El Ministerio de Sanidad ha aprobado el protocolo de Integración de la Secuenciación Genómica en la Vigilancia del SARS-CoV-2 que ha elaborado la Ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta, dependiente de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial. Un documento cuyas líneas generales adelantó la semana pasada El Independiente.

La expansión de la variante británica por el continente europeo puso en alerta a las autoridades sanitarias que han elaborado este protocolo para hacer seguimiento de la penetración de las variantes del coronavirus entre los contagios del país.

El documento pone de relieve la importancia de hacer seguimiento de las variantes del coronavirus «que aumenten la transmisibilidad del virus, su virulencia o que escapen a la acción de los anticuerpos neutralizantes generados tras la infección natural o la vacuna», según señala el documento. La razón de su importancia es que «las variantes constituyen un problema de salud pública de primer orden que puede repercutir de forma importante en el control de la pandemia».

España sigue así las recomendaciones del Centro Europeo de Enfermedades Infecciosas (ECDC, en sus siglas en inglés) de hacer vigilancia de la evolución genética del virus. Pese a que la puesta en marcha de este sistema de vigilancia es un noticia positiva, el nivel de secuenciación con el que inicia la vigilancia, el 1 o el 2% de los casos, es más bajo del recomendado por la Comisión Europa, que plantea que los Estados Miembros deben alcanzar la capacidad de secuenciar al menos el 5%, y preferiblemente el 10%, de los resultados positivos de las pruebas de COVID-19.

El documento reconoce el bajo nivel con el que se inicia el sistema de vigilancia: «aunque el objetivo es que de forma progresiva se llegue a los porcentajes de secuenciación propuestos por la Comisión Europea, en este momento se propone analizar un número de muestras que se sitúen alrededor del 1-2% de los casos diagnosticados en cada CCAA».

Así establecen que para todas las comunidades, con los datos del día 21 de enero, con un total de 188.700 contagios de una semana, se secuencien 1.887 (1%) o 3.774 (2%), frente a los 9.445 (5%) o 18.870 (10%) casos que marca como deseables la Comisión.

Viandantes pasan junto a un anuncio del Gobierno británico sobre el coronavirus. EFE/NEIL HALL

Cepa británica en España

La presencia de la cepa británica en España es todavía una incógnita. Los primeros datos enviados por las comunidades autónomas fijan su penetración en un 5% de los casos, según anunció la semana pasada Fernando Simón. En la Comunidad de Madrid un primer estudio sitúa su presencia, dependiendo del centro de salud, entre un 7% y 33%. En cuanto al global de la Comunidad de Madrid, el consejero de Sanidad, Ruiz Escudero, ha cifrado en un 9% su implementación entre los contagios.

Los expertos temen que la presencia de la variante británica mantenga en ascenso la curva de contagios, si bien Fernando Simón calcula que sea la variante predominante en España con un 40% de los contagios.