Salud ENTREVISTA A UNA MICROBIÓLOGA

"La población cada vez es más vulnerable a las intoxicaciones alimentarias"

La jefa de la Unidad de Microbiología del Laboratorio de Salud Pública del Ayuntamiento de Madrid, Mª Paz Sánchez Moreno, habla sobre el aumento de toxiinfecciones alimentarias, que la OMS califica de "problema creciente en todo el mundo".

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"La población cada vez es más vulnerable a las intoxicaciones alimentarias"

Resumen:

La carne mechada se ha convertido este verano en el transmisor principal de la bacteria listeria monocytogenes, una de las bacterias más comunes como causantes de toxiinfecciones alimentarias. El brote de listeriosis deja ya al menos dos muertos y más de dos centenares de afectados que han ingerido la carne mechada u otros productos de la empresa Magrudis S.L., donde se ha confirmado ya que se produjo la infección.

Unas semanas antes del inicio del brote, El Independiente entrevistaba a la jefa de la Unidad de Microbiología del Laboratorio de Salud Pública del Ayuntamiento de Madrid, Mª Paz Sánchez Moreno, quien aseguraba que «la población cada vez es más vulnerable a las intoxicaciones alimentarias por el porcentaje cada vez más elevado de consumidores de riesgo». Como explicaba Sánchez, «la esperanza de vida es cada vez más avanzada, por lo que el número de consumidores de edad avanzada es cada vez mayor; lo que se suma a los tratamientos crónicos, inmunosupresores u oncológicos que alargan la vida de la población pero hacen que también aumenten estos grupos de riesgo».

Un problema que se suma al propio aumento de las toxiinfecciones, que la OMS califica de «problema de salud pública creciente en todo el mundo». La organización mundial de la salud cifra en 420.000 las muertes anuales por enfermedades de transmisión alimentaria, de las que una de cada tres afectan a niños menores de cinco años.

Y es que, en general, los mayores de 65 años, los menores de cinco, las embarazadas y las personas con las defensas debilitadas son las más susceptibles de sufrir complicaciones en una toxiinfección que para el resto de la población puede pasar sin mayor importancia. Tanto la listeriosis, como la salmonelosis, el norovirus o la toxoplasmosis.

La microbióloga incide también en que cada vez más alimentos son más susceptibles de provocar toxiinfeccciones alimentarias, algo que achaca a distintos motivos como «la globalización del comercio, con la introducción de patógenos en áreas geográficas nuevas donde no estaban, el aumento de la temperatura de los océanos, que conlleva un mayor riesgo de biotoxinas marinas, la mayor resistencia a los antibióticos por la adaptación microbiana o el desplazamiento de las poblaciones», asegura.

Alimentos fermentados y frescos, en auge

Aunque advierte de que «cualquier alimento incorrectamente manipulado puede suponer un riesgo», Sánchez incide en que los alimentos que se consumen crudos o mínimamente procesados y que no se someten a un tratamiento térmico (tipo mayonesas) son los más peligrosos.

Sin embargo, la experta alerta también de que en los últimos tiempos «se está observando que algunos de los alimentos tradicionalmente considerados seguros aparecen como transmisores de microorganismos, como los alimentos frescos. También se está observando una mayor incidencia en brotes provocados por alimentos frescos», añade.

En la frecuencia del aumento de toxiinfecciones influyen varios factores y nunca, incide Sánchez, «es fruto del azar». «Se produce cuando se facilitan las condiciones que permiten la contaminación, la supervivencia y el crecimiento de los microorganismos», afirma la microbióloga. «Aparte de la contaminación en origen, hay que tener en cuenta los manipuladores infectados, la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados, la contaminación a través de equipos, utensilios, superficies o el empleo de agua potable», añade.

Según la responsable del Departamento de Salud Pública madrileño, el resto de factores que más influyen en las toxiinfecciones son «la aplicación de tratamientos térmicos insuficientes, los enfriados prolongados sin refrigeración y las descongelaciones a temperatura ambiente».