La Comunidad de Madrid ha decidido este viernes cerrar 213 centros de mayores durante el plazo de un mes, sujeto a futuras prórrogas, para evitar contagios de coronavirus entre personas de avanzada edad. La medida llega tras los contagios en centros de Madrid y de Valdemoro, que han dejado dos muertos y al menos 40 infectados en las últimas 24 horas.

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Esta misma mañana, el ministerio de Sanidad había asegurado, por boca de Fernando Simón, que esta no era una medida necesaria con carácter general. «Las decisiones se tienen que tomar en relación a las circunstancias de cada lugar, no en una comunidad entera sino en una zona muy concreta es donde este tipo de decisiones se tienen que valorar», había dicho el representante del ministerio.

Sin embargo, la Comunidad de Madrid razona que «existen razones objetivas para la suspensión de la actividad de los citados centros como medida preventiva y de contención de la transmisión del COVID-19, debido a que la actividad de los centros de mayores en la situación de alerta sanitaria actual supone un grave riesgo de carácter inminente para la salud pública».

La decisión se ha tomado finalmente este viernes, aunque el jueves ya llegó a estar sobre la mesa del gobierno regional tras saltar a la luz el caso de la residencia de La Paz, en la que se confirmó el fallecimiento de una anciana de 99 años y el contagio de al menos 10 compañeros y una auxiliar de enfermería.

La medida, que no llegó a aplicarse en un primer momento pese a que la intención se trasladó a la prensa, se ha reactivado tras el caso del centro de mayores de Valdemoro, que ha presentado una situación prácticamente idéntica, con la muerte de un anciano y el contagio de otro grupo numeroso.

Sanidad, en su valoración de esta mañana, aseguraba que las decisiones debían tomarse centro por centro y no de forma generalizada, un criterio al que no se ha acabado plegando Madrid. Tampoco se ha planteado Sanidad elevar el nivel de alerta actual y pasar de una fase de contención a una de mitigación, que supondría asumir que la transmisión local se encuentra descontrolada. «No se cumple el criterio para cambiar de escenario», ha dicho Simón, que ha incidido en que «casi el 92% de los casos son importados o están asociados a otros conocidos y, por tanto, no hay transmisión comunitaria generalizada».