Salud

Récord de gripe: "Es la temporada más duradera desde que se tiene constancia"

Iván Sanz, responsable científico y de vigilancia virológica del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, confirma el inusual comportamiento de la influenza.

Esta temporada de gripe es ya la más larga de la historia, aunque de baja intensidad

Esta temporada de gripe es ya la más larga de la historia, aunque de baja intensidad Pexels

Los primeros casos se dieron en noviembre y a finales de junio la gripe de esta temporada 2021-2022 aún no se ha ido. Estamos viviendo «la temporada de gripe más duradera desde que se tiene constancia», confirma Iván Sanz, el responsable científico y de vigilancia virológica del Centro Nacional de Gripe de Valladolid. La parte positiva es que ha sido «de baja intensidad».

Y es que después de una temporada de gripe casi sin casos por el Covid, los virus volvieron y desde el año pasado lo han hecho «trastabillados», afirma Sanz. «Llevamos dos años en los que el SARS-CoV2 ha trastocado al resto de virus respiratorios y la situación continúa y va a medio o largo plazo. Veremos cuándo se acomodan los virus a la situación anterior, pasó lo mismo en la gripe A en 2009», explica.

Según el último informe del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SVGE, de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica), que ha sustituido en España al tradicional de gripe y que vigila ésta junto al SARS-CoV2, VRS y virus respiratorios en general, la tasa de gripe desciende desde mediados de mayo, cuando se alcanzó el pico.

Evolución de la incidencia semanal de gripe en Atención Primaria

Sivira. Sistema de Vigilancia de la Infección Respiratoria Aguda (Ministerio de Sanidad).

No obstante, en atención primaria aún suben los casos en uno de los grupos más vulnerables, mayores de 65. Ellos son también los que más ingresos requieren y la última semana (corresponde a casos del 13 al 19 de junio) se ve un aumento de hospitalizaciones por gripe en los mayores de 80 años.

Evolución de la incidencia semanal de gripe en hospitales por grupo de edad

Sivira. Sistema de Vigilancia de la Infección Respiratoria Aguda (Ministerio de Sanidad).

El responsable científico del Centro Nacional de Gripe de Valladolid subraya que «la gripe llegó en noviembre y luego en diciembre y enero hubo unas semanas en las que parecía que casi no había casos pero coincidió con el pico de la ola ómicron y por ello la cuestión es si no había o no se pudo detectar. Pero lo cierto es que ha habido casos todas las semanas desde noviembre a junio».

Así lo corroboran también los datos del Programa de Vigilancia de las Infecciones Respiratorias Agudas de Castilla y León, cuyo último informe se publicó hace una semana. «Normalmente acaban en la semana 20 – en mayo – pero este año se había alargado por la persistencia de virus», aclara Sanz. En este informe se ve, explica Sanz, como «el período en el que la gripe superó el umbral epidémico no fue tan largo, unas seis semanas entre finales de febrero y de abril, pero ha habido casos desde noviembre y los sigue habiendo a finales de junio».

Tasa de detección y virus detectados de gripe por linaje en Castilla y León

Programa de vigilancia de IRA Castilla y León.

Este comportamiento anómalo de la gripe y otros virus no es exclusivo de España y Sanz destaca especialmente lo que está ocurriendo en Australia, como reportan medios como The Guardian. Allí, donde está entrando el invierno, están viviendo un ascenso de casos con ocho semanas de antelación a lo que sería habitual. Además, está llegando con más fuerza. «Hace un año nosotros defendimos en un artículo que esto podía ocurrir y aún puede ser que pase este año. Sin embargo y por lo que hemos visto hasta ahora parece que la apertura a viajes que ha tenido Europa a diferencia de Australia pueda tener un efecto de protección frente a los virus», explica Sanz, «el hecho de que hayamos tenido una mayor entrada de virus en este tiempo puede evitar que ahora se produzca este fenómeno aquí».

Otra de las incógnitas es cuánta mortalidad ha producido esta larga temporada de gripe. En ese sentido, Sanz afirma que «no hay datos de mortalidad aún pero es lógico pensar que aunque la epidemia haya sido de bajo calado, a mayor número de casos mayor posibilidad de que haya casos graves y defunciones entre ellos». Este período álgido de gripe en mayo y junio coincide además con un pico de exceso de mortalidad (más muertes de las que hubieran sido habituales) registrado en el Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo). En mayo y junio son más de 5.000 las muertes que el sistema considera excesivas, 330 de ellas atribuibles a la temperatura.

El último informe del SVGE también refleja un aumento de la positividad de casos Covid que es del 42,7%, aún por debajo de 58% cuando se produjo el pico de la sexta ola con la irrupción de ómicron. Sanz se muestra cauto sobre si esto es señal de la séptima ola: «No necesariamente. Llevamos tiempo viendo una fluctuación en forma de dientes de sierra, parece que se va a iniciar una onda y para. Lo que creo que es que el virus tenderá a estacionalizarse pero hay que ver de qué forma. Hay otro coronavirus de resfriado, el OC43, que circula de alguna manera como lo está haciendo el Covid ahora, en picos. También podría ser que evolucionará de forma más parecida a la gripe. Aún no se sabe y por ello veo precipitado hablar de séptima ola».

Para el responsable científico del Centro Nacional de Gripe de Valladolid resulta «más preocupante que entrar en una nueva ola, el hecho de que no logramos bajar de un umbral de casos. Eso es más preocupante porque implica un soporte continuo que cuesta manejar».

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