Es uno de los animales más raros y feos que existen. El ratopín rasurado es calvo, con los incisivos larguísimos, ciego y huele mal, pero tiene unas características biológicas que fascinan a los científicos. Puede aguantar sin respirar más de cuarto de hora sin sufrir daño cerebral y vivir hasta 30 años en perfecto estado de salud, una barbaridad para un roedor. Un equipo de científicos ha averiguado cómo consigue vivir sin oxígeno tanto tiempo y salir indemne. Lo anuncia en la revista Science.

Los ratones comunes se desvanecen tras 20 segundos sin oxígeno. El ratopín (Heterocephalus glaber) también; baja sus pulsaciones de 200 a 50 por minuto y entra en letargo. Lo extraordinario es que puede permanecer en esas condiciones sin consecuencias hasta 18 minutos y se recupera al instante al exponerlo al aire. Cualquier otro mamífero empieza a sufrir necrosis en un par de minutos.

El secreto de esta rata desnuda es un cambio de estrategia para obtener energía

El secreto de esta rata desnuda es un cambio de estrategia para obtener energía. Habitualmente el oxígeno es el combustible de las células. Cuando no hay disponible, el ratopín utiliza la fructosa como gasolina para mantener los órganos vitales, como el corazón y el cerebro. “Este mecanismo es típico de las plantas. No se había observado antes en mamíferos”, explica con asombro el biólogo Thomas Park, de la Universidad de Illinois, uno de los científicos que ha participado en el estudio.

Es un mecanismo que han desarrollado para evitar morir en sus madrigueras subterráneas. “Allí se pueden amontonar 100 ratopines. El aire se vuelve muy sofocante. La otra noche se quedaron atrancados en un túnel”, comenta Gary Lewi, que ha dirigido la investigación. En esas condiciones el oxígeno puede caer a niveles que matarían a otras especies y se acumula tanto dióxido de carbono que resulta tóxico. “Pueden estar en un ambiente con un 5% de oxígeno durante horas sin sentir ningún tipo de estrés. Un ratón muere en menos de 15 minutos”, señalan los científicos. El ser humano por ejemplo, necesita que el aire contenga al menos un 10% de oxígeno para sobrevivir. Por debajo no obtenemos la energía suficiente para alimentar nuestros tejidos. La atmósfera terrestre contiene un 21%.

Ratopines descansando

Ratopines descansando Roland Gockel / MDC

Esta extraordinaria capacidad ilumina a los investigadores nuevas vías de estudio para evitar las consecuencias del ictus o de los ataques al corazón en humanos. “Estos pacientes sufren daños irreparables después de pocos minutos de falta de oxígeno”, Michael Gotthardt del Centro de Medicina Molecular Max Delbrück.

Su sobrenatural capacidad para aguantar sin respirar no es la única característica que distingue a estos roedores. Su vida es diez veces más larga que la de un ratón, es resistente al cáncer y a cierto tipo de dolor. Vive tanto y tan bien porque tiene una maquinaria para sintetizar proteínas más eficaz que la de los demás mamíferos. Sus proteínas tienen 40 veces menos probabilidades de contener errores.

Vive en grupos bajo tierra, en túneles de hasta 20 kilómetros en los desiertos del cuerno de África y nunca sale al exterior

La forma de vida del ratopín también es extraña para un mamífero. Vive en grupos bajo tierra, en túneles de hasta 20 kilómetros en los desiertos del cuerno de África y nunca sale al exterior. Su estructura social es muy particular. Son todos estériles excepto una casta especial que se dedica a la reproducción, como sucede con las abejas o las hormigas. Como ellas, tienen una hembra reina que es la que da a luz a las crías mientras los demás individuos, tanto machos como hembras, trabajan, cavan túneles y consiguen alimento.

Los individuos que son estériles lo son por efecto de una sustancia contenida en la orina de la reina. Ella esparce el líquido por los túneles subterráneos para mantener bajo su influjo a la colonia. Cuando deja de provocar el efecto, la colonia lo nota y se inicia una lucha a muerte entre las otras hembras. La que gana se erige como la nueva reina. La parte inferior de su columna vertebral se alargará un tercio tras su primer o segundo embarazo. Así podrá gestar hasta 27 de estos seres tan desagradables como fascinantes.