El yogur helado tiene un mayor porcentaje de azúcar y de grasas saturadas que un yogur natural, algo que ya ha denunciado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) hace algún tiempo: «Son un helado que sabe a yogur. Si lo consideramos helado, sus cantidades de azúcar y grasas saturadas no tienen nada de raro», advierte la organización, que apunta que los yogures helados tienen «el doble de calorías» que un yogur normal, tal y como recoge El Español.

La OCU apunta que es importante hacer una distinción entre los yogures helados que se venden en los supermercados y los que se sirven en las yogurterías: «Los que se venden en tiendas especializadas son menos grasos y tienen menos calorías, pero al servirse en raciones mayores que los que se encuentran en supermercado, acaban resultando igual», explican. «Un yogur natural sin azúcar aporta la mitad de calorías que uno de estos productos, tanto por el azúcar en sí como por el tamaño de la ración (más grande en los helados de yogur)», añaden.

Si se observa la etiqueta de uno de los yogures helados más populares se puede comprobar cómo 100 gramos de producto contienen 20 gramos de de hidratos (de los cuáles 11 gramos son azúcares), 3 gramos de proteínas y 1,6 gramos de grasas. Su contenido calórico asciende hasta las 103 kilocalorías. Si se mira la etiqueta de un yogur natural, puede verse que éste tiene 4 gramos de hidratos, 3,20 de proteínas y 2,9 gramos de grasas. En este caso, el contenido calórico es de apenas 58 kilocalorías.