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Se puede disfrutar del sexo más allá de los 50 (si la sociedad deja de ser tan ‘coitocéntrica’)

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Se puede disfrutar del sexo más allá de los 50 (si la sociedad deja de ser tan ‘coitocéntrica’)

Couple cuddling EP

Resumen:

Tener una buena vida sexual a partir de los 50 años no es una utopía. “Se puede seguir disfrutando en la misma medida aunque, eso sí, es probable que haya que hacer unos pequeños cambios”, dice María de Elena, psicóloga sexóloga en Lasexologia.com.

Lo primero es reconocer que a partir de la cincuentena, entre un 40 y un 50% de la población experimentará alguna variación o alteración en el funcionamiento de la sexualidad, según estima el psiquiatra Carlos Chiclana, director médico de la consulta que lleva su nombre.

“A partir de los 50 hay capacidad fisiológica para el sexo, es normal tener interés sexual y, es más, es bueno para la salud. Pero hay que saber también que si experimentamos ciertos cambios en el rendimiento o el deseo es normal, no significa que tengamos un trastorno”, explica el doctor.

Estas alteraciones, que afectan tanto a hombres como a mujeres, van desde la posible disminución del deseo – por cuestiones hormonales o sensoriales -, a una menor lubricación o un proceso de erección más lento.

Tener una buena vida sexual a partir de los 50 años no es una utopía. “Se puede seguir disfrutando en la misma medida aunque, eso sí, es probable que haya que hacer unos pequeños cambios”, dice María de Elena, psicóloga sexóloga en Lasexologia.com.

A partir de los 50, entre un 40 y un 50% de la población experimenta alguna alteración en el funcionamiento de la sexualidad

Lo primero es reconocer que a partir de la cincuentena, entre un 40 y un 50% de la población experimentará alguna variación o alteración en el funcionamiento de la sexualidad, según estima el psiquiatra Carlos Chiclana, director médico de la consulta que lleva su nombre. “A partir de los 50 hay capacidad fisiológica para el sexo, es normal tener interés sexual y, es más, es bueno para la salud. Pero hay que saber también que si experimentamos ciertos cambios en el rendimiento o el deseo es normal, no significa que tengamos un trastorno”, explica el doctor.

Estas alteraciones, que afectan tanto a hombres como a mujeres, van desde la posible disminución del deseo – por cuestiones hormonales o sensoriales -, a una menor lubricación o un proceso de erección más lento. “Hay muchos factores que pueden influir, aunque no significa que esto le pase a todo el mundo, pero en ocasiones puede deberse a fármacos, patologías o incluso a creencias o falta de información”, incide Chiclana.

Fármacos que pueden influir en la vida sexual

Hay algunos medicamentos que se toman más a partir de estas edades y pueden estar influyendo en la vida sexual sin que la persona sepa a qué atribuirlos. Medicinas de uso tan común como los antihipertensivos, los analgésicos opiáceos u otros psicofármacos, o incluso algunos para tratar el colesterol. “Lo mejor es, ante cualquier duda, preguntar al médico de cabecera. No se va a escandalizar y vale la pena salir de dudas”, recomienda Chiclana.

El psiquiatra también hace referencia a las patologías que pueden condicionar la vida sexual: “Desde la diabetes a la artritis, los dolores crónicos o el cáncer, además de intervenciones quirúrgicas en órganos relacionados con la vida sexual”. Por último, factores psicosociales como “el tipo de relación que se mantenga, la historia sexual previa o la formación en sexualidad” pueden dificultar la vida sexual.

La traumatóloga Eugenia Miranda, autora del blog Miranda Trauma, ofrece recomendaciones específicas en patologías concretas, como el dolor lumbar o la existencia de una prótesis de cadera.

El primer paso para combatirlo, reconocerlo

El problema es que los españoles no parecemos muy proclives a realizar esos cambios y somos más de quedarnos mirando cómo llegan los problemas sexuales sin tratar de solucionarlos. Distintos sexólogos coinciden en que la mayoría de las personas no consultan si tienen problemas sexuales, algo que corroboran estudios como los de Boston Medical Group o Pfizer, que reflejan que apenas dos de cada 10 hombres con problemas de disfunción eréctil acuden a un especialista. En esa línea, según uno de estos estudios, el 82% de la población cree que sus relaciones sexuales podrían mejorar.

El 82% de la población cree que sus relaciones sexuales podrían mejorar

“Si acudir a un psicólogo sigue siendo un tema tabú, lo es aún más para tratar problemas sexuales”, lamenta De Elena, que coincide en que la mayoría prefiere tratar los problemas de sexo “sin salir de casa” aunque eso les condene a perpetuar los problemas.

La ginecóloga Mercedes Herrero, de Gine4 en HM Hospitales, coincide en que las generaciones que pasan de los 50 sufren de mayor desinformación que los mayores. “Hay un silencio sobre la materia, no se habla del problema y ello hace que la mayoría se sienta un bicho raro y no pregunte al especialista. Al contrario, muchas veces los mensajes que reciben de la sociedad es que el rendimiento sexual tiene que mantenerse y eso les produce mucha frustración”, denuncia la ginecóloga, responsable de la iniciativa Salud sexual para todos, que subraya que es necesario “normalizar los problemas de salud sexual e incluirlos en la agenda sanitaria”.

El sexo es mucho más que el coito

Otra de las claves en la que, coinciden los sexólogos consultados, dificultan que los españoles mayores de 50 puedan mejorar su salud sexual, es que la sociedad está “obsesionada con la penetración”, según De Elena. La sexóloga afirma que “es igual de posible llegar al orgasmo a partir de los 50 o 60 años, pero para ello la sociedad tiene que dejar de ser tan coitocéntrica”.

La sexóloga asegura que la sociedad está “obsesionada con la penetración y olvida prácticas que pueden ser tanto o más placenteras como los masajes, la masturbación o el sexo oral”. Prácticas que quedan “relegadas a los preliminares” cuando pueden ser la clave para mejorar la vida sexual, especialmente a partir de cierta edad.

Herrero coincide con De Elena: “Parece que el sexo sin penetración no es sexo y hay gente que cree que si no puede practicar el coito, no puede tener sexo. La culpa es de la pornografía y de una sociedad que está muy sexualizada, pero el abanico de prácticas es mucho más amplio y en el sexo cabe toda la creatividad y las opciones que se quieran, siempre que haya consentimiento de las partes”.

Otros consejos para mejorar la actividad sexual

De Elena aconseja, además de centrarse en esas otras prácticas sexuales más allá de la penetración, fomentar la comunicación de la pareja. “Hay que hablar de lo que nos apetece hacer, comentar cualquier duda que se tenga en pareja y tomarse las cosas con calma. No presionarse a si mismo ni al otro y poner en común lo que quiere y espera cada uno”, subraya la sexóloga.

Chiclana aconseja preguntar al especialista, porque “no se va a escandalizar pero nos puede ayudar a ver qué está pasando o recomendar posturas que ayuden a mejorar las relaciones según la situación de cada uno”. Además, el psiquiatra aconseja “invertir más en afectividad, porque facilitará que se mejore el escenario sexual”.