La actriz Alyssa Milano ha querido mostrar a través de sus redes sociales una de las secuelas que le ha dejado el Covid-19: la pérdida de pelo. La intérprete, de 47 años, que superó la enfermedad en abril, aparece en un vídeo cepillándose el pelo después de haberse duchado. «Pensé en mostraros lo que el Covid-19 le hace a tu cabello», indica. Después de pasarse el peine, la intérprete muestra a la cámara la importante cantidad de cabello que se le ha caído.

Sin embargo, la actriz de Embrujadas y Melrose Place no es la única víctima del coronavirus que ha experimentado este efecto. Según explican los tricólogos (dermatólogos especializados en cabello), se ha observado que varios pacientes que han pasado el Covid-19 empiezan a perder el pelo dos o tres meses después.

Esta caída del cabello llama la atención por la abundancia de la cantidad de pelos que se desprenden cada vez que los pacientes se peinan. Este patrón de caída, que produce principal alarma entre las mujeres, es conocido por los dermatólogos como efluvio telógeno, y aparece no sólo tras el coronavirus, sino también con otras enfermedades, operaciones quirúrgicas o partos.

No obstante, a pesar de que la pérdida de volumen en la melena es considerable, no culmina en la calvicie definitiva, aunque sí puede acelerar una previa alopecia androgenética. Este efecto, que perjudica el ciclo vital del cabello, aparecer después de un tratamiento o cambio hormonal, pero también tras un período de estrés continuado, como el que puede llegar a producir el coronavirus en este momento.

Asismismo, los expertos evidencian que cuando se produce un proceso infeccioso con fiebres muy altas, como puede ocurrir con el Covid-19, el pelo deja de crecer y algunos cabellos comienzan a caerse. Esta secuela aumenta el estrés, por lo que empeora el problema.

El efluvio telógeno se produce por una alteración del ciclo de crecimiento del pelo durante un tiempo limitado. En los casos de Covid positivo, especialmente si han tenido que ser hospitalizados por haber sufrido las consecuencias más agudas de la enfermedad, puede experimentar estos efectos de abundante caída del cabello durante tres o cuatro meses.

Cuando se percibe una caída anormal del cabello, lo más recomendable es acudir a un especialista para que diagnostique de qué tipo de alopecia se trata y qué tratamiento se necesita. Existen ciertos tratamientos que contribuyen a acortar la duración de estos efluvios telógenos y consiguen que el nuevo pelo salga con más fuerza, como las inyecciones de plasma rico en plaquetas. Ésta es una fórmula indolora.