El tren de Iryo que descarriló ayer en Adamuz había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022, según la información de la compañía.

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Iryo ha explicado en un comunicado que mantiene comunicación constante con todas las instituciones implicadas —Ministerio de Transportes, ADIF, Delegación del Gobierno, Junta de Andalucía y los Ayuntamientos de Adamuz y Córdoba— y agradece la solidaridad, la rápida respuesta y los medios humanos y técnicos desplegados desde el primer momento.

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Señala que se encuentra a total disposición de la Comisión encargada de la investigación del accidente y colaborará plenamente, facilitando toda la información que le requieran, según informa Efe.

Fabrizio Favara, el consejero delegado de Iryo se desplazó anoche al lugar del accidente para acompañar a los equipos que trabajaban en la zona. El presidente de la compañía, Carlos Bertomeu está de camino al lugar del suceso.

El accidente se produjo en un tramo recto de la línea Madrid-Sevilla. La vía se encontraba recién reformada, los trabajos de renovación habían finalizado el mayo pasado, y el tren era de nueva construcción. Datos que llevaron al ministro de transportes, Óscar Puente, ha calificar el incidente de "raro y difícil de explicar".

Ahora Iryo precisa que el tren había sido fabricado en 2022 y la última revisión se hizo el pasado 15 de enero.

La compañía, que ha cancelado su participación en la feria de turismo Fitur, ha habilitado cambios y anulaciones gratuitas de billetes para los pasajeros y personas afectadas y un teléfono de asistencia para pasajeros y familiares.