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“Miles de ‘mariajosés’ en España reciben cada año ayuda para morir”

El detenido por ayudar a morir a su mujer ha dado un paso adelante, confesando lo ocurrido, para reivindicar el derecho a la eutanasia. La Asociación Derecho a Morir Dignamente denuncia que miles de personas hacen lo mismo a escondidas a falta de que una ley permita hacerlo legalmente.

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“Miles de ‘mariajosés’ en España reciben cada año ayuda para morir”
Ángel Hernández ayuda a su mujer, María José Carrasco, a morir.

Ángel Hernández ayuda a su mujer, María José Carrasco, a morir. Telecinco

Resumen:

Ángel Hernández ha dado un paso adelante. Ha sido detenido por declarar, a la llegada de la ambulancia, que su mujer había muerto tras ingerir el arsénico que él le había facilitado. Ella padecía esclerosis múltiple desde hace 30 años. Tres décadas en las que Hernández había cuidado de ella, María José, sin descanso, adaptando su casa y su vida tal y como ambos contaron a El País en una entrevista de hace seis meses.

Hernández tenía claro que no quería esconderse. Y eso le ha llevado, según la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), a convertirse en el primer detenido por esta causa en España. “Precisamente por eso María José había aplazado su decisión y retrasado el momento de morir”, explica Fernando Marín, presidente de DMD Madrid, “porque ella, que había sido secretaria judicial, no quería que su marido afrontara la responsabilidad de arriesgar su libertad y someterse a un proceso penal”.

La muerte de María José llega cuando la propuesta de Ley de Eutanasia, que por primera vez consiguió ser admitida a trámite en junio pasado, se encuentra atascada en el Congreso y con una enmienda a la totalidad del PP, único partido que se posicionó en contra de la tramitación de la ley. El acuerdo político había sido histórico pero se avecinaba un debate complejo, mezclado con la ley de cuidados paliativos propuesta por Ciudadanos y también en trámite parlamentario.

«Yo confiaba en que se aprobara lo de la eutanasia pero visto lo visto…», le dice Ángel a su mujer en un vídeo que ha sido emitido en Telecinco y en el que han recogido el proceso en el que él le facilita un vaso con una pajita para que ella se tome, presuntamente, una dosis letal de pentobarbital sódico. Pese a la voluntad de la mujer, este acto (la eutanasia) se sanciona en España con penas de hasta 10 años de prisión. De momento, está previsto que Hernández pase este viernes 5 de abril a disposición judicial.

Miles de mariajosés

Miles de personas viven en España situaciones parecidas a la de esta pareja. DMD calcula que podrían ser en torno a 4.000. «Siendo conservadores, en España podría haber 4.200 personas en condiciones de solicitar la eutanasia – el 1% de los fallecimientos, sabemos que en Bélgica son el 2% o en Holanda, el 4%», afirma Marín. «Además, en España hay unos 3.600 suicidios anuales y cabe contemplar que algunos de ellos se acogerían a la eutanasia si pudieran», añade.

«Hay muchísima gente que, para evitar problemas, si ayuda a morir a un ser querido no lo dice. Simplemente llama a la ambulancia y espera a que se certifique la muerte», explica el presidente de DMD Madrid, que añade que en esos casos no se practica autopsia y, por lo tanto, los casos no trascienden ni ocasionan problemas a los familiares.

Hernández sabía que no contaba con el apoyo de las leyes aunque sí con el de la sociedad, que ya en el 2009 mostraba un 60% de apoyos a la regulación de la eutanasia con «total seguridad». En personas que padeciesen gran sufrimiento – como era el caso de María José – el apoyo a que los médicos pudieran poner fin a su vida llegaba al 70% de los votantes del Partido Popular y casi un 90% entre los del PSOE e Izquierda Unida. También entre los católicos, una mayoría (el 60%) estaba a favor.

Apenas hace dos meses, el pasado febrero 280.000 firmas por la despenalización de la eutanasia, recogidas a través de la plataforma Change.org, fueron entregadas en el Congreso por dos familias. Sin embargo, ambos casos eran enfermos de alzheimer y murieron por otras causas antes de poder ver cumplida su voluntad.

Reacciones políticas

Tras conocerse el caso de María José Carrasco, partidos políticos y otras entidades han reaccionado con rapidez. Unidas Podemos ha pedido una ley de eutanasia que evite la «desesperación» que lleva a una persona a ayudar a morir a otra y el PSOE ha calificado de el caso «tragedia humana» mientras que ha recordado que su programa electoral lleva la aprobación de la ley de eutanasia.

Por parte del Partido Popular, su apuesta es por una ley de cuidados paliativos que evite situaciones como ésta «contrarias a la legalidad», un punto – el de los cuidados paliativos – que no convence ni a Ángel Hernández ni a Derecho a Morir Dignamente. «Los cuidados paliativos y de buena calidad como los que ha recibido María José deben ser un derecho de todos aquellos que los necesiten y demanden, pero también tiene que existir el derecho al suicidio asistido cuando una persona como María José así lo pida», señalaba el marido de la fallecida en una carta enviada a los medios el pasado 10 de marzo. En ella afirmaba, como recoge Europa Press, que los cuidados paliativos «no son una alternativa a la eutanasia, los dos deben coexistir, y por libre elección decidir por uno de ellos».

La del PSOE, una ley «insuficiente» según DMD

La propuesta de ley de eutanasia del PSOE, la que actualmente se encuentra en el Congreso, plantea incluir la eutanasia en la cartera de servicios básicos de salud, bajo la existencia de un informe previo y con una comisión de seguimiento de las comunidades autónomas y la posibilidad del médico de acogerse a la objeción de conciencia.

Una propuesta que, para la Asociación Derecho a Morir Dignamente, es «una propuesta timorata, poco valiente». Marín asegura que esta ley contempla «mucha burocracia para un acto médico como otro cualquiera. No hay que sospechar que los médicos se vayan a convertir en homicidas, simplemente debería bastar con dos opiniones médicas y una documentación estricta. Hay que confiar en la libertad de las personas».