Cómo retomar el sexo después de superar una crisis con tu pareja PIXABAY

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El sexo después de la crisis

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El sexo después de la crisis

Cómo retomar el sexo después de superar una crisis con tu pareja

Las crisis de parejas son algo común en las relaciones. Después de superarlas, toca volver a recomponer lo roto y lo perdido. Y el sexo y los momentos íntimos son uno de los puntos claves de este proceso. ¿Cómo puedo volver a acercarme a mi pareja? ¿Será el sexo igual que antes o después de una crisis ya no será lo mismo? ¿Cómo hacer para que todo vaya bien y los dos nos sintamos a gusto dentro de nuestra intimidad?

A veces, puede que nos cueste retomar las relaciones sexuales, sin embargo superar una crisis de pareja puede ser una nueva oportunidad para descubrir, sexualmente, más cosas el uno del otro. Para innovar y atreverse a encontrar nuevas sensaciones. Para crear posibilidades nuevas y comprobar que el sexo puede ser, incluso, mucho mejor que antes. ¿Por qué no?

“Las crisis no son algo negativo. Es algo que se debe desmitificar: las relaciones de pareja evolucionan también por las crisis y si se es capaz de superarlas, la relación se afianzará y puede suponer un punto de unión más que de distanciamiento. Normalizarlas y naturalizarlas, sin hacer un tabú de ello, puede ser positivo para gestionarlas mejor”, asegura a El Independiente Silvia Cintrano, sexóloga y directora de la Unidad de Sexología y Terapia de Pareja del Instituto Centta  (Madrid).

No es raro ni mucho menos infrecuente, que las parejas a lo largo de su relación pasen por algunas crisis. No son cosas puntuales. “Las crisis suelen tener que ver con cambios y frustración de expectativas”, asegura José Bustamante Bellmunt psicólogo especialista en sexualidad y pareja y autor del famoso libro: ¿En qué piensan los hombres?” Paidós). De este modo, expone, según el consenso entre terapeutas de parejas, cuáles son las “crisis típicas” por las que la mayoría de parejas pasarán (o pueden pasar):

  1. El despertar del enamoramiento. La fase de enamoramiento como tal, la borrachera química, dura de 1 a 3 meses. En relaciones a distancia puede alargarse hasta 6 meses, incluso 1 año.
  2. “Avanzar o morir”. Esto es, avanzar, madurar, comprometerse o seguir como novios. Suele pasar aproximadamente a los 3 años del comienzo de la relación.
  3. La convivencia en pareja.
  4. La adaptación a la llegada de los hijos.
  5. Cuando los hijos se van de casa. El famoso fenómeno del “nido vacío”.

Otros acontecimientos o etapas que pueden hacer tambalear las relaciones y desembocar en una crisis pueden ser también las enfermedades, los problemas económicos, algún hecho traumático para la pareja, infidelidades, etc.

Acercarse sexualmente, poco a poco y sin presiones

“La realidad es que volver a compartir la intimidad del sexo es un potente ingrediente, aunque nunca el único, para fortalecer una relación dañada”, afirma el especialista en sexología. Pero antes de acercarnos sexualmente debemos haber hecho o arreglado antes otras cosas.

Según la ‘Teoría del Triángulo del Amor, del psicólogo Según Robert J. Sternberg, profesor de la Universidad de Yale (EEUU), hay tres ingredientes que debe haber en todas las parejas para que funcionen: la intimidad (entendida como conexión con el otro, vínculo emocional, complicidad), el compromiso y la pasión, que sería el deseo y el sexo entre ambos.

Tener sexo mejora el estado de ánimo y nos acerca a nuestra pareja. Así lo manifestaban los datos de una de las mayores encuestas realizadas en todo el mundo, el Informe Durex sobre Bienestar Sexual 2012. Según este estudio, el 72% de los españoles dice que el sexo les mejora el estado de ánimo, se notan menos estresados (61%) y les acerca al cónyuge (51%). Además, se sienten más saludables (44%) y con más energía (42%).

Sin embargo, antes de volver a retomar los encuentros íntimos tras de una crisis de pareja, es importante, añade Bustamante, asegurarnos de haber trabajado en lo que pasó, en las cosas que desencadenaron esa crisis. Es decir, haber hablado del tema, reconocer los errores, empatizar con el otro y haber propuesto cambios en las relaciones, por ambas partes. Aunque esto pueda parecer una obviedad la realidad que se ve en las consultas (terapias de pareja) es otra distinta.

lo más importante tras una crisis es, por tanto, “mejorar la comunicación dentro de la pareja

Según explica el experto, “muchas parejas ‘resuelven’ los problemas de pareja tirando únicamente del amor que se tienen. Es decir, apelando a lo que se quieren y remitiéndose sin darse cuenta al mito del amor romántico: ‘El amor todo lo puede’. Así, la pareja sigue porque se quiere o porque teme perderse, pero no han resuelto nada, no han abordado el problema ni han tratado de ponerle solución. Desde esta posición, lo normal es que tarde o temprano vuelva a aparecer el mismo problema o uno parecido que se perpetuará mientras el amor, el miedo o ambas cosas nos hacen seguir con el otro”.

