La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado hoy un informe titulado Consejos sobre el uso de mascarillas en el contexto de COVID-19. Se trata de un documento en el que la organización internacional se reafirma en desaconsejar el uso de la mascarilla entre personas sanas. La publicación de este informe se produce después de que dentro de la organización se produjera un debate sobre la conveniencia o no de esta medida. Un debate que se ha alimentado con la decisión de la región italiana de Lombardía que exige su uso y multa hasta con 400 euros a quien no lleve máscara o una prenda que cubra su boca. A este debate se sumó España cuando Fernando Simón anunció el sábado pasado la posibilidad de que el uso de mascarillas sea generalizado tras levantarse la fase de confinamiento contra el coronavirus.

La OMS reitera que su uso debe limitarse a los profesionales de la salud. «El uso de mascarillas médicas en la comunidad puede crear una falsa sensación de seguridad, al descuidar otras medidas esenciales, como las prácticas de higiene de manos y el distanciamiento físico, y puede conducir a tocar la cara debajo de las máscaras y debajo de los ojos, resultando en innecesarios costos y provocar que no las tengan los que las necesitan, que son los sanitarios», asegura el informe. Además de los sanitarios los infectados también tienen que llevar mascarilla y asilarse.

En este sentido la organización no varía su posición, pero como en algunos países se usan las mascarillas por el consejo de las autoridades la OMS ha reflejado una serie de advertencias para los autoridades «sobre el uso de máscaras para personas sanas en entornos comunitarios». Pese a insistir en que «el uso generalizado de mascarillas por parte de personas sanas en el entorno comunitario no está respaldado por la evidencia actual y conlleva incertidumbres y riesgos críticos» sí reconoce como una ventaja potencial «del uso de mascarilla por parte de personas sanas en el entorno comunitario, la reducción del riesgo potencial de exposición de la persona infectada durante el período «pre-sintomático» y reduce la estigmatización de las personas que usan la máscara para el control de la fuente».

Sin embargo, la OMS señala los siguientes riesgos potenciales que deben tenerse en cuenta antes de generalizar el uso de las mascarillas en la población:

  • Autocontaminación, que puede ocurrir al tocar y reutilizar la máscara contaminada.
  • Dependiendo del tipo de máscara utilizada, posibles dificultades para respirar.
  • Falsa sensación de seguridad, lo que lleva a una posible menor adherencia a otras medidas preventivas como el distanciamiento físico y la higiene de las manos.
  • Desviación de los suministros de mascarillas y la consiguiente escasez de mascarillas para los trabajadores de la salud.
  • Desvío de recursos de medidas efectivas de salud pública, como la higiene de manos.

En este mismo informe la OMS recuerda que el uso de mascarillas de algodón no está recomendado por ser inefectivo. Sólo se recomienda su uso en caso de no tener mascarillas apropiadas y que reúnan los estándares de seguridad.