Un juez ha ordenado el traslado e ingreso en el Hospital Central Universitario, HUCA, de una mujer embarazada que ya superaba las 42 semanas de gestación y que quería dar a luz en su domicilio. Fuentes judiciales han confirmado a Europa Press que la decisión judicial responde a una solicitud del propio HUCA y está basada en el informe médico aportado.

La ministra de Sanidad, Maria Luisa Carcedo, se ha referido a esta cuestión en declaraciones a los medios y ha alertado de que «algunas modas suponen un retroceso respecto a avances médicos importantes», como es el caso de los movimientos antivacunas o los partos en el domicilio y ha recordado que el parto es un momento «muy crítico tanto en la vida de la madre como del recién nacido».

«En el momento del parto se hacen varios controles para detectar cualquier tipo de enfermedad congénita que se puede tratar desde el minuto cero del nacimiento y además la mortalidad perinatal se ha reducido en la actualidad en España a cifras muy bajas gracias a avances muy importantes para la salud de la humanidad», ha dicho Carcedo.Así ha insistido en que de haber partos domiciliarios tienen que ser muy vigilados en todo momento porque está en juego la salud de la madre y la del bebé. Por ello ha pedido que se pongan en valor los avances para la salud de las personas.

El Tribunal Superior de Justicia de Asturias, TSJA, ha informado e sobre el auto dictado por el Juzgado de Guardia de Oviedo este miércoles ordenando el ingreso obligado en el HUCA «para la práctica, de ser preciso, de un parto inducido» de una mujer residente en Oviedo, y ha indicado que el mismo se basó en una solicitud del centro sanitario acompaña de un informe que recogía «riesgo de hipoxia fetal y muerte fetal intrauterina».

Según ha informado el TSJA, fue a las 13.15 horas de este miércoles se recibió en el Juzgado de Guardia de Oviedo una solicitud firmada por el Subdirector de Servicios Quirúrgicos y Críticos del Hospital Universitario Central de Asturias, previniendo acerca de la necesidad de ingreso en el Hospital para la inducción inmediata del parto de una señora domiciliada en Oviedo «sugiriendo, la adopción de orden de ingreso obligado para la práctica inmediata de parto inducido», en dicho centro sanitario.

Esa solicitud, venía acompañada de un informe del Jefe de Sección de Obstetricia del HUCA, en el que se relataba el historial de controles de embarazo y visitas a dicho servicio que, según manifiestan, quedaron interrumpidas a voluntad de la mujer en la semana 35+2, pese a la insistencia del servicio en que se retomaran. En dicho informe se refleja que ante el cálculo de que la mujer se encontraría en la semana 42+3 de embarazo, si el parto no se realizara en el hospital existiría «riesgo de hipoxia fetal y muerte fetal intrauterina».

«Valorando exclusivamente el contenido de dicho informe, el Juzgado acepta la solicitud y dicta a las 3 de la tarde un Auto en el que ordena el traslado en un vehículo medicalizado y posterior ingreso de la mujer en el hospital para un pacto inducido si procediera», informa el TSJA.

Ese Auto fue notificado a la paciente y se puso en conocimiento de los solicitantes. Así mismo se le traslada a la Policía Local de Oviedo que es la encargada de ejecutar esa orden, presentándose en el domicilio de la mujer. Tras una primera reticencia inicial a dicho traslado, reflejada en el atestado policial remitido posteriormente al Juzgado de guardia, la mujer es trasladada al HUCA donde quedó ingresada a las 17.30 horas.