Cada vez son más los pacientes que se están viendo beneficiados de lo último en marcapasos, unos aparatos electrónicos sin cables, inalámbricos y del tamaño de una cápsula de vitamina, es decir, hasta 10 veces menores que los convencionales. Se colocan en apenas media hora, a través de un procedimiento mínimamente invasivo; y todo ello se traduce en un menor riesgo de complicaciones, de infecciones, así como en menos tiempo de hospitalización.

Históricamente, los pacientes con bloqueo auriculoventricular han sido tratados con marcapasos tradicionales de doble cámara, que se implantan en la parte superior del tórax, debajo de la piel de la clavícula, y se conectan al corazón mediante dos cables. Así, y a diferencia de los marcapasos convencionales, esta nueva generación sin cables se implanta directamente en el ventrículo derecho a través de una vaina de liberación.

Según explica el doctor Antonio Berruezo, director del Departamento de Arritmias del Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon de Barcelona, esto es posible gracias a que su tamaño se ha reducido enormemente. “Aun así cuentan con una batería que puede durar perfectamente entre 10-12 años, por lo que son completamente funcionales”, señala.

En concreto, este cardiólogo trabaja con el conocido ‘Micra AV’, desarrollado por Medtronic, y el primero del mercado que permite lo que se conoce como sincronía auriculoventricular (AV), lo que representa un importante avance en el tratamiento de las patologías relacionadas con el «bloqueo cardíaco”, así como “una revolución” en la forma de tratar a los pacientes que necesitan un marcapasos. Se trata de un dispositivo sin cables que está indicado para el tratamiento de pacientes con bloqueo auriculoventricular, una condición en la que la conexión eléctrica entre las cámaras del corazón (las aurículas y el ventrículo) está bloqueada.

Cuentan con una batería que puede durar perfectamente entre 10-12 años

Estos dispositivos médicos fueron desarrollados hace pocos años, si bien contaban con una importante limitación, según advierte este especialista, y es que no eran capaces de sincronizar las aurículas y los ventrículos, de forma que a aquellos pacientes que precisaban de esta sincronización se les colocaba el marcapasos convencional de dos electrodos.

“Este marcapasos de última generación ha sido capaz de incorporar unos sensores que detectan a distancia cuándo se contrae la aurícula, de forma que se puede programar el retraso que es necesario para contraer posteriormente el ventrículo y así lograr su sincronización”, añade el cardiólogo Antonio Berruezo.

Gracias a ello, el experto del Centro Médico Teknon ensalza además que, aparte de emplearse los antiguos Micra en pacientes con fibrilación auricular (arritmia más frecuente que afecta al ritmo normal del corazón), el ‘Micra AV’ puede utilizarse igualmente en todos los demás pacientes que sufren algún tipo de bloqueo auriculoventricular.

“Esto supone incrementar de forma notable el número de pacientes que se pueden beneficiar. Hay que tener en cuenta que, en población de edad avanzada por encima de los 65 años, este tipo de afección es frecuente”, afirma.

Son más seguros

Según resalta la Sociedad Española de Cardiología (SEC) los marcapasos sin cables han demostrado a corto plazo un rendimiento eléctrico “muy satisfactorio acompañado de un perfil de seguridad más que aceptable”, y es que estos dispositivos, según justifica, conservan prácticamente la totalidad de las funcionalidades de un marcapasos convencional contemporáneo, pero en un formato miniaturizado.

“Este sistema de estimulación representa una nueva era en la estimulación cardíaca, y nace con el objetivo de evitar las complicaciones relacionadas con los cables transvenosos, tanto en el momento del implante como a lo largo del seguimiento”, valora.

Este sistema de estimulación representa una nueva era en la estimulación cardíaca

De hecho, destaca que los marcapasos representan la forma más común de tratar el bloqueo auriculoventricular, y ayudan a restaurar el ritmo normal del corazón, a la vez que alivian los síntomas, al coordinar la actividad eléctrica de las aurículas y de los ventrículos. “Cuando se logra este proceso, conocido como ‘sincronía AV’, los pacientes tienen un mayor flujo sanguíneo desde el corazón al resto del organismo y, en definitiva, una mejora sustancial en su calidad de vida”, subraya.

Menos complicaciones

En este contexto, el director del departamento de Arritmias del Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon resalta que su colocación se realiza a través de un procedimiento mínimamente invasivo, de menos de 30 minutos, ya que el dispositivo se inserta a través de un catéter y se implanta directamente en el corazón, “a través de unos pequeños anclajes”. 

Como no necesita cables, ni un bolsillo quirúrgico en el que alojarse debajo de la piel, Berruezo resalta que se eliminan las posibles fuentes de complicaciones, así como el relieve visible del dispositivo: “A diferencia del marcapasos convencional, con el que puede notarse un relieve del dispositivo en la zona pectoral, aquí el paciente sólo sabe que lleva el marcapasos porque nosotros se lo hemos dicho”.

Aquí el paciente sólo sabe que lleva el marcapasos porque nosotros se lo hemos dicho

El hecho de implantarse directamente en el corazón a través de una vaina de liberación supone además que se reducen las complicaciones derivadas del procedimiento de colocación de un marcapasos convencional, según añade el cardiólogo, una intervención que requiere entre otras cosas de anestesia general, y “que no está exenta del riesgo de provocar un neumotórax y otras complicaciones a largo plazo, derivadas del hecho de necesitar cables que van hasta el corazón y que tienen una durabilidad limitada”.

El nuevo marcapasos también reduce de forma significativa el riesgo de que se produzca una infección o endocarditis, otra de las complicaciones que pueden producirse en los marcapasos convencionales, tal y como confirma. Ateniéndose al estado de pandemia actual, el experto recuerda que no hay por qué tener miedo a la hora de acudir al hospital y someterse a este tipo de intervenciones, dado que los hospitales hoy en día han diseñado circuitos libres de coronavirus, y en concreto, su centro de trabajo, el Centro Médico Teknon (Barcelona) ha obtenido la certificación ‘Protocolo Seguro frente al Covid-19’ emitida por Applus+, tras comprobar que es un espacio protegido, controlado y alineado con los estándares más exigentes frente al coronavirus.