Cada vez hay más niños alérgicos. Los datos hablan ya de uno de cada cuatro y de que en 2050 la mitad de la población tendrá ya alguna alergia. Estamos ante un reto de grandes magnitudes que afecta de forma directa al sector educativo, donde se producen el 40% de las reacciones alérgicas que a veces ponen en riesgo la vida de los niños. Por ello, una nueva edición de las Conversaciones de El Independiente ha querido poner el foco en el asunto: El impacto de las alergias infantiles: la importancia de actuar en el ámbito escolar se ha celebrado en colaboración con Clece y Andersen Tax & Legal y con la participación de expertos implicados en el asunto.

«Las alergias infantiles se encuadran en la atención a la diversidad de forma inclusiva», ha indicado al inicio del coloquio José Carlos Gibaja, subdirector general de Educación Infantil, Primaria y Especial de la Comunidad de Madrid. «El objetivo es que con respecto a sus necesidades, cada niño reciba la atención que requiera», ha explicado Gibaja, quien ha afirmado que la Comunidad de Madrid destinó el año pasado más de 230 millones precisamente a la atención a la diversidad.

Desde su departamento, Gibaja ha explicado que los esfuerzos se centran en la formación e información al profesorado sobre qué son las alergias, los shocks anafilácticos o cómo actuar en esas situaciones. «También se trabaja en la dotación de profesionales sanitarios en centros educativos públicos, un campo en el que ya trabajan más de 400 graduados en enfermería», una cifra que no obstante queda lejos de los 800 centros educativos de la comunidad.

Gibaja ha recordado también que Madrid fue pionera en la inclusión de menús adaptados a celíacos y que se trabaja diariamente para mejorar los menús de los más de 200.000 niños que comen cada día en los colegios públicos madrileños. «Solo cuando hay un peligro nítido y el riesgo supera la vocación de servicio del comedor escolar, se puede denegar la atención», ha apuntado el subdirector general.

Ver cómo tu hija sufre un shock anafiláctico no se lo recomiendo a nadie. Ahí lo único que ves es que llora, no habla y te agarra muy fuerte

Ese peligro lo conoce bien Xabier Munioitz, presidente y cofundador de la Asociación ATX Elkartea Multi-Alergia-Dermatitis Atópica yAsma, otro de los ponentes en la conversación y padre de dos niños con alergia al huevo. «Ver cómo tu hija sufre un shock anafiláctico no se lo deseo a nadie. Ahí lo único que ves es que llora, no habla y te agarra muy fuerte, te hace hasta un moratón. Hay un antes y un después de eso».

Las «barbaridades que sufrían los padres en los centros educativos» fue lo que llevó a Munioitz a poner en marcha su asociación y una empresa de seguridad alimentaria con la que ha lanzado el sello Allergy Protection, que garantiza la seguridad de los menús de un establecimiento para los multialérgicos.

Desde las asociaciones pero también desde los centros educativos hay una demanda de mayor información que dote de seguridad a los profesionales que trabajan día a día con los niños. Bárbara Vázquez, jefa del Departamento de Educación Infantil Área de Gobierno de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid ha reconocido que «desde la Administración hay que clarificar bien quién, cómo, cuándo y bajo qué condiciones hay que actuar». Su departamento lleva dos años trabajando en la mejora de los menús para escuelas infantiles en la capital, que cuenta ya con 68 centros públicos y algunos más en proyecto.

La directora de uno de estos centros es Laura García Pascual, del centro La Luna, donde cada día conviven con esta realidad. La también ponente en estas conversaciones ha instado a «resolver esta situación, que muchas familias viven de forma angustiosa». Y es que, como ha recordado, para los padres de niños con alergias el inicio del curso supone nuevas y graves incertidumbres como si el centro estará implicado en el trato a su hijo o si podrá disponer de un autoinyector de adrenalina en el aula, vital en caso de un shock anafiláctico.

Conversaciones El Independiente sobre El impacto de las alergias infantiles: la importancia de actuar en el ámbito escolar. CARMEN VIVAS

Otra voz, en este caso no de las alergias sino de la enfermedad celíaca, cuyos niños sufren también esta problemática en los colegios, ha hablado Cristina José De Abreu, del Departamento de Calidad y Seguridad Alimentaria de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España. «Es necesario que se estandarice la formación del personal para que todos conozcan la problemática. No puede ser algo voluntario, ni un punto más. Tiene que ser obligatorio», ha denunciado.

La falta de una legislación común y clara ha sido una de las reivindicaciones más reiteradas a lo largo del debate. La creación de una legislación sobre trazas o sobre contaminación cruzada; una normativa que determine qué hay que hacer tanto en prevención como en situación de emergencias, y protocolos claros y comunes en todas las regiones son los «requisitos necesarios para poder dotar de seguridad y calidad a la gestión de las alergias», según Munioitz.

Pero no solo ha salido a colación la legislación. Hablando de niños, la palabra integración ha calado a lo largo de todo el coloquio. «Queremos que nuestros hijos vayan a excursiones, que coman con los amigos y no tan diferente. Que no se les margine. Excluyamos al alimento, no al niño», ha reclamado Munioitz.