Manifestación antimascarillas en Madrid. EP

Salud

Guerra de los médicos al negacionismo

Rafael Gazo Lahoz trabajó más de cuatro décadas en la Sanidad Pública y fue durante 22 años coordinador de un centro de Salud en Zaragoza. Recién cumplidos los setenta, este médico jubilado ha cambiado lo que le gustaría estar haciendo – «jugar al golf, escuchando música, leyendo o escribiendo»- por «entrar en una guerra». «Tengo que hacer esto por mis hijos, por mis nietos y por mí mismo».

La contienda de Gazo es contra la mayoría de las medidas impuestas por las administraciones sanitarias en la lucha contra el coronavirus: rechaza el uso de mascarillas por parte de personas sanas y especialmente al aire libre, el confinamiento de personas sanas, la atención sanitaria por teléfono o las medidas relacionadas con los niños y la vuelta al cole. «Son medidas aberrantes, ridículas y absurdas, no voy a tragar con ellas», afirma.

Aunque prefiere evitar la palabra negacionista, Gazo es uno de los líderes de la plataforma Médicos por la Verdad sobre la que la Organización Médica Colegial (OMC) acaba de anunciar un expediente informativo para examinar si vulnera el código deontológico de la profesión. «Estamos ante un problema grave porque implica un gran riesgo de salud pública. Somos 255.000 médicos y cada uno puede opinar lo que quiera pero no actuar como quiera. Hay que respetar el código deontológico y la práctica clínica debe basarse en la evidencia científica», advierte Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Comisión Deontológica de la OMC.

Lo están haciendo médicos como Rafael Gazo o Natalia Prego y en la plataforma (no está constituida como asociación) Médicos por la Verdad. Difunden sus ideas en redes sociales y las hicieron más públicas en la manifestación del 16 de agosto en Madrid, impulsada por el cantante Miguel Bosé. La segunda oleada del virus está marcando un auge de posiciones negacionistas que no sorprende a Javier Padilla, médico y autor de Epidemiocracia: «Era de esperar que ahora en esta segunda oleada emergiesen este tipo de movimientos; la epidemia golpeó muy fuerte y no había muchas voces discordantes. Ahora con la situación algo más calmada, los que intentan rentabilizar el disenso surgen con fuerza», dice Padilla, quien no obstante no les augura mucho recorrido en España.

Sin embargo y sobre todo, los médicos se han levantado ante el negacionismo surgido de entre sus propias filas. La OMC anunciaba este mismo viernes la apertura de un expediente a la plataforma pero ya varios Colegios de Médicos han anunciado que abrirán expedientes a los médicos que incurran en este tipo de declaraciones. Este tipo de manifestaciones (en la calle o en redes sociales) «crea una intolerable alarma social, en un contexto agravado por la situación de emergencia y excepcionalidad en la que nos encontramos», decía el Colegio de Médicos de Cádiz en un comunicado.

Otras entidades provinciales en Galicia o el País Vasco se han manifestado en la misma línea e incluso la gallega ha asegurado que no descartan acudir a la Fiscalía para pedir responsabilidades a estos médicos. «Esto conlleva un peligro y hay que abordarlo. Los colegios me consta que están haciéndolo y, si no, deben hacerlo y tendrán que sancionar como corresponda, que es desde un apercibimiento hasta la retirada de la colegiación, un tiempo o permanente», apunta Rodríguez Sendín, quien recuerda además a estos médicos que «el médico cumple una obligación por ley y por tanto la fiscalía puede actuar con otro tipo de sanciones».

Aunque ya jubilado, Gazo no niega el miedo a las sanciones. «Claro que me preocupa porque si me quitan la colegiación no puedo recetar a mí o a mi familia cuando el médico de cabecera no me atiende. Pero si me viene la policía y pone las esposas será el precio que tengo que pagar. Pero a mí no me van a callar, he trabajado 40 años en la pública y no he tenido conflictos. Luis Pasteur es uno de mis ídolos», afirma.

Para Vicente Prieto, biólogo y presidente de Círculo Escéptico, detrás de estas creencias hay otro personaje relacionado con la bioquímica, Isaak Asimov. «Él ya decía que la pseudociencia tiene mucho más atractivo que la ciencia porque ofrece seguridades y certidumbres frente a la ciencia. Las certidumbres en ciencia llevan su tiempo y con una situación tan nueva las dudas son mayores. Le pedimos a la ciencia una vacuna en meses cuando el récord de desarrollo está en cuatro años…».

Precisamente en esa falta de certidumbres incide Rodríguez Sendín cuando advierte de la importancia de sancionar a los médicos que vayan contra la evidencia científica o la práctica clínica: «Hay gente más informada y otra que menos. Es la población que puede ser más vulnerable y justo la que debe ser más protegida».

Para Rodríguez Sendín hay otro plano que afecta a su profesión -que ha estado en primera línea del COVID-19 y perdido a decenas de profesionales fallecidos- y es «el intento de desprestigiar al resto de la profesión médica en base a intereses que no se conocen y que son oscuros, porque son de todo tipo, también económicos».

A la espera de que se puedan producir expedientes o actuaciones de la Fiscalía, Rodríguez Sendín lanza un mensaje a las Autoridades Sanitarias a las que pide un mayor control de estas actividades. «Nunca se debió celebrar una manifestación antimascarillas. Es absolutamente intolerable, es un atentado contra la salud pública y no es sólo responsabilidad nuestra, también de las autoridades sanitarias, deben impedir que se proclamen y produzcan», concluye.

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