¿Y ahora qué? Ésta es la pregunta que desde la noche del 25 de septiembre se están formulando millones de españoles. Después de dos elecciones generales, el bloqueo de Sánchez a la investidura de Mariano Rajoy y la sexta derrota electoral consecutiva del Partido Socialista en dos años, ¿qué va a pasar en el conjunto de España?

Los resultados del pasado domingo no van a responder a todas las preguntas que tenemos, pero sí han puesto de relieve algunos aspectos que es importante señalar.

Los ciudadanos han expresado en las urnas que quieren estabilidad y han apostado mayoritariamente por formaciones que han ofrecido seguridad y experiencia en la gestión.

El Partido Popular ha revalidado su mayoría absoluta en Galicia por tercera vez con Alberto Núñez Feijóo, ganando en todas las provincias y comarcas gallegas. Alfonso Alonso ha obtenido un resultado magnífico en el País Vasco, mejorando las previsiones y demostrando que el Partido Popular sabe estar a la altura por muy difíciles que sean las circunstancias.

El PSOE lleva demasiado tiempo bloqueando la gobernabilidad de España

Dice el refrán que "quien siembra, recoge”. La gestión y el modelo de bienestar que defiende el PP ha sido avalado por los ciudadanos y por ello hemos recogido los frutos en forma de victoria electoral, reforzando así la figura de nuestro presidente Mariano Rajoy. El Partido Socialista, sin embargo, lleva demasiado tiempo bloqueando la gobernabilidad de España, y lo único que ha recogido han sido los peores resultados de su historia en las dos comunidades en las que se celebraban elecciones.

La pérdida de legitimidad, la bajada de 7 escaños en el País Vasco y el sorpasso de Mareas en Galicia son la factura que Sánchez ha tenido que pagar por culpa de su irresponsabilidad y su falta de sentido de Estado, por la que los españoles corremos el riesgo de pagar un precio muy alto.

Petición de responsabilidades

Después de semejante debacle cabía esperar alguna reacción del Partido Socialista. Muchos han sido los líderes que han criticado los resultados y que han pedido, abiertamente, que se asuman responsabilidades. La semilla de la discrepancia lleva tiempo germinando dentro del Partido Socialista y, tarde o temprano, los primeros brotes tenían que ver la luz.

Tuvieron que pasar unas cuantas horas para que Pedro Sánchez abandonara su silencio y anunciara sus intenciones que tendrán que ser aprobadas por el Comité Federal del próximo sábado.

¿Son realmente necesarias unas primarias y un Congreso para desbloquear la situación?

Y lo que seguramente muchos se pregunten ahora es: ¿realmente son necesarias unas primarias y un Congreso Federal para desbloquear la situación?  ¿O, por el contrario, responde más a una estrategia de Pedro Sánchez para perpetuarse en la Secretaría General del PSOE?

Dejo en manos de la opinión de cada uno la posibilidad de resolver dicha cuestión. Lo que sí es cierto es que España necesita salir de la situación en barbecho a la que la tiene sometida, forzosamente, el PSOE de Pedro Sánchez. El tiempo apremia y son muchos los asuntos que demandan la actuación de un Gobierno con plenitud de funciones para evitar las consecuencias negativas.

Ha quedado claro que los ciudadanos prefieren estabilidad, unidad y solidez  y rechazan el bloqueo del gobierno de la nación. Nuestro país no merece estar más tiempo con un Gobierno en funciones. Abrir el debate sobre quién debe ser el secretario general del PSOE no va a resolver quién es el presidente del Gobierno de España. Pedro Sánchez se equivoca cuando pretende recuperar la legitimidad que ha perdido en las urnas con un Congreso Federal

En el Partido Popular no queremos una tercera convocatoria electoral. Los españoles han votado ya en dos elecciones generales y con sus votos apoyaron de manera mayoritaria al PP, que ha sido el único partido que ha mejorado sus resultados electorales y ha sido capaz de formar una mayoría lo suficientemente amplia como para garantizar un gobierno estable.

No es momento de desviar nuestra atención, de perdernos en debates internos, sino de asumir nuestra responsabilidad y aunar nuestros esfuerzos para sacar España hacia delante.

El Partido Popular no está en otro debate que no sea formar un gobierno. Es momento de priorizar, y nuestra prioridad siempre es y será España.


Fernando Martínez-Maíllo es vicesecretario de Organización y Electoral del Partido Popular.