UE y la OCDE, del 4%. Sin embargo, España obtiene la mitad de alumnos con un nivel avanzado, el 6% frente al 11 y 12% de la UE y la OCDE-24. Tres de cada cuatro alimnos españoles tienen un nivel intermedio o alto, frente al 70 de la UE y la OCDE-24.

A más de la mitad de los estudiantes españoles (56 %), les gusta mucho leer, según afirman, lo que resulta un porcentaje muy superior al promedio de la OCDE (36%) y de la UE (38%). Aunque estos alumnos – a los que les gusta mucho leer – obtienen seis puntos más de media que el conjunto de los alumnos (534), su puntuación sigue por debajo de la media, tanto de la UE como de la OCDE.

Las niñas obtienen, a nivel internacional, 19 puntos más que los niños

Las niñas obtienen una puntuación superior a los niños en España al igual que en todos los países analizados excepto en Italia, Portugal y Dinamarca, donde los resultados fueron similares para ambos sexos. La media de superioridad de las niñas es de 19 puntos sobre sus compañeros varones. El informe, que arrancó en 2001, destaca que la brecha de género que favorece a las mujeres no parece ir eliminándose, aunque España tiene en este sentido una de las menores diferencias.

Los profesores españoles dicen estar más satisfechos con su profesión que la media. Pues lo están el 73%, frente al 51% de la OCDE y 46% de la UE. En esta edición del informe han participado 14.595 alumnos españoles de 629 centros.

La influencia de los padres

Los niños españoles cuyos padres tienen un nivel educativo superior tienen un rendimiento inferior al de los alumnos de los demás países participantes del mismo grupo. Por el contrario, los alumnos españoles que son hijos de padres con escaso nivel educativo logran un rendimiento superior al de aquellos del resto de países del estudio.

La diferencia entre los alumnos españoles según el nivel educativo más alto y más bajo de sus padres es de 51 puntos, una de las más bajas de la muestra, solo por encima de Malta (30) y prácticamente igual que Portugal (52) y Países Bajos (53).

Resulta significativo, en este caso, que los vascos son los alumnos con un mayor porcentaje de padres con estudios universitarios (56% frente al 40% de España), aunque obtienen peores resultados. Tampoco se cumple la relación entre el nivel educativo y el rendimiento lector en los catalanes, cuyos padres han ido a la universidad en un 43%.

Cuantos más libros hay en el domicilio familiar, mejor es la comprensión lectora

Por cantidad, cuanto mayor es el número de libros en el domicilio familiar, mayor es la puntuación media obtenida en comprensión lectora. En España, tener más de 200 libros frente a tener menos de 10 supone una diferencia de 62 puntos en comprensión lectora. Estas diferencias son todavía mayores en el promedio de la OCDE y en el total de la Unión Europea, 73 puntos y casi 75 puntos respectivamente.

La actitud de los padres también marca la diferencia de los resultados, que se han visto empeorados desde el inicio del informe, en 2001. Los resultados muestran que las actitudes positivas de los padres hacia la lectura han empeorado en 31 países analizado y solo en dos han mejorado. De media, en 2016, sólo uno de cada tres padres dicen que les gusta mucho leer y el 17% declaran que no les gusta leer.

Leer, más fácil en entornos seguros

La mayoría de los niños participantes en el informe han dicho estar en entornos escolares seguros, pero los que declararon problemas en su entorno ofrecieron, en general, peores resultados que sus compañeros. Mientras el 62% de los estudiantes estaban en colegios cuyos directores no declararon problemas de disciplina, el 8% estaba en colegios con problemas moderados o graves.

Uno de cada cuatro alumnos dice que pasa hambre y su puntuación es de 32 puntos menos de media

Además, el 57% de los alumnos ha dicho no haber sufrido bullying nunca o casi nunca y un 14% dice sentirse acosado semanalmente.

Otro de los factores que influye en los resultados es la calidad de la alimentación y el sueño. Uno de cada cuatro alumnos declara pasar hambre todos o casi todos los días y estos alumnos obtienen 32 puntos menos de media que sus compañeros.