Este lunes, Sanidad sorprendió a la opinión pública al hacer desaparecer 1.918 muertes del total de fallecimientos por la epidemia del coronavirus. Hoy, 24 horas después, ha registrado 50 nuevos casos pero el listado global amplía las muertes en 283. Un desajuste de los números en la información que el Ministerio de Sanidad ofrece a la ciudadanía y a las entidades internacionales que evalúan la pandemia a nivel global.

No es la primera vez que el Ministerio cambia el sistema de notificación de casos – aunque sí el más significativo hasta la fecha – y la fiabilidad del sistema queda en entredicho. Estos últimos días dejaba constancia de ello Worldometers – una consultora que se dedica a analizar los datos de la epidemia en distintos países – en su página web: «Existen muchos problemas con los datos de España, incluida una serie de ajustes históricos a la baja que no se han documentado a través de informes revisados (que aún muestran los números originales, más altos) que no se explican».

Resultado de estos cambios de criterio son unas oscilaciones en las series de datos que, según acaban de publicar físicos de la Universidad Politécnica de Cataluña en un informe este lunes, dejan a España como el país con los datos menos fiables de un análisis que incluye también a Italia, Francia, Dinamarca, Irán y Japón. El reporte analiza el número de casos nuevos notificados cada día y compara su evolución a lo largo de la epidemia. «España es el país que presenta más fluctuaciones en sus datos, algunas se deben a la propia evolución de la epidemia pero otras son por la falta de precisión en el reporte»explica Sergio Alonso, físico y coautor del «Análisis y predicción de COVID-19 para diferentes regiones y países» del 25 de mayo.

Su equipo ha analizado la evolución de los datos reportados cada día en esos seis países y ha calculado, independientemente de los números brutos de contagios de cada día, la magnitud de las fluctuaciones. «Hemos visto como Italia lo ha hecho bastante bien, ha suministrado los datos de manera más coherente. Su amplitud de sus fluctuaciones es mucho menor que la de España, que es la más alta de las que se han analizado junto con Japón», indica el físico.

Aunque parte de las fluctuaciones en los datos pueden ser propias de la particular evolución de la epidemia en cada país, Alonso asegura que son «mucho más pequeñas que las que hemos visto en nuestro análisis».

Su informe divide el número de casos brutos por la fluctuación media, de modo que el análisis extrae una variabilidad media independiente de la fase de la epidemia en que se encuentre. Una sigma (variabilidad) que en España es de 0,69, mientras que en Italia es de 0,26 y en Francia de 0,59.

España, «en peores condiciones» para identificar un rebrote

El objetivo de este grupo de científicos, que ha realizado distintos informes de análisis y predicción a lo largo de la epidemia, es a través del conocimiento de las variaciones habituales en los datos reportados poder identificar futuros rebrotes. «El concepto que proponemos es poder identificar cuáles son las variaciones de datos habituales para saber qué es un rebrote y qué no lo es», indica el físico.

De esta manera, con esa mayor fluctuación en los datos España también lo tendría más difícil de partida para poder identificar un rebrote. Según los casos reportados en los últimos dos días y en función de las variaciones de cada país, España necesitaría tener 946 casos para calificar sus cifras de preocupantes (alerta para un rebrote), mientras que en Italia – con más casos de promedio – necesitarían 913 casos y en Francia, 399″, como extrapola de los datos del informe Sergio Alonso.