Lo más importante tras una crisis es, por tanto, “mejorar la comunicación dentro de la pareja, aprendiendo a expresar las necesidades y los miedos sin temor a posibles reacciones. Mejorar la comunicación mejorará inevitablemente las relaciones sexuales”, asegura por su parte Cintrano.

Una vez hecho esto, para acercarse íntimamente, es fundamental hacerlo sin forzar el momento. “Los tiempos en pareja son muy importantes, por eso, hay que escuchar al otro pero también a uno mismo para encontrar el momento adecuado para encontrar en el sexo la complicidad perdida”, apunta Bustamante. Hay parejas que “incluso habiendo superado muchos aspectos de la relación, sienten un bloqueo a la hora de tener relaciones sexuales tras una crisis. Es por ello, que se recomienda un acercamiento tranquilo, sin exigencias”, asegura.

El acercamiento debe ser de forma progresiva e intentando encontrar momentos de intimidad, en que se sientan cómodos

El acercamiento debe ser de forma progresiva e intentando encontrar momentos de intimidad, en que se sientan cómodos. “Esos momentos no tienen que ser necesariamente orientados a relaciones sexuales, sino más bien a percibirse a sí mismos de nuevo como pareja, como equipo”, señala Cintrano, pues tener un espacio para la pareja no significa obligación de tener relaciones sexuales.

Es importante, por ello, distinguir entre oportunidad y deseo: no siempre que exista oportunidad tiene que haber deseo; y se debe ser honesto con esto”. Es importante tener en cuenta también que “la sexualidad en pareja se vive de muchas maneras diferentes, y no siempre tienen que estar presentes las relaciones sexuales para que exista sexualidad”, añade la experta.

El sexo es mucho más que un coito

Es cierto que el sexo en las primeras veces es la pasión inicial, el descubrirse el uno al otro, el querer saber más cosas de la pareja, sin embargo, el sexo de una relación duradera es el de conocer nuestros rincones secretos como nadie, y poder mostrarlos sin temor”, afirma Bustamante.

Por eso, es importante, dice el experto, despojarse de la vergüenza que a veces se apodera de estas situaciones. Y mostrarnos tal cual somos: “En pareja tenemos que poner todo lo que esté a nuestro alcance para que la confianza nos permita “desatarnos”, descubrir lo que más nos gusta y explorar sin miedo aquello que aún desconozco, pero que algo me dice que podría llegar a gustarme”.

¿De verdad os parece una buena idea seguir acariciando las mismas partes del cuerpo?

Después, podemos empezar a salir ya de la “zona de confort” y explorar nuestros encuentros íntimos ampliando el mapa erótico, no quedándonos sólo con lo de siempre. “¿De verdad os parece una buena idea seguir acariciando las mismas partes del cuerpo, en el mismo orden y de la misma manera que siempre? Está bien conocerse y saber las ‘teclas’ que nos gusta tocar, pero hay que probar, sin expectativas, entendiendo que es lógico que haya juegos que no cubran nuestras expectativas, experiencias que no acaben de gustarnos del todo, pérdidas de erección, relaciones sin orgasmo… Sólo si exploramos nos perderemos pero sólo si lo hacemos podemos redescubrirnos sexualmente”, apunta el experto.

Otra de las cosas importantes que hay que tener en cuenta, no sólo después de haber superado una crisis, sino siempre, en todas y cada una de nuestras relaciones es que el sexo es algo más que el coito.

“La sexualidad en pareja puede vivirse de muchas maneras diferentes: desde un sencillo masaje hasta la práctica de todo el repertorio postural que se imagine El coito es solamente una de las múltiples prácticas que se pueden realizar, y la percepción de satisfacción no debería estar supeditada a un único acto. Las posibilidades son infinitas, únicamente hay que ser creativos y dejarse llevar, sin sentir que hay que cumplir con una meta o expectativa. A veces, lo sencillo es lo más estimulante e innovador”, afirma Cintrano.

Y como en todas las relaciones, no solo en las íntimas o sexuales, es clave aprender a relacionarse con uno mismo: “Conocerse, cuidarse y quererse es imperativo para sentar las bases de autoconocimiento sobre nuestro cuerpo y nuestras necesidades se transmitirán a la pareja”, apunta la experta. Pensar en el propio deseo, lejos de separarnos del deseo del otro, “ayudará a potenciar el placer y el encuentro será más satisfactorio. Por lo que olvidarse de “obligaciones conyugales” en la esfera sexual es primordial”.

Si solos, como pareja, no podemos retomar los encuentros sexuales tras una crisis es aconsejable acudir a alguna sesión de terapia sexual, con profesionales cualificados, para que puedan ayudarnos en el proceso. “El sexo es una forma de comunicación privilegiada, en una pareja estable, y ese lenguaje emocional que es el sexo resulta tan importante como la conversación”, concluye Bustamante.