La Federación Internacional de Atletismo ha decidido suspender el Mundial de Atletismo en Pista Cubierta que debía celebrarse en el mes de marzo en la ciudad china de Nianjing, ubicada a unos 600 kilómetros de Wuhan. Los organizadores del evento han anunciado este miércoles que la cita mundialista se traslada a marzo de 2021 y que la decisión ha sido tomada por el equipo médico de la Federación, en colaboración con los especialistas de la Organización Mundial de la Salud.

«El consejo de nuestro equipo médico, en contacto con la OMS, es que la propagación del coronavirus en China y fuera del país todavía está en un nivel preocupante y nadie debe seguir adelante con cualquier evento de masas que pueda ser pospuesto», explica World Athletics en una nota de prensa publicada durante la tarde.

La decisión supone un tremendo varapalo al calendario atlético, que se queda sin su gran cita mundial a apenas un mes de celebrarse. Los organizadores han descartado llevarla a cabo en cualquier otra ciudad del mundo, aunque aseguran haber recibido numerosas propuestas.

«Dada la preocupación existente sobre la propagación del virus fuera de China, hemos descartado esta opción que podía llevar a un nuevo aplazamiento en el futuro», explica la organización en su comunicado, en el que dan a entender que la situación no permite celebrar un evento de estas características en ningún lugar actualmente.

Por el momento, China mantiene confinada a la población de varias ciudades de la región de Wuhan, hogar de hasta cerca de 40 millones de personas en total. El número de casos confirmados es todavía de unos 6.000, que ya han provocado más de 130 muertes. La tasa de mortalidad del virus no alcanza el 3% y la OMS todavía no ha decretado la emergencia internacional, aunque Alemania registró esta semana el primer contagio de un ciudadano que no había estado en el foco de la epidemia.

Granes aerolíneas como British Airways e Iberia han cancelado todas sus operaciones con destino u origen en China y países de todo el mundo están comenzando a repatriar a los ciudadanos presentes en la zona más afectada por el virus, pasando controles previos y estableciendo períodos de cuarentena a su llegada a los respectivos países.