Los mayores de 70 años comenzarán a ser vacunados en Madrid a partir de la segunda semana de abril, siempre y cuando se cumpla el calendario de entregas de las dosis de Pfizer y Moderna. Así lo ha trasladado la directora general de Salud Pública de la Comunidad, Elena Andradas, en la rueda de prensa de este jueves para valorar la situación epidemiológica en la región.

Madrid ya comenzó hace semanas a vacunar a los mayores de 80 años y dependientes. La Comunidad ha administrado ya 803.199 dosis de la vacuna, con datos del miércoles. Es la tercera autonomía que más porcentaje de las vacunas recibidas ha inyectado, un 78,1%, sólo por detrás de La Rioja (81,3%) y de Andalucía (83,8%).

El viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19 de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, ha advertido este jueves que el puente de San José y la Semana Santa «van a influir en la evolución de la pandemia», pero ha vaticinado que aunque pueda haber un «repunte» de casos, la repercusión sobre el sistema será «menor que la de enero».

Zapatero ha argumentado que la situación de la población es diferente con respecto a la de enero porque se ha completado la vacunación en las residencias de ancianos y se ha vacunado a 190.000 mayores de 80 años, que son los más sensibles a una mala evolución del Covid-19.

En este sentido, ha dicho que el perfil de paciente Covid que ahora mismo ingresa en los hospitales ya no es el de una persona mayor sino más joven, lo que «tiene una importancia notable, porque el principal factor que se relaciona con una mala evolución del coronavirus es la edad».

Cierre perimetral

Zapatero ha recordado que tanto para el puente de San José como para Semana Santa la Comunidad de Madrid aplicará el cierre perimetral, cumpliendo la orden del Ministerio de Sanidad, pese a que les preocupa su incidencia en la evolución de la pandemia basándose en la experiencia de lo que ha ocurrido en anteriores cierres perimetrales, debido a la densidad de población.

La directora general de Salud Pública, Elena Andradas, ha indicado que seguirán monitorizando la evolución diariamente y tomando las medidas necesarias en función de la situación.

Pos su parte, Zapatero, tras apuntar que la Delegación de Gobierno ha empezado a controlar que se cumpla el cierre perimetral, ha manifestado que les gustaría que esos sistemas de control que ha desplegado el delegado del Gobierno, José Manuel Franco, se implementaran también para que las restricciones que impone Madrid se cumplan, ya que les sorprende que «cuando la orden proviene del Ministerio se cumpla a rajatabla y el resto de las veces no».

Fase de estabilización

En cuanto a la situación epidemiológica, el viceconsejero ha señalado que se encuentra en una fase de «estabilización», como demuestran los datos, por ejemplo, que la última semana (del 8 al 14 de marzo) los casos han bajado un 3 por ciento con respecto a la anterior, y un 13 por ciento con respecto a hace 15 días.

La incidencia acumulada a 14 días se sitúa en 225 casos por cada 100.000 habitantes, y el número de hospitalizados continúa descendiendo de manera progresiva, con 1.960 pacientes ingresados, 1.559 en planta y el resto en UCI, que registran 50 pacientes menos que hace una semana.

Zapatero ha insistido en la necesidad de seguir cumpliendo las medidas de prevención «de manera seria y de manera estricta», y ha recordado que sigue vigente el toque de queda desde las 23.00 horas hasta las 6.00 horas, y la prohibición de las reuniones de no convivientes en domicilios, salvo que se trate de cuidados a terceras personas (mayores, dependientes, menores de edad o personas vulnerables).

También se mantiene a las 23.00 horas el horario de cierre de los establecimientos de restauración, quedando prohibida la entrada de
nuevos comensales después de las 22.00 horas, así como la limitación del número de comensales a seis personas en las terrazas, y cuatro en el interior, y la prohibición del consumo en barra.

Asimismo, Zapatero ha recordado la obligatoriedad del uso de mascarilla de forma continuada, tanto en el interior como en la terraza, excepto en el momento concreto de la ingesta de bebida o comida, al igual que de asegurar la ventilación adecuada de los establecimientos,
ya sea por medios naturales o mecánicos.

«Aunque venga el buen tiempo, aunque tengamos ganas de salir con los amigos o reunirnos con la familia, tengo que decir que no podemos confiarnos ni un solo momento. Seguimos con la pandemia», ha manifestado.