La Audiencia Provincial de Madrid ha dictado sentencia firma contra la aseguradora de salud Sanitas por el error en el diagnóstico de un melanoma, que se confundió con un lunar.

Los hechos se remontan a 2009, cuando la paciente S.M.M., como relata la Asociación ‘El Defensor del Paciente’, que ha llevado el caso, acudió a los servicios de dermatología de su aseguradora y se le extirpó un nódulo del pie. Según el informe de anatomía patológica que le ofrecieron, se trataba de un simple lunar. Sin embargo, dos años después en el Hospital 12 de Octubre de Madrid se llevó a cabo el correcto diagnóstico.

Sanitas reconoció el error pero negó la mala praxis por las características de la lesión y la dificultad de diferenciar entre lunar y melanoma en el caso. Sin embargo, la sentencia dice que se ha producido un error y que no se realizaron las pruebas adecuadas tras la extirpación. La sentencia indica que «se deberían haber hecho todo tipo de pruebas complementarias dado el alto índice de mortalidad de este tipo de cáncer. Máxime con antecedentes de melanoma de un hermano y cáncer de pulmón del padre».

La sentencia reconoce que “este error en el diagnostico conllevó no solo que quirúrgicamente no fuese posible actuar del mismo modo que si hubiese sido correctamente diagnosticado el melanoma en el año 2009, siendo menos eficaz y más invasora la operación realizada en el año 2011, sino que se disminuyó la supervivencia”.

Ese retraso ocasionó que se perdiesen dos años en el tratamiento y la posibilidad de su extirpación en su fase inicial, lo que originó 18 meses de baja laboral, así como una afectación nerviosa en la zona del pie y una grave secuela estética no solo en el pie sino también en el muslo de donde se tuvo que coger piel para el injerto, además de las graves secuelas a largo plazo. Igualmente se ha ocasionado un daño psicológico a la afectada debido al estado avanzado del melanoma una vez diagnosticado.

La sentencia fue recurrida por la Aseguradora de Salud habiendo sido confirmada por la Audiencia Provincial de Madrid quien igualmente reconoce la mala praxis en el diagnóstico del melanoma y reconociendo la indemnización reclamada de 46.704 Euros por el daño ocasionado, así como los intereses desde el 24 de septiembre de 2012, fecha en la que fue requerida la aseguradora y que han sido tasados en 40.363 Euros.