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Opinión, Salud, Vida Sana

¿Son los funcionarios un lastre para la reforma que necesita la Sanidad?

El ex ministro socialista Jordi Sevilla afirma en 'Qué está pasando con tu Sanidad' que el personal sanitario debería ser exclusivamente laboral para responder a la "profunda reconversión" que requiere el Sistema.

Reconoce que en este libro “pisa muchos callos” y uno de ellos es sin duda el de los profesionales sanitarios. El ex ministro de Administraciones Públicas con Zapatero, Jordi Sevilla, acaba de publicar Qué está pasando con tu Sanidad, un libro en el que expone las “profundas reformas” que bajo su punto de vista necesita la Sanidad y que incluye la eliminación del personal estatutario – los funcionarios del sector – y contratar exclusivamente a personal laboral: “Como en todos los sistemas de salud pública del mundo hay que ir a la laboralización. El personal estatutario proviene del franquismo y no se identifica con el Sistema Nacional de Salud. En Reino Unido, que creó el Sistema Sanitario Público, todo el personal sanitario es laboral”.

En Reino Unido, que creó el Sistema Sanitario Público, todo el personal sanitario es laboral”

Este cambio en el personal que propone Sevilla supondría, en la práctica, que los profesionales dejasen de tener una plaza fija en un servicio u hospital. “Podrían ganar más porque hay una evaluación del desempeño pero evidentemente estarían más sometidos a la movilidad y necesidades que surjan en el Sistema. Porque, actualmente, el régimen laboral genera una rigidez a la hora de reajustar servicios muy grave”, afirma el ex ministro, que ha escrito el libro junto a Ignacio Riesgo, médico y consultor.

Su apuesta por un sistema formado exclusivamente por personal laboral se basa en que, hasta ahora “el Sistema Sanitario ha estado centrado en torno al médico, cuando lo que necesita el siglo XXI es un sistema centrado en el paciente”. Un sistema que, afirma, ha atendido a enfermedades y enfermos agudos cuando lo que viene son “enfermedades y enfermos crónicos”.

El sistema ya no debe centrarse en los enfermos agudos sino en los crónicos”, afirma Sevilla

El socialista sitúa el envejecimiento, las enfermedades crónicas o la revolución asistencial como los retos a los que el sistema actual es “incapaz” de dar respuesta. “Cada vez más lo que tenemos no se corrige operando en un quirófano. La mayoría de problemas puede tener un tratamiento en casa pero la atención domiciliaria es una revolución pendiente”. Cambiar camas de hospital por plazas en residencias de larga estancia o cambiar parte del personal sanitario por otro con titulaciones diferentes que atienda en otro tipo de entidades es un reto que “encuentra resistencias precisamente en la gente que cree que puede perder su trabajo en ese cambio. Pero hay que discutirlo y quitar el freno de mano por intereses corporativos”.

No es (sólo) una cuestión de financiación

Reformar la Sanidad “no es sólo una cuestión de financiación”. De hecho, para Sevilla, “aunque la financiación sanitaria volviera a niveles pre-crisis, los enfermos de alzheimer seguirían teniendo los mismos problemas de atención que tienen ahora”, explica el experto, que cree que “seguramente hace falta más dinero, pero hay que hacer primero un análisis de costes y eficiencia sanitaria para no poner el carro delante de los bueyes”. Un análisis del que quizás pueda resultar que se necesita “menos a agudo y más a otros aspectos considerados fuera de la Sanidad como el apoyo a la dependencia o la atención domiciliaria”.

El autor reconoce que el Sistema ha sufrido las consecuencias de los recortes, sobre todo reflejadas en las listas de espera, aunque también en copagos y personal, pero que “la inercia del sistema es muy fuerte, básicamente quienes han sostenido el sistema han sido los pacientes con su paciencia y los profesionales con su profesionalidad”.

El papel de la Sanidad Privada

En estas profundas reformas que requiere el Sistema según Sevilla, la Sanidad Privada también se sitúa en el centro de la diana. “España no puede permitirse el lujo de tener hospitales privados sin relación con lo público”, apunta el ex ministro, que cree que hace falta una nueva regulación de las relaciones entre sanidad pública y privada.

“Tenemos un Sistema Sanitario que ya no crece a la sombra de lo público sino que compite y por tanto no se puede seguir sosteniendo que el Sistema Nacional de Salud es sólo público”, explica Sevilla, que cree que la regulación debe “evitar sospechas, dudas, corruptelas o corrupciones que haya podido haber, para clarificarlo y que todos nos aprovechemos del potencial que tiene la sanidad”.

“Lo que no puede ser es que hace dos años, cuando tuvimos la alerta de ébola, el consejero de Sanidad reúna a los responsables de los hospitales para darles instrucciones de qué hacer ante la sospecha de que acuda un paciente con ébola y que sólo reúna a los públicos, cuando los privados son al menos un tercio de la oferta sanitaria en la Comunidad de Madrid”, ilustra Sevilla.

Mejor coordinación entre regiones

Qué está pasando con tu Sanidad aborda también el “viejo debate” de las 17 sanidades. “Tenemos un sistema gestionado por 17 comunidades y un ministerio que, a pesar del Consejo Interterritorial, no funciona como debería funcionar”, afirma el ex ministro, que cree que no puede ser que en un país como España “haya fechas de vacunación distintas o problemas con las tarjetas sanitarias entre una región y otra”.

“Es necesario regular bien qué cosas se deciden en común y luego se aplican igual. Es un problema de procedimiento”, dice Sevilla, que aboga por la creación de una agencia que se sitúe por encima de lo político y permita tanto contrataciones como un sistema de personal “más ágil”.

Un pacto de Estado y 30 medidas

Sevilla, que cree que “la transformación de nuestro sistema sanitario no es una opción, sino una necesidad convertida en obligación”, propone en el libro coescrito junto a Riesgo 30 medidas concretas para poner en marcha esta reconversión del sistema y que deben apoyarse en un pacto de Estado. “No sólo político sino social, que incluya a sindicatos médicos, colegios profesionales, la sanidad privada, la industria o las asociaciones de pacientes”, explica.

La transformación de nuestro sistema sanitario no es una opción, sino una necesidad convertida en obligación”

Un plan de promoción y prevención de la salud, la elaboración de un plan de contabilidad de costes en los centros, la progresiva eliminación del personal estatutario o la creación de una agencia de evaluación de las tecnologías son algunas de las medidas que se explican en el libro y que Sevilla considera necesarias para “desatascar a la Sanidad de los problemas del siglo XX y adaptarlos a la realidad que viene”.

Sobre sus expectativas de cuándo o cómo será posible este cambio, el ex ministro cree que el rápido avance de la investigación, las enfermedades o el sector privado van a hacer que “la presión sobre la clase política se vaya agudizando en los próximos años y hará que el cambio no tarde mucho estar sobre la mesa”. “Y yo intento contribuir a ello”, concluye.

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