El destacamento militar español integrado en la Misión de paz de la ONU para el Líbano (Unifil) vuelve a estar en mitad del fuego cruzado en el Líbano, en plena tensión tras el asesinato del líder supremo iraní Ali Jamenei. Varias fuentes conocedoras del incidente revelan a El Independiente que restos de un misil ha impactado en la zona de la frontera del Líbano bajo control del ejército español.
Fuentes de la Unifil informan a este diario que "un puesto no tripulado de la misión cerca de la aldea de Ghajjar del norte -que forma parte de la zona bajo la responsabilidad de las fuerzas de paz españolas- sufrió daños leves por la caída de un objeto no identificado"." "No hubo heridos entre las fuerzas de paz", detallan. Otra fuente al tanto de lo sucedido precisa que se trata de fragmentos de un misil.
"La situación actual es extremadamente peligrosa"
El Unifil reconoce "estar profundamente preocupada por la rápida escalada de la situación durante la noche". "Las fuerzas de paz de la FPNUL, incluidas las españolas, permanecen en sus posiciones a pesar de los preocupantes acontecimientos", agregan las fuentes a este diario.
Confirman que "desde que Hizbulá afirmara haber lanzado misiles y drones hacia Israel a primera hora de esta mañana, las fuerzas de paz han observado una intensificación de los ataques aéreos por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)". Ambos actos violan la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad y suponen un grave riesgo para la estabilidad de la región, apuntan. "La situación actual es extremadamente peligrosa y todos debemos trabajar para evitar que se salga de control".
El Líbano vuelve a arder. El asesinato del líder supremo Ali Jamenei ha despertado a Hizbulá, la milicia chií libanesa aliada de Teherán, y el fuego cruzado ha regresado a la frontera entre Israel y Líbano dejando ya 31 libaneses muertos. Una situación de alto voltaje que pone en peligro al contingente militar español integrado en la Misión de paz de la ONU para el Líbano (Unifil). Fuentes del ministerio de Defensa han confirmado a El Independiente este lunes que las tropas en Líbano e Irak se encuentran en alerta máxima, mientras intenta marcar una distancia diplomática de la ofensiva liderada por Washington y Tel Aviv. Las del Líbano han pasado la noche "bunkerizados por seguridad".
La situación más difícil se vive en el sur del Líbano, donde los 700 "cascos azules" de la operación Libre Hidalgo (Unifil) se encuentran en el epicentro de la respuesta de Hizbulá contra Israel. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha confirmado hoy desde la Base de Armilla que los militares españoles han tenido que pasar la última noche confinados en búnkeres debido a los intensos bombardeos cruzados que sacuden la Línea Azul. "Han estado bombardeados, pero son expertos y están velando por su seguridad", ha asegurado Robles, reconociendo que la violencia en la zona ha escalado tras el ataque israelí a posiciones de la milicia chií en respuesta al lanzamiento de cohetes que buscaban vengar la muerte del líder iraní, Ali Jamenei.
La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL, por sus siglas en inglés) fue creada por el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas. Surgió en un contexto en el que Oriente Medio estaba sumido en unas divisiones étnicas y religiosas que estallaron con la invasión israelí de la frontera sur del Líbano en 1978.
Desde octubre de 2023, tras el inicio de la operación militar israelí en Gaza tras los ataques de Hamás, la Unifil se ha visto envuelta en sucesivos ataques del ejército israelí. Ahora la frágil tregua, sellada en noviembre de 2024, amenaza con saltar por los aires. Hizbulá lanzó este domingo ataques con cohetes y drones contra el norte de Israel “en venganza por la sangre” del líder supremo de Irán. El ejército israelí respondió con una serie de ataques aéreos sobre Dahyeh, los suburbios del sur de Beirut y todo el sur del Líbano durante la noche del lunes.
Ataques de milicias chiíes también en Irak
Tras los bombardeos masivos ejecutados este fin de semana por Estados Unidos e Israel contra el régimen de Irán, que ya suman más de 600 muertos, los cerca de 1.000 militares españoles desplegados en la zona de conflicto han pasado a ser testigos directos del fuego cruzado.
En Irak, donde se han lanzado ataques por parte de milcias chiíes contra bases estadounidenses, el riesgo de represalias es igualmente elevado para los 275 efectivos que forman parte de la coalición internacional y de la misión de la OTAN.
Tras confirmarse la muerte de cuatro militares estadounidenses en combate desde el inicio de la operación contra Irán, las bases que albergan personal extranjero, como Al Asad, han extremado sus medidas de defensa. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha convocado hoy al embajador iraní en Madrid para exigir el cese de unas acciones que ponen en "grave peligro" a los soldados españoles, subrayando que España no ha prestado ningún tipo de apoyo logístico ni operativo a los ataques de EEUU e Israel.
Este despliegue en Oriente Próximo forma parte de un contingente global de 4.000 militares que España mantendrá en el exterior durante todo 2026. Mientras el grueso de las tropas —unos 1.450 efectivos— refuerza el flanco este de la OTAN en Eslovaquia, Letonia y Rumanía, y otros 150 protegen el espacio aéreo de Turquía, los ojos de Defensa están puestos en el Mediterráneo oriental.
La frágil tregua del Líbano, en peligro
El lunes por la mañana, el ejército israelí volvió a llevar a cabo ataques aéreos contra Dahiyeh, varias localidades del sur del Líbano y el valle de la Bekaa, en el este. Israel afirmó que tenía la intención de intensificar su campaña de bombardeos. El Ministerio de Sanidad del Líbano informó de que los ataques israelíes se habían saldado con 31 muertos y 149 heridos. Veinte de los fallecidos y 91 de los heridos se encontraban en Beirut, mientras que 11 muertos y 58 heridos se registraron en el sur.
Hizbulá, muy debilitada tras la última guerra con Israel y la campaña israelí que descabezó su cúpula, ha evitado hasta ahora desarmarse, tal y como le exigen. El Gobierno libanés anunció este lunes la prohibición total e inmediata de las actividades militares y de seguridad de Hizbulá. Tras una reunión del Consejo de Ministros, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, pidió al grupo que entregara sus armas «ilegales» al Estado y se mantuviera como partido político. Salam instó a las fuerzas de seguridad a impedir cualquier acción militar de Hezbolá y a detener a los infractores.
“El ejército debe seguir aplicando su plan” para desarmar a los grupos armados “por todos los medios posibles”, afirmó, reiterando que las decisiones sobre la guerra y la paz corresponden exclusivamente al Estado. El Líbano, un crisol de sensibilidades religiosas, aún se está recuperando de la guerra de 2024 con Israel, que causó una destrucción generalizada y un elevado número de víctimas civiles.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha insistido en que Hizbulá “pagará caro sus ataques contra Israel” y que el nuevo líder de Hizbulá Naim Qasem, “que decidió atacar bajo la presión de Irán, es ahora un objetivo a eliminar”. Desde el alto el fuego de 2024, Israel ha llevado a cabo ataques regulares en el Líbano, matando a cientos de personas, entre ellas miembros de Hizbulá y civiles, y ha seguido ocupando partes del sur. El lunes Israel reforzó su presencia militar en su lado de la frontera con el Líbano, pero afirmó que no hay planes inmediatos para una invasión terrestre de su vecino.
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1 Comentarios
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hace 20 minutos
Cuanto antes entendamos todos que las resoluciones las condenas e incluso las leyes de la guerra hoy son papel mojado antes entenderemos cual es la situación real.
A partir de ahí que cada uno obre como crea conveniente
Con Pedro lo tenemos mal.