La córnea, actualmente, es la parte del organismo más trasplantada en el mundo y con un menor riesgo de rechazo, gracias a la situación inmunológica privilegiada que tiene este tejido, debido a la ausencia de vasos linfáticos y sanguíneos en la zona. En concreto, es un tejido transparente que permite el paso de la luz y ayuda al ojo a enfocar correctamente.

“Cuando por diversos motivos la córnea pierde esta transparencia existe una disminución o pérdida de visión. Es en estos casos cuando está indicado un trasplante de córnea, una cirugía que consiste en sustituir una parte o la totalidad de la córnea dañada, y reemplazarla por tejido sano”, asegura el doctor Carlos Vergés, cirujano especializado en trasplante de córnea, y director médico del Instituto Oftalmológico Quirónsalud Dexeus (Barcelona).

En concreto, este especialista cita que los avances en el trasplante de córnea “son un reto” para la Oftalmología ya que, según los últimos datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 9% de las personas ciegas en todo el mundo lo son a causa de patologías corneales.

De hecho, remarca que la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ha puesto en marcha un plan para alcanzar los 5.000 donantes en 2020, con el objetivo de cubrir con donantes propios la demanda de trasplantes de córnea en nuestro país, que según los expertos aumentará de forma importante en los próximos años.

Pero, ¿cuándo es necesaria la queratoplastia o trasplante de córnea? El doctor Vergés remarca que se trata de una de las técnicas quirúrgicas “mas antiguas de la Oftalmología”, cuyas indicaciones son:

1.- Tectónicas: Su objetivo es preservar al máximo la anatomía e integridad corneal. Aquí pueden tratarse patologías que conducen a la perforación del globo ocular, o un elevado riesgo de perforación (infecciones corneales severas, o traumatismos, por ejemplo)

2.-Clínicas: El fin es eliminar el tejido corneal inflamado en casos refractarios al tratamiento médico.

3.- Ópticas:Para mejorar la agudeza visual.

4.- Cosméticas:Se persigue mejorar el aspecto del ojo.

El tipo de trasplante corneal depende de la parte de la córnea que esté dañada así como del grado de afectación corneal, según afirma el cirujano especializado en trasplante de córnea:»Hasta hace unos años se realizaba el trasplante de córnea penetrante que implicaba sustituir las cinco capas de tejido que forman la córnea, de manera que, aunque recuperábamos la transparencia se producía un trastorno importante en la estructura óptica de la córnea”.

Según reconoce, en estos casos el resultado era una mejoría de la visión pero en muchas ocasiones, incluso con la ayuda de gafas y de lentillas, era insuficiente para recuperar la vida normal del paciente.

Sin embargo, según añade el director médico del Instituto Oftalmológico Quirónsalud Dexeus (Barcelona), los avances tecnológicos en el campo de la Oftalmología están permitiendo ahora ser mucho “más precisos” y sustituir únicamente una o varias de las capas de la córnea».

En concreto, Vergès remarca que el trasplante corneal se puede realizar bajo anestesia general o anestesia local, representando una cirugía ambulatoria porque la que el paciente, generalmente, puede irse a casa en el mismo día de la intervención.

Aquí el experto recuerda que los pacientes no deben tener miedo a la hora de acudir a los hospitales puesto que estos han desarrollado circuitos limpios de coronavirus, y en el caso concreto del director médico del Instituto Oftalmológico Quirónsalud Dexeus (Barcelona), el centro cuenta con la certificación Applus+ Protocolo Seguro frente al COVID-19, que acredita que cumple con los estándares más exigentes de desinfección en esta pandemia.

Sistema guiado por computación

Así con todo, el cirujano remarca que el trasplante por capas requiere de una tecnología sofisticada para realizarlo de forma precisa, de forma que hoy en día muchos expertos cuentan con un microscopio con sistema guiado por computación, que permite cortar con precisión el diámetro exacto del implante, la orientación con la que tiene que colocarse, así como dónde deben realizarse las incisiones para implantar el nuevo tejido sin generar astigmatismos.

“Este sistema permite controlar en la medida de lo posible que se mantenga la anatomía del ojo ya que la recuperación de la visión no dependa únicamente del trasplante, sino también de cómo quede la estructura óptica», precisa Vergés, al mismo tiempo que señala que este sistema de guiado sirve para delimitar la profundidad y la extensión de la zona alterada, así como para eliminar sectorialmente la zona opaca.

A su vez, resalta que con las últimas técnicas de diagnóstico es posible localizar la zona dañada en la estructura tisular de la córnea, a una profundidad por ejemplo de 200 micras y un diámetro de 8 mm. “Durante el trasplante también podemos delimitar y eliminar esa área y sustituirla por el implante como si fuera el vidrio de un reloj», destaca.

Por otro lado, el oftalmólogo llama la atención sobre el hecho de que uno de los retos del cirujano a la hora de realizar este tipo de intervenciones en la córnea es el no alterar la estructura óptica del ojo, de manera que se minimizan los problemas de graduación en el paciente para una mejor recuperación de la visión.

“En el Instituto Oftalmológico Quirónsalud Dexeus se incorporan los últimos avances para complementar el trasplante. Por un lado, hemos empezado a utilizar la sutura química de forma combinada con la sutura convencional, de manera que al realizar menos puntos conseguimos que haya menos inflamación y, por tanto, menos deformidad de la cúpula óptica, mejorando la calidad visual del paciente», agrega.

Por otro lado, señala que el Instituto cuenta con una Unidad de Contactología Clínica, capaz de modelar la cicatrización de la córnea a través de una lentilla semirrígida diseñada especialmente para cada paciente, y que actúa como un molde 360º para el proceso fisiológico de cicatrización, y manteniendo la anatomía inicial del ojo.