Los sindicatos CCOO y Semaf se han concentrado este martes frente al Ministerio de Transportes para exigir un incremento urgente de las inversiones destinadas al mantenimiento de la infraestructura ferroviaria, tras los recientes siniestros de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). La secretaria general del sector ferroviario de CCOO, Pepa Páez, ha subrayado que es imperativo analizar las fallas del sistema, defendiendo que estos trágicos sucesos deben marcar "un punto de inflexión y sean un antes y un después" en la gestión de las líneas. Según la dirigente, la Administración tiene la responsabilidad de resolver las incidencias y la falta de puntualidad, ya que "los ciudadanos necesitan y se merecen un servicio de tren seguro, fiable y puntual".

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Desde el sindicato de maquinistas Semaf, su secretario general, Diego Martín, ha lamentado que se haya priorizado la expansión de la red sobre su conservación básica. Martín ha denunciado que, a pesar de haber reportado deficiencias durante mucho tiempo, solo se les escucha tras ocurrir tragedias como la de Adamuz, que se cobró 46 víctimas mortales. "No tienen que llegar estos sucesos para que se nos tenga en cuenta y se nos dé respuesta", ha criticado el representante de los maquinistas, quien también ha señalado que durante años los esfuerzos presupuestarios se han centrado en "construir nuevas redes y no a mantenerlas", lo que deriva en un servicio deteriorado con limitaciones de velocidad.

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Por su parte, el responsable de UGT en Renfe Catalunya, Francisco Cárdenas, ha calificado la situación actual de Rodalies como un "auténtico desastre" que no responde a algo anecdótico, sino a un problema "estructural", señalando que gran parte de las incidencias ferroviarias de España se concentran en Cataluña,. Cárdenas ha criticado la falta de realismo en las previsiones oficiales, advirtiendo con contundencia: "¡Cuidado que esto no es como nos lo pintaban!", en referencia a un servicio que sufre limitaciones de velocidad constantes y fallos en la obra civil pese a las promesas de renovación. El representante de UGT ha insistido en que es "imprescindible" que el Gobierno presente un plan que garantice la seguridad, ya que entre los maquinistas impera la "sensación mayoritaria" de que el próximo accidente les podría tocar a ellos. Además, ha reprochado que se delegara la supervisión de las obras en empresas externas, una decisión que, a su juicio, no garantiza el mismo control que cuando lo ejercía directamente la administración.

Ante esta situación, las organizaciones sindicales han mostrado una unidad de acción para reclamar que cualquier cambio preventivo cuente con la voz de los trabajadores, pues, como indican, "al final somos los que sufrimos las consecuencias y detectamos todas las causas" de riesgo en la vía. Por el momento, el sector mantiene la convocatoria de tres jornadas de huelga para los días 9, 10 y 11 de febrero, a la espera de que el departamento que dirige Óscar Puente les cite para negociar protocolos de seguridad y mejoras en el mantenimiento de las infraestructuras, incluyendo las redes de Cercanías ante fenómenos meteorológicos adversos.