Metro de Madrid ha reconocido que en algunos trenes existe amianto en el revestimiento de un pequeño componente eléctrico, pero han asegurado que no supone un peligro ni para viajeros ni para trabajadores del suburbano, puesto que las personas no se exponen directamente a él ni existe manipulación directa de la sustancia. Sólo su dispersión convierte en peligrosas las pequeñas partículas de asbestos, al flotar en el aire, precisan a El Independiente fuentes de Metro.

El empleado trabajaba con maquinaria de mantenimiento, según Metro

Metro de Madrid ha confirmado que a un empleado se le reconoció el pasado mes de diciembre una enfermedad profesional por asbestosis, un tipo de cáncer, derivado de la respiración de este tipo de sustancias. El empleado trabajaba con una de las antiguas cuatro máquinas remolcadoras y dresinas (no para viajeros) de mantenimiento de la infraestructura, y que fueron retiradas por su antigüedad el pasado diciembre.

Tal y como adelanta hoy el diario El Mundo, en los trenes de las series 2.000 (línea 1) y 5.000 (algunos de las líneas 6 y 9) hay amianto en un componente que está en las “tripas” de éstos. Estos modelos tienen entre 35 y 40 años. Las mismas fuentes han agregado que esto no supone “ningún tipo de peligro” para los viajeros de Metro.

Metro asegura que no supone “ningún tipo de peligro” para los viajeros

En cuanto a los trabajadores, han señalado que tampoco corren peligro, puesto que se han llevado a cabo todo tipo protocolos para el manejo del componente eléctrico que contiene amianto y, desde el Servicio de Prevención de la compañía y en colaboración con los sindicatos, se ha formado a los empleados que tienen que hacerlo.

Antigua dresina de Metro de Madrid

Antigua dresina de Metro de Madrid Vía Libre

Desde 2003, la Ley obliga a encapsular cualquier presencia de amianto susceptible de desprenderse y formas asbestos. Las mismas fuentes han subrayado que los planes de prevención para el tratamiento del componente eléctrico de los trenes son anteriores al reconocimiento de la enfermedad laboral de este trabajador que, en efecto, trabajó con esa maquinaria antes de que el amitanto presente en ella fuera encapsulado.