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Cordeiro y su cuento de la inmortalidad

José Luis Cordeiro, ingeniero del MIT conocido por afirmar que en 2045 el ser humano será inmortal, presenta en Madrid 'La muerte de la muerte'. Le ha presentado un ex presidente del CSIC, Carlos Martínez-Alonso, que aclara más tarde que se desvincula totalmente de muchas de las afirmaciones del autor.

José Luis Cordeiro y David Wood, coautores de 'La muerte de la muerte'.

José Luis Cordeiro y David Wood, coautores de 'La muerte de la muerte'. EFE

El auditorio es pequeño pero está lleno. Se espera a José Luis Cordeiro. De hecho, un empleado del Instituto Europeo de Salud y Bienestar, donde se presenta la segunda edición de su libro La muerte de la muerte, se apresura a colocar más sillas en el último minuto para que menos gente se quede de pie.

Entre los seguidores de este adalid de la inmortalidad la edad media sobrepasa la cincuentena. Abundan los retoques estéticos y los amigos del ingeniero venezolano de ascendencia española que lleva años prometiendo que los humanos seremos inmortales (si queremos) para 2045. Como muy tarde.

Estamos acostumbrados a morir, pero desacostúmbrense. Yo no voy a morir. De hecho, en 2045 pienso ser más joven que hoy», dice Cordeiro

“Estamos acostumbrados a morir, pero desacostúmbrense. Yo no voy a morir. De hecho, en 2045 pienso ser más joven que hoy”, clama Cordeiro, que habla precedido por Carlos Martínez-Alonso, ex presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Extraña ver a un científico de prestigio – Martínez-Alonso fue también secretario de Estado de Investigación en el Gobierno de Zapatero – arropando a Cordeiro en su presentación. “A mí también me ha sorprendido”, confiesa después por teléfono, “me lo pidió en la presentación de una novela en la que coincidimos, me insistió y no supe decirle que no”.

No sólo Martínez-Alonso, otros científicos con los que Cordeiro dice tener relación (como Juan Carlos Izpisúa o María Blasco) también le criticaron hace algo más de un año en un reportaje en El País que le calificaba de “charlatán”.

Pese a haber participado en la presentación, Martínez-Alonso asegura que “una cosa es lo que dice este señor y otra la evidencia científica”. Y es que Cordeiro seduce a la audiencia trasladando lo que para los científicos son experimentos o casi hipótesis a realidades aplicables a humanos. Basa su tesis en que existen células inmortales – como las del cáncer – para asegurar que si eso es posible “pronto lo será también en órganos y organismos”.

Cordeiro suma esa propiedad de las células del cáncer con la posibilidad de imprimir órganos en 3D y un ensayo experimental que está haciendo una única paciente, Elizabeth Parrish, que asegura que a base de inyectarse telomerasa ha conseguido que “al menos algunas partes de su cuerpo hayan rejuvenecido entre 15 y 20 años”, según Cordeiro. El venezolano hace un mix con toda suerte de indicios que abocan, según asegura, a la inmortalidad en menos de 25 años.

“Hay cosas que dice que son manifiestamente un delito”, dice Martínez-Alonso, “creerse que se va a conseguir la inmortalidad a base de inyectarse telomerasa no tiene demostración alguna y está descartado como herramienta terapéutica”. El científico defiende su participación en la presentación del libro de Cordeiro como una forma de “demostrar que existen alternativas a lo que dice”.

Cordeiro no está solo. El ingeniero del MIT forma parte de un grupo de personas y empresas orientadas en frenar el envejecimiento y que en algunos casos dejan abierta la puerta al concepto de inmortalidad. Calico (California Life Company), propiedad de Google. También el creador de Symbian y uno de los pioneros de la industria del smartphone, David Wood, con quien Cordeiro coescribe su libro, o el abogado Antonio Garrigues Walker, que escribe el epílogo del libro y plantea que el debate está abierto y «hay que compartir opiniones desde todas las áreas y perspectivas posibles para poder avanzar en el proceso».

Cordeiro anuncia en la presentación que al día siguiente viaja a Berlín para el evento «Undoing Aging«, que organiza otro de los defensores de la inmortalidad, Aubrey de Grey. Donde Cordeiro no participará este año, aclara también Martínez-Alonso, es en el summit sobre longevidad y criopreservación que organiza Fundación VidaPlus con la participación de numerosos científicos españoles: «Cordeiro vino hace dos años pero para 2019 ya le hemos dicho que no puede participar», avisa Martínez-Alonso.

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