Las previsiones meteorológicas lo habían anunciado. El frío, la nieve y los fuertes vientos marcarían el comienzo del día y complicarían la situación en muchos puntos del país. A las 08.00 horas de ayer, cuando España intentaba sobreponerse al colapso en carreteras y ciudades provocado por la nieve y empresas y familias se disponían a comenzar el día, el temor a nuevos problemas severos en la red eléctrica volvió a sobrevolar el sector. Red Eléctrica se veía obligada a activar el sistema de emergencia previsto para las situaciones en las que la generación de energía no logra cubrir la demanda.

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La herramienta prevista obligó a muchas industrias y grandes consumidores de energía a desconectarse de la red, a reducir su consumo. Consumidores que de modo voluntario se prestan a ello –y por lo que son remunerados- para poder reducir los consumos en situaciones de necesidad y salvar el desequilibrio energético del sistema sin provocar males mayores.

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El procedimiento, denominado Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), está operativo desde 2022. Está pensado para dar una respuesta inmediata al sistema en caso de falta de capacidad para equiparar demanda y oferta de energía en el sistema. La crisis producida ayer, en plena situación de nevadas y bajas temperaturas en el país, se produjo por una caída brusca en la generación de energía eólica y se prolongó por un periodo de dos horas, hasta las 10.00 horas.

En el sector energético muchas voces apuntaban ayer que los avisos y alertas rojas y naranjas por fuertes vientos se conocían desde la víspera. No descartan que la situación que se generó pudo haber sido fruto de una falta de previsión y planificación adecuada por parte de Red Eléctrica. Desde el operador del sistema subrayaron que el SRAD es una herramienta prevista y que se ha activado en otras ocasiones. Aseguran que la continuidad del suministro de energía en el país no se vio “en ningún momento comprometida” y que si se activó el SRAD fue sólo como una respuesta “puntual” al reducirse los recursos energéticos disponibles.

¿Por qué se paran los aerogeneradores con el temporal de viento?

Red Eléctrica achacó la caída en la generación eléctrica a dos problemas: una reducción de la importación de electricidad procedente de Portugal a consecuencia del temporal y por otro lado, a “una caída de la producción eólica” en el sistema de producción español.

En el sector eólico ayer recordaban que si la producción cae no es por decisión propia sino por la aplicación de los procedimientos establecidos para la generación. Protocolos que establecen que en situaciones de exceso de viento a partir de ciertos umbrales no se puede generar energía. Desde la Asociación Empresarial Eólica recuerdan que en casos de vientos de hasta 130 KM/H, como los que ayer se produjeron en algunos lugares, los aerogeneradores no pueden funcionar. La normativa determina que con más de 90 KM/h los parques eólicos no pueden estar operativos por razones de seguridad. El exceso de viento puede provocar daños en las turbinas o palas de estas infraestructuras. En lugares como el Puerto de Navacerrada o en Extremadura y Baleares ayer se superaron esos niveles de viento.

La suspensión de la generación en numerosos parques hizo que la generación de energía eólica cayera de modo brusco y tuviera que ser compensada intensificando la generación de energía a través de los ciclos combinados de gas o de los sistemas de generación hidráulica.

Cambios en el 'mix energético': más gas e hidráulica

Un dato muestra bien cuál fue la situación vivida en esas dos horas críticas en las que Red Eléctrica activó el sistema de emergencia para equilibrar demanda y oferta de energía. Si tanto este lunes como el martes, entre las 8.00 horas y las 10.00 horas, la energía eólica suponía entre el 41,7% y el 33,4% del ‘mix de energía’, la mañana del miércoles la energía que aportaron los sistemas eólicos sólo supuso entre el 22% y el 19% de la energía que se generaba a esa hora.

Para compensar esa caída, Red Eléctrica no sólo redujo la demanda de energía forzando la desconexión de las industrias que voluntariamente están acogidas al SRAD –por lo que reciben una remuneración-, sino que intensificó la generación que reclamó a los ciclos combinados y a la red hidráulica para compensar la caída. Así, mientras los dos días anteriores el gas representó entre el 8% y el 11% del ‘mix’, la mañana del miércoles se disparó hasta rozar en algunos momentos el 20%. De igual manera, la energía hidráulica paso de un máximo del 16% los días anteriores a superar el 20%.

Fuentes del sector apuntan a que una situación así es delicada y que lo hubiese sido mucho más si España no dispusiera de las centrales nucleares, que ayer aportaron hasta el 19% de la energía. “¿Cómo se hubiera compensado ese aporte de energía en una situación así y en pleno temporal de nieve?”. Estas fuentes señalan que en una circunstancia así el riesgo de un nuevo apagón hubiera sido elevado.

Avisos de desconexión con 12,5 minutos de margen

Desde el apagón del pasado 28 de abril el operador del sistema ha ido adoptando medidas de refuerzo que impidan que un ‘cero energético’ pueda volverse a repetir. Operar en modo reforzado, dando mayor peso a las energías convencionales –más estables, con mayor capacidad de absorción en casos de sobretensión en la red y constantes en el aporte de energía- fue una de las primeras. A ellas ha sumado otras como la ampliación de la red de control dinámico de la red, a la que ha comenzado a sumar a los centros de energías renovables.

En el caso del SRAD, en la última de sus subastas, celebrada en noviembre pasado, también se aplicaron cambios que dotaban de mayor flexibilidad y capacidad de actuación a Red Eléctrica. En ella se planteaba una subasta por 1.725 MW de potencia para el periodo enero-junio de este año. Esta potencia es la que suman las industrias acogidas y dispuestas a prestar este servicio. La cantidad de potencia para el primer semestre de este año supone un 50% más que la que se subastó el año pasado. El precio por el que se les retribuirá a estas industrias por estar dispuestos a reducir su consumo será de 65 euros por cada MW asignado y hora.

Además de mayor capacidad, Red Eléctrica también redujo el tiempo con el que está obligada a avisarles, al bajarlo de los 15 minutos a 12,5 minutos. También amplía el tiempo en el que podrá reclamar a quienes se acojan a SRAD de dos horas a tres horas al día.