Entre octubre y noviembre de 2019 los médicos españoles aún no habían oído hablar de la enfermedad que pondría en jaque sus capacidades, su aguante e incluso sus vidas. Faltaban dos meses para que se descubrieran los primeros casos del nuevo coronavirus en China y aún más para que la epidemia explosionara en España y llevara al sistema sanitario a su límite y, en algunos lugares, al colapso.

Sin embargo, las respuestas de los casi 20.000 médicos (de los 250.000 colegiados) que refleja la sexta «Encuesta sobre la situación de la profesión médica en España» dibujan una situación de partida muy negativa. Uno de cada tres médicos (35,5%) se encontraba insatisfecho en el ejercicio de su población y más de la mitad (55%) se sentían emocionalmente cansado.

«Estas respuestas son importantes porque van a servir de espejo ante la situación sobrevevenida por el COVID-19«, ha plantado en la presentación de los resultados el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Serafín Romero, y ha lanzado una petición: «No podemos salir de esta crisis tal como entramos, porque entonces no habremos aprendido nada».

Uno de los mayores problemas de la profesión, según el CGCOM y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) es la temporalidad. Un 36,5% de los médicos en España trabajan de forma eventual, un problema que afecta a todas las edades, ya que un 15% de los sanitarios mayores de 60 años carecen de una plaza fija. Gabriel del Pozo, secretario general de la CESM, ha subrayado que la tasa de eventualidad «debería estar en el 8%». Del Pozo ha criticado que sean «Los médicos de los que se han enorgullecido los políticos pero que luego volverán a olvidará como siempre».

Miguel Ángel García, de CESM, ha subrayado que esa temporalidad es menor en la medicina privada (donde son fijos el 81,22%) y también de más corta duración. Y es que, ha asegurado, el 8% de los médicos eventuales que trabajan en la Sanidad pública lleva 20 años trabajando en el sistema. Esa temporalidad «vulnera la ley», denuncian los médicos, y está siendo dirimida en los tribunales europeos.

Alto grado de burnout

Los médicos españoles, que ahora afrontan las consecuencias físicas y psicológicas del estrés sufrido durante la pandemia, ya partían de una situación de burnout o desgaste emocional en el ejercicio de su profesión. Según las casi 20.000 respuestas, más de la mitad (55,7%) ya estaban emocionalmente agotados y uno de cada cuatro se sentía «muy cansado emocionalmente».

En general, uno de cada tres médicos está insatisfecho con el ejercicio de su profesión, la mayoría (65%) por «la carga laboral» y en segundo lugar (33%) por el nivel de exigencia. «Después del esfuerzo desorbitado que se ha hecho cabe pensar que el burnout en este momento sea más alto y preocupante», ha dicho García.

La encesta refleja también que el 43% de los médicos han tenido problemas para conciliar y que el 38% tiene problemas para librar el días después de una guardia. Uno de cada 10 médicos no libra nunca después de las guardias. El 39% de los médicos cree que la mejor forma de organizar las guardias tendría que limitarlas a turnos de 12 horas, no de las 24 actuales.