Este año es más importante que nunca que protejamos nuestra piel frente al sol. Y es que, como consecuencia del confinamiento, nuestra piel no ha contado con ese periodo de adaptación a la radiación ultravioleta, que sí tenía otros años durante la primavera. Por tanto, durante este verano nuestro riesgo de quemaduras cutáneas por sobreexposición es mayor, aumentando así el riesgo de cáncer de piel, ¡no te olvides del fotoprotector nunca! 

“El riesgo de que se produzcan exposiciones solares directas que provoquen quemaduras este verano es mayor, por lo que evitarlas es crucial en la prevención del cáncer de piel, ya que el riesgo de melanoma en la edad adulta se duplica si en la infancia o en la adolescencia se sufrieron quemaduras”, advierte en este sentido la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).  

De hecho, recuerda que, de acuerdo con los datos del ‘Informe sobre el Cáncer de Piel 2020: Deteniendo la Epidemia Global’, en la última década los casos del cáncer de piel con peor pronóstico han aumentado casi un 50 % (287.723 al año en el mundo), ocasionando unas 60.000 muertes anuales. 

Aunque estén debajo de la sombrilla, debe emplearse una protección alta y renovarla cada dos horas»

En este sentido, la doctora Carolina Vila, dermatóloga del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, pide prestar especial atención a los colectivos vulnerables, es decir, a los niños y a los ancianos: “Aunque estén debajo de la sombrilla, debe emplearse una protección alta –no inferior a 30–, y renovarla cada dos horas, además de evitar la exposición solar a las horas centrales del día”. De hecho, esta experta ve importantísimo que en el caso de los niños se empleen gorros y camisetas, así como el mantener la piel hidratada con la ingesta abundante de agua.

No obstante, no hay que olvidar nunca, según refiere, que el sol si se toma con precaución es beneficioso para nuestra salud: “Ayuda a la producción de vitamina D, es fundamental para la salud ósea, y es fundamental a la hora de liberar endorfinas, lo que genera un bienestar mental”.  

Ahora bien, Vila alerta de que, tomado en exceso, el sol aumenta el riesgo de desarrollar un cáncer de piel, una enfermedad que afecta cada año a más de 74.000 personas en España. Es más, destaca que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el melanoma cutáneo representa el 10% de las neoplasias cutáneas, pero es el responsable de más del 90% de las muertes por cáncer de piel.  

Por su parte, la jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, la doctora Amalia Pérez Gil, coincide en que hay que enfatizar más en esta época en la que entramos en la importancia de la protección solar, así como a la hora de evitar las quemaduras solares, sobre todo en niños y en adolescentes, ya que está demostrado que las quemaduras solares en estas edades “pueden llegar a duplicar el riesgo de melanoma en etapa adulta». 

El 80% de los melanomas se cura con la extirpación quirúrgica, ya que se diagnostican en estadios iniciales

La experta resalta que ocho de cada diez melanomas se cura con la extirpación quirúrgica pero para ello, según defiende, es fundamental el detectarlo a tiempo. “El 80% de los melanomas se cura con la extirpación quirúrgica, ya que se diagnostican en estadios iniciales. El cáncer de piel es el único que, si se detecta a tiempo, tiene el 100% de posibilidades de curarse, por eso cualquier tipo de prevención y educación para la autoexploración de la piel son tan importante para la detección precoz», subraya esta especialista de Quirónsalud Sagrado Corazón, centro que cuenta con el sello Applus+ de Protocolo Seguro frente al Covid-19 tras certificar que cuenta con los protocolos más exigentes para minimizar el riesgo de contagio en sus instalaciones. 

Para ello, incide en la importancia de observarse y de explorarse la piel con «cierta asiduidad». «En las zonas donde uno no llega –espalda, cuero cabelludo y pies—debemos pedir a un familiar o allegado que nos ayude y, si hay algún lunar de reciente aparición o que haya cambiado de color, forma o tamaño, hay que consultar siempre al especialista», asevera. 

La doctora Carolina Vila recuerda aquí que es muy útil seguir la conocida como ‘regla del ABCDE’ para detectar un posible caso melanoma cutáneo, a través de la observación de los lunares o lesiones: ‘A’, de asimetría de la lesión; ‘B’, de bordes irregulares; ‘C’, de varios colores; ‘D’, de diámetro mayor de cinco milímetros; y ‘E’, de cambios en evolución. 

Además, apunta que puede ser de “bastante utilidad” el realizarse un reportaje fotográfico de toda la piel al inicio, con el objetivo de poder constatar los eventuales cambios que pueden aparecer con el tiempo en las lesiones cutáneas. 

“Si se tiene cualquiera de los factores de riesgo (piel clara, pelo rubio, ojos claros, más de 50 nevus o lunares, antecedentes personales o familiares de melanoma), o identifica cualquier cambio o lesión sospechosa, debería acudir a un dermatólogo para que lo evalúe y le recomiende la mejor actitud a seguir”, defiende la dermatóloga de Quirónsalud Sagrado Corazón. 

Revisiones periódicas con el dermatólogo

Con todo ello, lo más importante a la hora de prevenir el cáncer de piel, según ambas especialistas, es utilizar la protección solar durante todo el año en la piel expuesta, así como realizar revisiones periódicas en el dermatólogo.

Los hospitales han diseñado circuitos limpios de coronavirus, por lo que no se debe tener miedo al contagio”

“A pesar del estado de alarma, y de la pandemia por COVID-19, las consultas de Dermatología han vuelto a la normalidad. Los hospitales han diseñado circuitos limpios de coronavirus, por lo que no se debe tener miedo al contagio”, defiende la doctora Pérez Gil, quien recuerda que, por ejemplo, su centro ha sido uno de los pioneros en Andalucía en recibir la certificación ‘Protocolo Seguro frente al Covid-19’, emitida por la auditora externa ‘Applus+’, tras verificar que cumple con todos los protocolos de seguridad y los estándares más exigentes de protección frente al coronavirus. 

Según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en España se diagnostican unos 6.179 casos nuevos al año de melanoma cutáneo, una cifra que va en aumento debido probablemente a los hábitos de exposición solar, y a la concienciación de la población que consulta más al especialista ante la aparición de lesiones cutáneas sospechosas. En España se diagnostican más de 5.000 casos y se generan en torno a 900 muertes anuales.