Por primera vez desde el colapso de las negociaciones y la breve pero intensa guerra de doce días del pasado junio, Washington y Teherán exploran una vía directa para desactivar la escalada. El enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, tienen previsto reunirse este viernes en Estambul para discutir un posible acuerdo nuclear, según fuentes conocedoras de los preparativos a Axios.
El contexto no podría ser más volátil. Estados Unidos mantiene un despliegue militar masivo en el Golfo y el presidente Donald Trump insiste en que la única alternativa a un conflicto abierto es un pacto rápido con la República Islámica. La cita, de producirse, marcaría un punto de inflexión tras meses de silencios, advertencias cruzadas y cálculos militares.
La diplomacia regional ha sido clave. Turquía, Egipto y Qatar han trabajado contrarreloj en los últimos días para acercar posiciones. El lunes, los ministros de Exteriores de Ankara y El Cairo volvieron a hablar con Araghchi para perfilar la reunión. En paralelo, los medios estatales iraníes informaron de que el presidente Masoud Pezeshkian habría ordenado reactivar los contactos con la Administración Trump.
Araghchi se encargó de fijar el marco desde Teherán. “Irán está listo para la diplomacia. Pero la diplomacia es incompatible con la presión, la intimidación y la fuerza. Esperamos que sus resultados se hagan pronto evidentes”, declaró el lunes. Un mensaje que resume la línea roja iraní y anticipa el choque de fondo.
Washington lleva años exigiendo que cualquier acuerdo abarque no solo el programa nuclear, sino también los misiles balísticos y el entramado de aliados regionales de Irán. Teherán rechaza ese enfoque y sostiene que la mesa solo puede abordar lo nuclear. Cómo intentarán Witkoff y Araghchi navegar ese abismo es, por ahora, una incógnita.
El movimiento diplomático viene acompañado de una intensa agenda de seguridad. Antes de volar a Turquía, Witkoff viajará a Israel para reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu, a petición del propio dirigente israelí. También mantendrá un encuentro con el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el general Eyal Zamir, recién llegado de Washington, donde informó al presidente del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, sobre los planes defensivos y ofensivos de Israel ante un eventual choque con Irán.
Tras esa escala, el enviado estadounidense se desplazará a Abu Dabi para participar en conversaciones trilaterales de paz entre Rusia y Ucrania, antes de poner rumbo a Estambul. La secuencia subraya hasta qué punto el expediente iraní se cruza con otros tableros estratégicos y cómo cada gesto diplomático se produce bajo la sombra de una posible guerra.
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