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La Oficina Europea de Patentes decide esta semana si cancela la patente de Sofosbuvir

La farmacéutica Gilead cobra en Europa hasta 43.000 euros por un tratamiento contra la hepatitis C, mientras que en países donde no hay patente el precio se ha abaratado a 52 euros, según la denuncia de Médicos del Mundo y Médicos sin Fronteras.

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La Oficina Europea de Patentes decide esta semana si cancela la patente de Sofosbuvir
La plataforma de afectados por la hepatitis C a las puertas del Ministerio de Sanidad.

La plataforma de afectados por la hepatitis C a las puertas del Ministerio de Sanidad.

Resumen:

Tratarse de hepatitis C con Sovaldi (Sofosbuvir) cuesta en Europa hasta 43.000 euros por persona. La misma medicación en países donde no hay patente para el fármaco, el precio es de 52 euros. Es la denuncia de organizaciones de 17 países que afirman también que el coste de fabricación por pastilla es, según distintos estudios, de 0,50 euros.

Una radical desigualdad en el acceso a los medicamentos que distintas organizaciones como Médicos sin Fronteras y Médicos del Mundo recurrieron a la Oficina Europea de Patentes (OEP) en marzo de 2017.

Y esta semana es clave, porque la entidad decide que si cancela la patente o mantiene su protección. Para estas organizaciones, la patente no está justificada “porque no cumple los requisitos para ser un invención patentable desde una perspectiva legal o científica”.

“Estuve tres años esperando el tratamiento. Había probado una anterior pero los efectos secundarios eran insoportables. Cuando me enteré de que existía el sofosbuvir se lo dije a mi médico, pero me dijo que no estaba suficientemente enferma para acceder al tratamiento”, ha dicho hoy Clare Groves, paciente y líder de la asociación de acceso a los medicamentos Just Treatment.

“Sé que hay gente que está esperando aún y no quiero que esto se vuelva a repetir. Gilead debería dejar de jugar con la salud de la gente ahora mismo”, ha añadido.

Tratarse de hepatitis C con Sovaldi (Sofosbuvir) cuesta en Europa hasta 43.000 euros por persona. La misma medicación en países donde no hay patente para el fármaco, el precio es de 52 euros. Es la denuncia de organizaciones de 17 países que afirman también que el coste de fabricación por pastilla es, según distintos estudios, de 0,50 euros.

Una radical desigualdad en el acceso a los medicamentos que distintas organizaciones como Médicos sin Fronteras y Médicos del Mundo recurrieron a la Oficina Europea de Patentes (OEP) en marzo de 2017. Y esta semana es clave, porque la entidad decide que si cancela la patente o mantiene su protección. Para estas organizaciones, la patente no está justificada “porque no cumple los requisitos para ser un invención patentable desde una perspectiva legal o científica”.

“Estuve tres años esperando el tratamiento. Había probado una anterior pero los efectos secundarios eran insoportables. Cuando me enteré de que existía el sofosbuvir se lo dije a mi médico, pero me dijo que no estaba suficientemente enferma para acceder al tratamiento”, ha dicho hoy Clare Groves, paciente y líder de la asociación de acceso a los medicamentos Just Treatment. “Sé que hay gente que está esperando aún y no quiero que esto se vuelva a repetir. Gilead debería dejar de jugar con la salud de la gente ahora mismo”, ha añadido.

Gilead debería dejar de jugar con la salud de la gente ahora mismo”, dice la representante de Just Treatment

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay 15 millones de europeos que sufren hepatitis C, lo que provoca unas 112.500 muertes al año por cáncer de hígado y cirrosis. La llegada de los fármacos de acción directa como Sofosbuvir (cuyo nombre comercial es Sovaldi) han conseguido un avance radical en la curación, que ha llegado al 90% frente al 50% que obtenían los fármacos anteriores.

En España, el Ministerio de Sanidad restringió los tratamientos con este fármaco a los casos más graves desde su llegada hasta junio de 2017, cuando se comprometió a tratar todos los casos. Pero muchos gobiernos y proveedores del tratamiento a racionar la administración del fármaco y limitar el acceso solo a los pacientes con la enfermedad en fase avanzada, según la denuncia de estas organizaciones. En España se calcula que la mitad de los afectados de hepatitis C no sabe que lo está.

En España, más de la mitad de afectados de hepatitis C no sabe que lo está

Otra de las organizaciones que se han opuesto a esta patente desde España es Salud por Derecho. “La Oficina Europea de Patentes debería revocar esta patente, pero estamos ante un problema de fondo. Los monopolios sobre los medicamentos son la causa de que alcancen precios desorbitados y abusivos, y los gobiernos conceden estos monopolios para tratamientos que se han desarrollado con una parte importante de dinero público. En el caso de sofosbuvir, además, la patente está injustificada desde el punto de vista legal y científico”, ha declarado Vanessa López, directora de la organización.

Si la oposición a la patente sale adelante, según las organizaciones, “se habrá dado un paso importante para permitir la producción e importación de versiones genéricas asequibles de sofosbuvir en Europa. De esta forma, se protegerá a los sistemas de salud de cargas financieras ilegítimas causadas por los abusivos precios que fijan las empresas”.

Sin embargo, Gilead ya ha lanzado un comunicado en el que avisa de que esta decisión afecta a una patente de las varias que protegen este medicamento y que, por lo tanto,  Gilead podría seguir disfrutando del monopolio en la venta del mismo.

“Las barreras económicas para acceder a los medicamentos y a la asistencia sanitaria se han convertido en un desafío para los países europeos de altos ingresos”, ha señalado Olivier Maguet, director de la Campaña de Médicos del Mundo sobre el precio de los medicamentos, “esto ilustra una tendencia que está ocurriendo con otros tratamientos como las nuevas terapias contra el cáncer y que urge parar”.

Según afirman estas organizaciones, las patentes de sofosbuvir ya han sido revocadas en países como en Egipto, China y Ucrania y en otros como Argentina, Brasil, India, Rusia y Tailandia están pendientes de resolución.