Salud

El epidemiólogo tramposo

El sueco Jonas Ludvigsson ocultó datos clave del impacto del coronavirus en niños para reforzar sus recomendaciones

Jonas Ludvigsson posando en un primer plano

Jonas Ludvigsson

Jonas Ludvigsson es profesor de epidemiología en el Karolinska Institutet y pediatra en el Hospital Universitario de Örebro. Está considerado como uno de los mayores expertos del mundo en la enfermedad celíaca. La pandemia amplificó su voz y el doctor fue uno de los grandes defensores de que escuelas debían mantenerse abiertas durante la primera ola. Eso no ayudaría a propagar el virus, creía. Había datos que respaldaban su teoría, decía.

El caso con este sueco de 51 años es que no decía toda la verdad. La revista Science publicó esta semana que Ludvigsson había omitido información clave con el único propósito de justificar sus recomendaciones.

Suecia ha sido de los pocos países que mantuvo las aulas abiertas en la primera ola

La noticia en la prestigiosa revista llegó después de que el doctor recibiera enormes críticas por un informe publicado en enero, lo que llevó al Gobierno sueco a defender al doctor a capa y espada. Aquel informe respaldaba su postura de que abrir los colegios en la primera ola no tuvo un impacto negativo. Pero había cosas que no cuadraban.

Los mails con el «Fernando Simón» sueco

Se dio cuenta Bodil Malmberg, una ciudadana sueca a la que no le salían las cuentas de los datos publicados por el epidemiólogo. Malmberg utilizó la ley de transparencia sueca para llegar a los emails que se enviaron Ludvigsson y el «Fernando Simón» sueco, el jefe epidemiólogo del Gobierno Anders Tegnell. En ellos, Ludvigsson admitía lo que no hacía en sus informes sobre el coronavirus y los niños.

Me sorprendieron mucho las críticas y nunca me había ocurrido algo así»

Ludvigsson

En un primer informe, publicado en mayo de 2020, señalaba que no había habido «brotes importantes en los colegios de Suecia» durante la primera ola. «Pero para entonces los medios suecos habían reportado varios brotes, incluido uno en el que se infectaron 18 de 76 trabajadores y que provocó la muerte de un profesor», detalla «Science».

Después publicó otro estudio en enero en The New England Journal of Medicine (NEJM) en el que aseguraba que únicamente 15 alumnos y 25 profesores necesitaron cuidados intensivos entre marzo y junio de 2020. Había más datos que avalaban su tesis: en ese periodo murieron 69 niños de entre 1 y 16 años frente a los 65 de los cuatro meses anteriores.

Ludvigsson deja de investigar

Jonas Ludvigsson

Sin embargo, en los mails que Ludvigsson envió a Anders Tegnell, el jefe epidemiólogo, había otros datos. «Desafortunadamente vemos un claro exceso de mortalidad entre los niños de 7 a 16 años», escribía el doctor. En concreto, hablaba de un exceso de mortalidad de un 68% respecto al mismo periodo de 2015 a 2019. Las muertes de 1 a 6 años fueron menos de las habituales, por lo que combinó ambas estadísticas para nivelar. Según señaló el propio autor, sumó ambos datos por un tema de espacio en la revista NEJM.

Tras la ola de críticas, Ludvigsson anunció que dejaría de investigar sobre los efectos de la pandemia en niños, pero también se reafirmó en sus informes y en su labor. «Los resultados de investigaciones como la mía son necesarios para que los políticos y los funcionarios de salud pública tomen decisiones informadas. Cuando los investigadores dejan de presentar ciertos resultados… tendemos a tomar decisiones incorrectas», señaló al periódico Newsweek.

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