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La mitad de las adolescentes embarazadas vuelven a quedarse en menos de dos años

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La mitad de las adolescentes embarazadas vuelven a quedarse en menos de dos años
La mitad de las adolescentes embarazadas vuelven a quedarse en menos de dos años.

La mitad de las adolescentes embarazadas vuelven a quedarse en menos de dos años.

Resumen:

Cerca de 700 adolescentes se quedaron embarazadas en la primera mitad de 2017 en España. De ellas, unas 350 volverán a quedarse antes de la mitad de 2019, según ha advertido hoy el portavoz de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente (SEMA),  Félix Notario.

“La mitad de las adolescentes en estado de gestación vuelven a quedarse embarazadas en menos de dos años”, sin ser conscientes de que el embarazo en estas jóvenes “entraña ciertos riesgos”, ha afirmado.

Los problemas a los que se enfrentan estas embarazadas adolescentes van desde el parto pretérmino al bajo peso de los recién nacidos, algo causado generalmente “por la inmadurez del sistema reproductor de la madre adolescente”, ha dicho Notario

El experto ha añadido que “la estrechez del canal de parto predispone a complicaciones traumáticas, riesgo de hemorragia e infecciones”.

Otro de los riesgos es que habitualmente hay un diagnóstico tardío y un mal control de la gestación, “que tiene como consecuencia un cuidado deficiente de la salud de la madre gestante que tiende a aumentar las probabilidades de un parto prematuro”, ha continuado el médico.

Cerca de 700 adolescentes se quedaron embarazadas en la primera mitad de 2017 en España. De ellas, unas 350 volverán a quedarse antes de la mitad de 2019, según ha advertido hoy el portavoz de la Sociedad Española de Medicina del Adolescente (SEMA),  Félix Notario. “La mitad de las adolescentes en estado de gestación vuelven a quedarse embarazadas en menos de dos años”, sin ser conscientes de que el embarazo en estas jóvenes “entraña ciertos riesgos”, ha afirmado.

Los embarazos adolescentes afrontan más partos pretérmino y recién nacidos con bajo peso

Los problemas a los que se enfrentan estas embarazadas adolescentes van desde el parto pretérmino al bajo peso de los recién nacidos, algo causado generalmente “por la inmadurez del sistema reproductor de la madre adolescente”, ha dicho Notario, que ha añadido que “la estrechez del canal de parto predispone a complicaciones traumáticas, riesgo de hemorragia e infecciones”.

Otro de los riesgos es que habitualmente hay un diagnóstico tardío y un mal control de la gestación, “que tiene como consecuencia un cuidado deficiente de la salud de la madre gestante que tiende a aumentar las probabilidades de un parto prematuro”, ha continuado el médico.

La pertenencia a niveles socioeconómicos desfavorecidos, el bajo nivel cultural o la carencia de pareja estable son algunas características frecuentes entre las madres adolescentes. La edad en la que se produce el embarazo es otro factor a tener en cuenta a la hora de valorar el impacto psicológico en la madre.

“Una niña de 13 años o cercana a la pubertad dispone de una sexualidad influenciable por factores externos, mientras que una joven de 18 presenta una madurez fisiológica, psicológica y social muy distinta a la primera”, ha señalado el experto, quien aboga por investigar en las menores de 15 años la posible existencia de abusos sexuales intra y extra familiares, ofertando atención y protección institucional cuando sea necesario.

La llegada del hijo en los embarazos adolescentes produce, en la mitad de los casos, una situación inesperada y no deseable “en un momento en que la madre no está dispuesta ni puede aportar el cuidado necesario al bebé”, asegura Notario, una circunstancia que conlleva una dificultad añadida a lo que los expertos denominan “la crisis de la adolescencia”.

En estos términos se ha referido con motivo de la celebración de su XXIV Congreso de la SEMA, sociedad integrada en la Asociación Española de Pediatría (AEP), que tendrá lugar en Sevilla los días 2 y 3 de marzo. Durante dicho encuentro los expertos pondrán nuevamente de manifiesto que los adolescentes deben ser tratados por los pediatras ya que por un lado, a este edad todavía no ha finalizado su desarrollo fisiológico y, por otro, tiene la complicidad médico-paciente que se ha fraguado con el menor y su familia lo que facilita el acompañamiento durante este periodo de transición a su vida adulta.

Los médicos defienden que sea el pediatra el que atienda al adolescente

Ante las situaciones a las que deben enfrentarse las futuras madres adolescentes, el experto asegura que el pediatra es el profesional sanitario que debe encargarse de la atención médica del adolescente.

“Conocer y considerar los cambios físicos y del desarrollo psicosocial de la adolescencia permiten comprender los riesgos a los que está expuesta la adolescente embarazada y brinda la oportunidad de poner en marcha programas para promover conductas saludables”, ha indicado el doctor Notario.

Los expertos en Medicina del Adolescente coinciden en destacar que el protocolo de actuación ante una adolescente embarazada debe incluir a esta y su entorno, así como a un equipo de profesionales multidisciplinar que pueda ofrecer una asistencia integral.

“El pediatra es el médico del adolescente con todas sus consecuencias, es quien médica y psicológicamente mejor puede conocer a la paciente y poner a su alcance todos los recursos institucionales que faciliten su decisiones y el progreso personal de las madres adolescente desde el primer momento del embarazo”, ha asegurado.

Los pediatras de la SEMA abogan por la educación sexual desde la infancia como medida preventiva frente al embarazo adolescente. “Los jóvenes desarrollan y exploran su sexualidad sin tener conciencia de los riesgos y consecuencias de sus actividades. La prevención de los embarazos adolescentes pasa por un correcto uso de la comunicación y por una educación sexual completa y de calidad, en la que se normalicen y expliquen los comportamientos, actitudes y capacidades sexuales”, ha concluido Notario.